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EN EDICIÓN
2da Edición
Carátula GDSMElTitan

Escenario 1: Nuevo Día

Con el Bosque de Cristal medio destruido, por la intensa batalla claro, el grupo se re encontraba en la posada del elemental Etzer, de quien ahora era su aldea -Llegaron bastante rápido- decía Michigun sentado en un banco de madera, igual que varios elementales y el resto de cubos. -Queríamos llegar lo más pronto posible. Estamos exhaustos- decía Terrance, quién había llegado por medio de la teletransportación junto a Mike y Phil. El grupo pasó de largo sin decir mucho, en particular Terrance y Khaz estaban completamente agotados, no quierían saber nada más de lo sucedido. Fue así como les fue asignado dormitorio, lugar de donde no volverían a salir hasta la mañana siguiente. Sin embargo, el resto del grupo tuvo tiempo para una cena bastante reconfortante, los elementales sabían muy bien como celebrar batallas ganadas, y aunque la incertidumbre y pena sobre los caídos, los cuales no habían sido más de cuatro, incluyendo a Vipirin, se hizo foco central en cierta parte de la conversación, el grupo estaba bastante safistecho por lo sucedido, y como no, si aún tenían el artefacto del ser. Poco a poco cada elemental se fue despidiendo agradeciendo el gran banquete dejando sola la posada, en donde pasarían la noche los chicos.

Durmió la luna en el bosque de cristal y el cielo rosa comenzó a salir, estaba más claro que nunca, realmente los pueblerinos jamás habían visto una mañana tan clara, obviamente señal de un nuevo comienzo en el plano. El grupo despertó tarde, era evidente, habían tenido varios días realmente agitados; de hecho, Etzer llegó a pensar que no despertarían sino en un par de días, pues, la noche anterior el grupo contó toda su aventura desde la primera vez que los chicos llegaron al mundo elemental, estaba fascinado y no le importaba que el grupo se quedara allí por más tiempo. Los primeros en despertar fueron Suomi y Michigun, después fueron Phil y Mike, y por último Khaz y Terrance, claramente más agotados que el resto. -El día está fantástico, muy buen agurio sin duda- decía Etzer mientras le servía a sus invitados. -Eso parece, los cristales de los árboles brillan como nunca- decía Suomi mirando por la única ventana del comedor. -¿Qué harán después de esto?- preguntaba Etzer sentándose en una silla de la gran mesa redonda que ocupaba el comedor. -Tenemos que buscar a Roberto, buscar su nuevo asentamiento- respondía Terrance. -Mmm, está bien- decía el elemental -para eso utilizarán el artefacto- añadía señalando el artefacto en una silla aparte de la mesa. -No sé si le dijeron anoche, pero pensábamos que el artefacto debía de ser usado para reparar el muro- decía Michigun -estabamos pensando en dárselo a ustedes-. -No, no es necesario, ustedes no necesitan más que nosotros. Debo decir que no es realmente necesario reparar el muro- respondía Etzer algo conmovido -y utilizar todo su poder solo para eso- añadía frunciendo sus cejas rocosas, en señal de rechazo ante la propuesta de Michigun -, eso sería desaprovechar todo su potencial-. -No es así- decía Khaz interrumpiendo -, el plano, la gente de acá, merece una recompensa por mantener en pie la fortaleza. Reparar el muro es lo mínimo que podríamos hacer-. -¿No lo vieron? la recompensa fue la victoria de ayer, eso no es poco- decía el elemental -me niego a que me den tal artefacto para un uso tan inútil- añadía. -Es más fácil hacer esto, nosotros nos quedamos con el artefacto, vamos a el muro, y nosotros mismos lo reparamos- decía Terrance tras pensarselo bien. -Fantástico, eso es- decía Etzer. -Hay unas cosas que deben saber; el artefacto es un objeto muy poderoso y su uso es limitado, son sólo tres deseos, como lo dice el poema, aunque como arma no letal puede ser usado hasta que sus tres deseos originales sean cumplidos, entonces desaparecerá- explicaba Khaz -, y su paradero será incierto, tengan en cuenta eso. Si lo pierden, es probable que nunca lo vuelvan a encontrar- decía. -Sabremos muy bien qué hacer con él- decía Terrance mientras se llevaba a su boca la taza donde le habían servido la cidra de cebada, un gran desayuno. -Eso espero. En cuanto a mí, yo iré con mi pueblo, las noticias serán grandiosas, hay muchas cosas qué hacer- decía Khaz levantándose. -¿Cuándo piensan partir?- preguntaba Etzer. -Esta tarde- decía Michigun después de mirarse unos a otros sin tener la menor idea de a dónde ir. -¿Y a dónde irán?- preguntaba Etzer nuevamente. -El artefacto nos dirá- respondía Michigun, quien instantes antes se había levantado para ir a por el artefacto. -Me parece bien. Si necesitan algo más no duden en pedir nuestra ayuda o colaboración, por parte de toda la aldea, les deseamos un gran viaje- decía Etzer con una gran sonrisa, para a contiuación levantárse e irse del comedor dejando al grupo de cubos solo. -¿Si saben a dónde ir?- preguntaba Khaz, quien estaba sentado en una silla aleada de la mesa. -Nosotros no, pero ellos sí- decía Terrance señalándo a Mike y Phil. -Lo supuse. Yo me tengo que despedir ya, espero volverlos a ver, qué digo, estoy seguro que los volveré a ver. Recuerden, si estamos en la búsqueda de lo mismo, nuestros caminos convergerán, eso es seguro. Suerte en el viaje- decía Khaz, quien se levantó y se fue de la morada. -¿Nosotros sabemos dónde ir?- preguntaba Mike confundido. -Recuerda, son los guerreros- decía Michigun. El grupo terminó de desayunar sin una conversación interesante, aunque lo que decían Michigun y Terrance tenía sentido, al menos para ellos, en realidad, y pensándolo de una manera más lógica, no tiene el más mínimo de los sentidos, Mike y Phil no conocían en lo más mínimo el mundo elemental, no conocían más de lo que ya habían visto en la travesía anterior. Pero a pesar de esto, el grupo tenía esperanza de continuar, sin saber a dónde y para qué, pero la tenían.

El sol empezaba a postrarse hacía el occidente, notificando el viaje del grupo. -Creo que es hora de irnos, antes que ralmente se haga tarde, más tarde quiero decir- le decía Michigun a Etzer, quien estaba con otros elementales organizando mochilas. -¿Se van ya? Ni siquiera han almorzado, ni siquiera hemos terminado de prepararles las cosas para el viaje- decía Etzer. -No es necesario- interrumpía Michigun -hemos desayunado tarde. Aunque, la verdad sí que nos vendría muy bien algo de comida para la cena y para estos días, no sabremos en realidad cuanto tiempo estaremos caminando hacía otros planos elementales-. -Por supuesto, tendrán que caminar bastante antes de encontrar otro poblado. Está bien, aquí acabamos de prepararles las cosas para el viaje- respondía Etzer ordenando acelerar el proceso.

No era mucho lo que faltaba por empacar, por lo que el grupo emprendió hacía el sur-oriente hacía las catorce horas. No fue extensa la despedida, aunque el poblado tenía pensado hacer una gran celebración, las circunstancias imposibilitarían esto. El grupo viajó de vuelta hacía el gran puente en donde harían su primera parada. -¿No les parece curioso cómo cuando Windows fue destruído, todas las tropas también murieron allí?- decía Suomi acercándose al borde. -Por cierto, ¿los deseos de teletransportación no cuentan en el artefacto?- preguntaba Michigun. -¿De qué hablas?- preguntaba Terrance asomándose por el borde del gran puente. -Ustedes entraron en Windows con un deseo- decía Michigun observando el borde del risco para ver una pendiente y bajar. -Sí, pero bueno, no sé si la teletransportación cuente como deseo o no. A lo mejor sí- respondía Terrance caminando hacía el occidente -Por aquí hay una pendiente, fue por donde subimos luego de salir de windows- decía. -Porque si es así, entonces ya se habrían gastado los tres deseos. Primero el de Viprin al escapar del castillo, luego el que los telestransportó, y por último con el que Khaz destruyó a Windows- decía Michigun mientras todos juntos iban descendiendo hacía ladera. -Bueno, sí no cuenta como deseo, entonces tendremos dos deseos- decía Terrance -la verdad no tengo idea-. -Lo bueno es que aún no ha desaparecido, sea como sea aquí lo tenemos- decía Suomi en el momento en el que llegaron a la ladera de la montaña norte del cañón. -Sí, eso es importante- decía Mike, quien no había hablado hasta ahora en todo el viaje. -Otra cosa, un tema que anoche no tocamos- decía Phil mientras todos caminaban en la ladera del cañon hacía el oriente, de vuelta para pasar por debajo del puente -¿Por qué nos dejaron solos a Mike y a mí cuando salimos del castillo ayer?- preguntaba Phil. Por un instante todos permanecieron en silencio, pareció una pregunta que puso incómodos a Michigun y a Suomi, pero esta última fue la que respondió -ya que pasó no hay caso decirlo- decía -Apareció otro vórtice del que nos llevó al artefacto-. -¿El brisheton no sé que cosa?- decía Mike interrumpiendo. -Sí. Y pensamos que nos llevaría a Viprin. Pero lo cierto es que nos hizo perder en el bosque, si no fue porque en ese instante apareció Khaz y nos indicó el camino, no sé por qué él no los despertó a ustedes, extraño- dijo Suomi. -Osea, si no hubiera estado Terrance allí, ¿nos hubieramos quedado allí?- decía Phil mostrando algo de desepción, extraño. -Bueno no del todo, recuerda que ya íbamos a irnos por el camino por el que habíamos ido al castillo- respondía Mike, en ese momento llegaron a los restos de Windows, que estaban tirados muy cerca de la ladera, a unos veinte metros. -Sorprendete lo que puede llegar a ser la tecnología- decía Terrance acercándose y tomando una parte de metal. -Sorprendete para lo turbio que puede ser usada- decía Michigun acercándose igual. -Quizá haya algo que nos pueda servir para después- decía Terrance escarbando. -Igual, no tenemos espacio en nuestras mochilas- decía Suomi observando desde atrás -pero cierto, tienes una bolsa adicional, desde ayer te la ví- dijo percatándose de que Terrance la tenía puesta junto a la mochila. -Sí así es, me la regalaron en el poblado, no me preguntes por qué, porque yo no sé- dijo Terrance, levantando algo de sospecha, principalmente en Michigun, quien estaba apenas a un metro suyo revisando los restos. -No creo que haya algo interesante- decía Terrance levantándose rápidamente, como queriendo evitar el tema de la bolsa. -Bueno, parece ser solo chatarra- añadía Mike casi riéndose. Unas cuantas miradas extrañas hacía Mike y el grupo continuó hacía el este en busca del muro, esta vez en completo silencio.

Caminaron por el ancho cañón un par de horas hasta que llegaron finalmente a un gran valle, el cual dejaba divisar el muro a lo lejos. -Finalmente- exclamaba Michigun al llegar a la pequeña pendiente que descendía hacia el muro. El grupo descendió lentamente por la poco empinada pendiente hasta que llegó finalmente al muro.

-Bueno qué se supone que es lo que hay que reparar- decía Terrance al ver un muro de obsidiana que se estiraba hasta el rango de vista de un cubo, era completamente negro y de él parecía emanar partículas moradas, su textura era como la roca, con partes completamente puntiagudas, o al menos lo era hasta los veinte metros de altura, en donde, hasta su máximo de altura, los cien metros, parecía estar construido con ladrillos muy grandes. No tenía ventanas ni puertas, ni ninguna forma de atravesarla, o al menos en lo que alcazaban a ver los chicos. -La grieta formada está más hacia el sur- decía Suomi, quien, junto a Michigun, ya habían estado en la fortaleza de obsidium, lugar donde se encontraron con Mike y Phil. -Con suerte, llegaremos allí antes del anochecer- decía Michigun mirando como el sol, se empezaba a ocultar por una gran montaña al oeste.

Sin decir mucho más, con la esperanza de llegar lo más pronto posible, el grupo partió hacía el sur bordeando todo el muro. De repente, el ambiente se empezó a volver más pesado, una gruesa niebla empezaba a aparecer cada vez que caminaban más hacía el sur -Por aquí hémos batallado durante mucho tiempo con los elementales- decía Michigun. A continuación Mike tropezó con los restos de uno, recibiendo un gran susto, por supuesto -Tengo una duda- decía incorporándose rápidamente -¿Los cadáveres de los elementales no se desintegran? ¿o qué ocurre con ellos?- preguntaba. -Es curioso, porque cuando un elemental muere, como dices tú: se desintegra allí. No entiendo por qué a muchos de ellos, con los que nos enfrentamos anteriormente acá, no les haya pasado esto- decía Suomi. -Muy curioso- decía Terrance en el instante en el que encontraron la gran grieta.

-Es aquí- decía Suomi observando el gran hueco. -Tengo otra pregunta- decía Terrance entrando por la grieta y notando el grosor del muro, que era de casi seis metros. -¿Cómo saber si aún hay elementales dentro? o peor aún, que haya otros cubos aliados. Después de todo, ustedes no eran los únicos con la misión de cuidar este lugar- decía Terrance dentro con un curioso eco. -Bueno, si hay elementales dentro es díficil saberlo. Pero tengo una teoría: cuando Windows murió todos los elementales también lo hicieron, a lo mejor tenía algo que les hacía tener vida, alguna especie de escencia corrupta, o algo así. Debía tener un gran radio de alcance, porque en todo el trayecto no vimos ni un solo elemental corrupto, seguramente no solo murieron los elementales que estaban allí, si no también todos los del plano- decía Michigun. En ese instante Mike y Phil entraron también por la grieta, pero ellos irían más lejos aun, al atravesar el muro llegaron a un gran jardín; era cuadrado de apróximadamente 500 metros cuadrados, lo que parecía ser cesped estaba totalmente muerto, por supuesto, arriba había un cielo falso de obsidiana y los muros del alrededor también, pero, a diferencia del muro del exterior, estos sí tenían ventanas y grandes puertas. También, estaba decorado con grandes esculturas a los extremos de donde acababa el césped y comenzaba el suelo de piedra, ya que el cielo falso estaba a unos veinte metros, la misma altura en la que la textura del muro exterior cambiaba.

-Muy imaginativo- decía Terrance respondiéndole a Michigun -pero ¿qué hay con los otros cubos?-. -Hay más formas de salir del muro, nosotros no salimos por acá- decía Michigun. Terrance calló y salió de la grieta, parecía no estar muy contento con la idea, pero no había de otra. Asimismo, Mike y Phil se devolvieron, no se atrevieron a detallar mucho más el jardín muerto. -Después de esto, ¿a dónde irémos?- preguntaba Mike saliendo de la grieta a la espesa niebla del exterior. -Lo ideal sería movernos al otro extremo del plano, e ir a otro- decía Michigun. -Bueno- exclamaba Mike con un tono de cansancio, era un viaje muy largo. -Está bien, has los honores- decía Terrance apartándose del muro unos cinco metros, cosa que a continuación hicieron todos cuando Michigun sacó el artefacto. -A ver, es sencillo- murmuraba Michigun agarrando el artefacto. -Deseo que el muro se repare por completo- decía apuntando hacía el muro y cerrando los ojos. Y así fue, por arte de magia la grieta comenzó a cerrarse y la niebla también empezó a desvanecerse, junto a los restos de elementales y cubos, que por suerte ni Mike ni Phil habían visto.

Fue un momento grandioso, ahora se veía por completo el ocaso del atardecer y el cielo empezaba a tornarse de un color morado oscuro. Todos, menos Michigun quien tenía aún los ojos cerrados, se acercaron al muro fascinados de ver cómo éste se había reparado. -Muy gratificante- decía Suomi mirando como el muro emanaba las partículas moradas, que parecían iluminar lo que ya empezaba a ser la noche. Fue allí cuando Suomi voltería a ver a Michigun, quien aún estaba atrás, para ver qué decía, pero al verlo parado con el artefacto la dejó sin aliento -¿Cómo es posible?- exclamaba corriendo hacia él. Entonces el resto volteó rápidamente a ver qué era lo que ocurría, sus caras lo decían todo, estaban completamente sorprendidos, o más bien confundidos, Mike y Phil no entendían muy bien qué pasaba y Terrance simplemente parecía saber que el arefacto, al menos en ese instante, no desaparecería. -¿Cómo es posible?- repetía Suomi con los ojos completamente abiertos sobre el artefacto. -No lo sé- decía Michigun seco, sin palabras. -¿No eran tres deseos?- preguntaba Mike confundido. -Se suponía- respondía Michigun, que parecía ya empezar a volver en sí. -Muy interesante, ¿cuantos deseos van? ¿cuatro? ¿cinco?- decía Terrance finalmente. -¿Y qué tal si son ilimitados?- exclamaba Suomi con emoción. -No lo creo, debe haber algo detrás- decía Terrance, quien estaba extrañamente sereno. -Tampoco lo creo- decía Michigun, que parecía razonar un poco más y dejaba el transe. -Entonces, ¿cómo se puede explicar esto?- preguntaba Suomi, quien seguía completamente exaltada. -No lo sé, pero usarlo para cosas triviales es un riesgo. Debemos pensar que aún sigue aquí y que a lo mejor nos queda uno o dos deseos, no lo sé. A lo mejor los deseos de teletransportación no cuentan como deseo válido, como habíamos dicho antes, si es así, entonces sí nos debe quedar un deseo- decía Terrance. -Es cierto- decía Suomi apagándose. -Sí, eso debe ser- decía Michigun -me pregunto qué más cosas podría decir el poema que escuchó Khaz en el poblado elemental- añadía. -¿Por qué? ¿acaso hay más de un poema sobre el artefacto?- preguntaba Phil. -No es así, es que hace parte de un gran poema sobre la creación del mundo, en alguna parte en partícular está esto, pero es imposible encontrar un ejemplar en una lengua conocida por alguna especie del mundo elemental, está en un idioma muy antigüo- respondía Michigun guardando el artefacto en su mochila. -Sí, si el poema que vio Khaz estaba en una lengua conocida, debe ser el único fragmento conocido sobre él- decía Terrance -Lo demás son solo cuentos- decía refiriéndose a las historias sobre el brightshinestown y el artefacto del ser.

Después de esto el grupo calló observando el comienzo de la noche, solo las partículas del muro iluminaban el lugar, el resto era completa oscuridad. El grupo empezó a temer, pues, aunque parecía ya no haber más elementales, las criaturas extrañas del plano estaban a la orden, y de noche era casi imposible divisarlos. -Debemos buscar un lugar seguro ya- decía Michigun. -¿Qué sugieres?- le preguntaba Terrance. -Debemos dormir como lo hicimos Mike y yo hace unos días, es la mejor opción. Pero para eso tenemos que ir al bosque, y estamos a unos docientos metros del comienzo de este, sería un riesgo que debamos tomar- decía Michigun recordando cómo habían hecho unas especies de hamacas sobre árboles la noche en la que se separaron. -¿Como es eso? ¿dormir sobre los árboles?- preguntaba Terrance, quien no sabía. -Sí, así es- respondía Mike. -¿Vamos así a oscuras?- preguntaba Suomi al no ver nada al oeste. -No creo que haya otra forma- decía Michigun caminando lentamente hacia la oscuridad. -Espera- interrumía Terrance, quien estaba a un metro del muro observando las partículas. -¿Qué piensas?- decía Michigun volteando. -Si esto es polvo mágico, entonces puedo encender mi espada-decía Terrance desenfundando su espada y poniéndola ahí, al contacto con las partículas. Un asombroso efecto ocurrió allí, las partículas empezaron a ser atraídas por la espada, en cuestión de segundos la espada emanaba una gran luz rosa por todo su filo. -Fantástico- exclamaba Mike asombrado junto a Phil. -Esto nos ayudará un poco- decía Terrance caminando hacía la oscuridad, justo al frente del grupo.

Así como los chicos terminaban de hacer sus hamacas, la luz de la espada se empezaba a agotar, pero fue allí cuando Mike sintió un agudo chirrido en su estomago, tenía mucha hambre, cosa que no había sentido en todo el trayecto hasta ese instante, igual que el resto del grupo. Así que, con el poco brillo que le quedaba a la espada, el grupo comió una pequeña ración de lo que los elementales les había preparado y en cinco minutos ya estaban en sus propias hamas. Esa noche durmieron muy agusto todos.

El primero en despertar fue Michigun, era bastante temprano; apenas estaba poniéndose ténue el cielo. De un brinco llegó al suelo y a continuación dió una pequeña vuelta por el lugar, esperando no encontrarse con ninguna criatura extraña. Después de esto despertó al resto y tomando un buen desayuno partieron hacía el oeste al amanecer. -¿Es muy lejos al lugar donde vamos a ir?- preguntaba Mike, quien nunca había caminado tanto en tan poco tiempo. -¿Qué crees?- respondía Terrance en la punta del grupo, junto a él Michigun, atrás Suomi, y finalmente, justo atrás de todos, Mike y Phil. -¿Pasaremos otra noche acá?- preguntaba Mike. -Es lo más seguro- respondía Michigun. El grupo atravesó un pequeño bosque hacia el norte, no era muy frondoso y no parecía ser muy peligroso, habían tenido suerte de haber dormido allí, unas cuantas millas más al oeste y se hubieran topado con toda clase de criaturas. En fin, después de caminar varios minutos el grupo finalmente salió al valle de la pendiente en dirección al cañón, ahora sí comenzaban a ir al oeste. -Es muy temprano aún- decía Phil viendo como el muro de la fortaleza aun tapaba el sol. - Debemos llegar lo más rápido posible- decía Michigun mientras el grupo subía por la pendiente. -Bien- decía Phil asentando con la cabeza. -Oye, ¿no tienes curiosidad de por qué Terrance puede teletransportarse? ¿y de por qué nadie más lo puede saber?- le susurraba Mike a Phil atrás de todos. -¿Qué dicen?- preguntaba Suomi, quien había alcanzado a oír algo de balbuseo. -No importa- respondía Phil esperando que Suomi perdiera la atención -No lo había pensado, pero sí es extraño. ¿Por qué querría guardar ese secreto?- decía susurrándole a Mike. -No lo sé, espero preguntarle después, si puedo tener un instante a solas con él- respondía Mike. -¿Un instante a solas con quién?- preguntaba Suomi adelante de ellos, que apenas había alcanzado a escuchar lo último. Todos pararon y los de adelante voltearon a mirar a los de atrás, con caras de inquietud. -Son tonterías que decimos entre nosotros- respondía Mike rápidamente y con una pequeña risa nerviosa. -Claro- decía Michigun al frente, acto seguido, con una seña con la cabeza, siguió caminando y el resto también.

Era poco antes del medio día cuando el grupo llegó al gran puente y observó que Windows ya no estaba. -Que extraño- decía Michigun. -Estaba por acá ¿verdad?- decía Suomi parándose debajo de la sombra del puente. -Estaba más adelante, pero desde acá se debería ver- respondía Terrance algo extrañado. Corriendo llegó al pequeño cráter donde estaba windows, observando como ya no había nada en lo absoluto -¿Quién creen que se lo haya llevado?- preguntaba. -Solo espero que no hayan sido los del clan- respondia Suomi llegando al borde del poco profundo cráter. -No lo creo, no había nada interesante que se pudiera salvar- decía Michigun. -Bueno, como sea, ya casi es medio día- decía Mike, sugiriendo comer, tenía hambre ya. -Caminemos un poco más, aún estamos lejos- decía Michigun mirando al oeste, desde allí no parecía tener fin el cañón, algo no muy esperanzador. -Es cierto- respondía Mike con un suspiro. Así entonces, el grupo continuó caminando, aún les parecía extraño que Windows no estuviera allí, sus restos eran bastante pesados; considerando que era de un metal elemental. ¿Entre cuantos podrían llevarse un montón de chatarra? y lo peor ¿para qué?, no es muy convensional utilizar esa clase de metales, son muy poco prácticos para algo que pueda ser considerado normal, como construcción o decoración. En fin, el grupo aún seguía pensando en la desaparición de los restos de windows.

Y pensando en ello el grupo caminó por un par de horas más hasta que encontraron una pequeña depresión del cañón y descidieron comer el almuerzo allí. Se sentaron en el borde de la caída de aproximadamente 40 centímetros y allí comieron hasta sacearse. -¿Creen que con esta comida llegaremos a otra aldea?- preguntaba Mike. -Bueno, lo seguro es que nos dure unos días más. Pero no sabremos si llegemos a alguna aldea o algún sitio en donde podamos abastecernos, lo mejor es racionar la comida- respondía Suomi recostándose allí -yo sugiero que descansemos unos minutos, y después sigamos- decía. -Un pequeño descanso no vendría mal, la verdad- respondía Terrance apoyándola mientras hacía lo mismo. -Esta bien, descansemos un rato y después sigamos- decía Michigun.

Pasaron más o menos veinte minutos y el grupo volvió a partir al oeste, caminaron varias horas hasta que el sol empezó a postrarse en frente de ellos. -Debemos buscar un lugar para pasar la noche- dijo Terrance. -Así es- respondió Michigun, pero en ese instante no había nada a su al rededor que los mantuviera a salvo de alguna criatura extraña, ni siquiera habían árboles, en el fondo del cañón era desierto nada más. -¿Nos quedaremos acá?- preguntaba Mike al darse cuenta de esto. -Más adelante acaba el cañón, podríamos arriesgarnos a ver qué hay más allá, a lo mejor hay un bosque- respondía Terrance observando al oeste. Aunque aún no se veía mucho más que el mismo cañón a lo lejos, el grupo se arriesgó y decidió seguir caminando esperando salir del cañón, y así fue; pasó al rededor de media hora y finalmente una pequeña cascada que salía de lo alto de la montaña del norte marcó el fin del cañón, de éste nacía un angosto río que atravesaba el camino del cañón y se dirigía al sur, y del otro lado un nuevo bosque comenzaba, eran árboles mucho más grandes que los que habían visto a lo alto de las montañas, aunque, no cambiaban en aspecto. El grupo corrió hacía el río con gran alivio. -Sabía que después del cañón había algo de naturaleza- decía Terrance lavándose la cara con el agua del río, que parecía agua común y corriente, nada extraño. -Esto es fantástico- decía Mike mirando su reflejo en el agua, que aunque igual a la del mundo terrenal, reflejaba el cielo ya violeta del anochecer, algo nunca antes visto ni por él ni por Phil. -Hacía tiempo no veía un río así- decía Phil tocándolo. -¿Nos metemos?- le preguntaba Mike entusiasmado por bañarse. -No, ya es muy tarde, será mejor mañana. No sabemos qué tan profunda es ni qué clase de criaturas vivan allí, será mejor no hacerlo hasta mañana- respondía Michigun. -Está bien- decía Mike fastidiado. -Será mejor comer del otro lado del río y hacer lo de anoche- dijo Terrance obsevando cómo el camino del cañón atravesaba el río varios metros al oeste a través de un puente. -Sí, no podemos arriesgarnos a atravesar este río- dijo Michigun caminando hacía el puente.

Finalmente todos llegaron al otro lado del río y montaron un pequeño campamento a la orilla del río, en seguida encendieron una hoguera y, mientras unos cocinaban filetes de ragmons, los otros montaron hamacas en los árboles más cercanos, a unos cinco metros. -¿Cuál es el plan mañana?- preguntaba Mike sentado al lado de la hoguera, todos estaban al rededor de ésta. -Bueno, el camino sigue por el bosque, si tenemos suerte, yo creo que mañana al atardecer llegaremos al muro de obsidium que separa el plano elemental- respondió Michigun, quien ya había deborado su filete y estaba tomando un poco de cidra de uvas. -¿Y llegaremos al siguiente plano a dormir?- preguntaba Phil, quien estaba al lado izquierdo de Mike, más cerca del río. -Bueno, yo creo que sí descansaremos allí, ¿cuál es el siguiente plano elemental?- respondía Suomi preguntándole al final a Michigun. -El de los pinchos- respondía Michigun terminando la última gota de la cidra que se había servido. -Tengo una duda- decía Mike -¿Cómo se separan exactamente los planos elementales? ¿es un muro enorme? ¿tiene una altura en partícular? Si es así, ¿qué ocurre si alguien trata de atravesarlo por arriba? ¿no se supone que es un plano diferente? ¿no se podría o sí?- preguntaba intrigado. -Bueno, es su turno, yo iré a dormir, les recomiendo que lo hagan también lo más pronto posible- decía Michigun evitando las preguntas y dirigíendose a su hamaca. -Bueno, los planos elementales se dividen en muros de obsidium impenetrables, en todo su delimitación- decía Terrance -Es cierto, los planos elementales son, como su nombre lo dice, planos diferentes, planos que se encuentran dentro de la tierra, pero en los cuales no hay conexión directa entre ellos. Es más, este plano no está en contacto con el mundo exterior, con el mundo terrenal. Ustedes atravesaron un portal y llegaron acá. Y eso harémos para llegar al plano de los pinchos, solo atravesaremos un portal. Ahora, los planos evidentemente están completamente separados de todo, cuando lleguemos al muro, ustedes observarán que hay un muro, bastante alto eso sí, pero detrás de él no hay nada, si lo atraviesas de algún modo, sea por arriba, o destruyéndolo de alguna forma, no verás nada más que la nada- explicaba. -¿La nada? ¿cómo es posible ver la nada?- preguntaba Phil asombrado por todo lo que decía Terrance. -Eso mismo, es imposible, no verás nada, te perderás en el vacío de la nada vagando por ahí sin poder ver, escuchar, ni sentir nada. Si tienes suerte, irás a dar con algún plano, o con el mismo del que saliste. Éste efecto de cielo solo es una ilusión, cuando te deslices un centímetro afuera del muro en seguida perderas todos los sentidos, voltearás atrás y no verás nada, aunque allí esté. Lo mismo si tratas de llegar a esta luna falsa- decía Terrance mirando la noche estrellada. -Cuesta creer que esto fue formado por algo o alguien, que alguíen logró delimitar y viajar por la nada para hacer portales que unieran los planos- decía Suomi. -Sí, te da mucha perspectiva- dijo Terrance recostándose para ver el cielo. El grupo quedó en silencio un momento, por supuesto, Mike y Phil estaban estupefactos por todo esto; mientras que Suomi empezó a tambalear de sueño, así que con una corta despedida se fue a su hamaca.

Al rededor de cinco minutos pasaron ahí los tres: Terrance estaba perdido entre lo que era una simulación del cielo real, del cielo del mundo terrenal, mientras que Mike y Phil se encontraban allí extrañamente incómodos, pensando en ir a dormir pero, extrañamente, sin poder levantarse, más bien, parecía descortez hacer eso, muy raro todo. -¿Qué piensas hacer?- le decía Phil a Mike susurrándole. -No lo sé, no tengo sueño- le respondió Mike, pero sin susurrarle. -¿Qué?- exclamó Terrance, que seguía allí acostado mirando el cielo. -Tengo muchas preguntas- dijo Mike. -Bueno, yo tampoco tengo sueño, así que pregunta lo que quieras- respondió Terrance. -Bueno, tengo una pregunta, y tiene que ver con lo de la teletransportación- dijo Mike en voz baja, sabiendo que era un secreto. Entonces Terrance de un salto se levantó y se fue hacía las hamacas, por un instante Mike pensó que su pregunta fue inoportuna y pensó en disculparse, pero Terrance se devolvió y se sentó en frente de ellos, del otro lado de la hoguera. -Muy bien, están dormidos- dijo en voz baja -Este mundo está plagado de cosas extrañas, de objetos magníficos, en la bolsa de Michigun hay uno, en mi bolsa hay otra, mi bolsa es uno de ellos. Hay que usar todas las armas posibles para ganar esta guerra, porque esto está muy díficil. Ustedes no saben lo que se ha pasado a lo largo de todos los tiempos, pero esto es de otra dimensión, el clan está muy muy fuerte y esto que sucedió acá es solo el principio de todo, por suerte, pudimos evitarlo. Pero, hay cosas muchísimo más peligrosas que pueden ocurrir; debo decir que mi espada es también un objeto del que ya he mencionado, pero la razón por la cual está en mi poder es porque estoy en una misión muy especial, y ustedes hacen parte de ello- dijo. -¿Y Michigun y Suomi?- preguntó Mike también en voz baja. -Ellos no saben nada de esto, están acá porque creen que ellos son realmente los que tienen una misión, pero no es cierto, su misión ya acabó, la cual era encontrarlos a ustedes. Ahora somos nosotros tres los que debemos continuar. Les explicaré el cinturón de teletransportación, la bolsa infinita y el libro del conocimiento elemental otro día, porque lo que realmente importa es que ustedes sepan que todo hace parte de un gran plan- dijo Terrance, que finalmente se paró y antes de irse a su hamaca les dijo -solo prepárense, esto hasta ahora comienza-. Mike y Phil quedaron conmocionados. De repente una mirada de inseguridad de Phil volteó a mirar a Mike, quien por su parte respondió con una cara aterrorizada. Esa noche ninguno de los dos pudo dormir bien.

Mike despertaría agobiado de lo poco que había podido dormir por lo que Terrance les había dicho la noche anterior, pero aún así se incorporó en el suelo de un gran brinco observando como el resto del grupo ya estaba despierto preparando el desayuno. -¿Sí durmieron bien?- preguntó Suomi, quien estaba calentando chocolate. -En realidad no- dijo Mike sentándose a un lado de la hoguera. -Bueno es díficil dormir entendiendo que allí adentro (refiriéndose al bosque) no sabes que podrás encontar- dijo Michigun. -Sí, es eso- respondió Mike ante la mirada amenazadora de Terrance. -Pero no importa, creo que un baño resultará mejor- dijo mirando el río y su amigo sentado en la orilla -¿Sí es segura?- preguntó. -Eso parece, no vimos ninguna clase de criatura, ni tampoco parece tener corriente fuerte, a pesar de que estamos a unos cincuenta metros de la cascada- dijo Terrance mirando al este, mirando el amanecer. Mike se quitó la ropa que traía y se lanzó al río -está excelente- exclamó nadando. -Está bien, allá voy- dijo Phil entusiasmado. Los dos se bañaron durante unos diez minutos, insistiendole al resto que también lo hiciera, pero ninguno lo hizo.

-Esto lo necesitaba- dijo Mike secándose en el calor de la hoguera mientras desayunaba. -Extrañamente está tibia- dijo Phil -pensando en que este lugar es muy frío-. -Bueno, es parte del encanto del plano- dijo Suomi. El grupo terminó de desayunar sin decir mucho más, parecía que Mike y Phil habían olvidado la presión de lo que Terrance les había revelado la noche anterior.

El grupo empacó todo y partió en dirección noroeste, siguiendo el camino que venía desde el cañón. -¿Por aquí pasaron todas las hordas de elementales?- preguntó Mike al notar que el camino se hizo de un momento a otro muy estrecho, pasó de los diez metros de ancho a unos muy ajustados dos metros, era claro, en el cañón había muy poca vegetación, el camino podía ser bastante ancho, mientras que allí, en el bosque, dos metros se hacía hasta ancho. -Eso parece- dijo Suomi a la mitad del grupo, otra vez, Michigun y Terrance adelante, Suomi en medio y atrás de todos Mike y Phil.

Caminaron apróximadamente hora y media por el camino hasta llegar al borde de una loma, el camino empezaba a rodearlo hacía el norte y ascendió hasta un nuevo valle, lugar en donde el grupo volvió a parar. -¿Qué tan lejos estamos del portal?- preguntaba Mike atrás -A final del día llegaremos, eso espero- dijo Michigun en el momento en el que llegaron a lo que parecía ser unas ruinas justo a la derecha del camino. -¿Elementales?- preguntó Suomi desviándose hacía las ruinas. -No estoy seguro, pero tampoco es que haya muchas opciones, o elementales o cubos- dijo Terrance acercándose con el resto del grupo. -Creo que este es el mejor lugar para almorzar, más adelante volvemos al bosque, si almorzamos ahora y no perdemos mucho más tiempo lograremos llegar antes del atardecer- dijo Michigun reposándose sobre un muro en ruinas. Desempacaron y almorzaron allí. Aunque Mike tenía mucho interés en saber sobre los elementales, tema sobre el cual Terrance y Michigun comentaron un poco al comenzar a comer, se recordó en almorzar rápido, por lo que no hubo tiempo de mucho más que tragar y volver a partir hacia el norte.

El camino continuó rodeando la loma varios kilómetros más al norte y después empezó a descender por otro bosque hacia el occidente en una depresión entre la loma que ahora estaba en el sur y una nueva montaña que aparecía al norte, no hubo nada interesante en el camino.

Caminaron al rededor de cuatro horas sin descanso alguno y finalmente llegaron al final de la depresión y del bosque, se lograba apreciar un valle que descendía hacia el muro de obsidium y allí se veía el portal. -Muy bien, por fin llegamos- dijo Michigun con gran alivio. -Es muy parecido al muro de obsidium de la fortaleza- dijo Mike, refiriéndose al aspecto que tomaba el entorno, es decir, en el hecho de que acaba las montañas y aparecía un gran valle que descendía. -Bueno, es porque es el borde del plano- dijo Michigun. Entonces el grupo caminó rápidamente y llegó al portal, era una gran puerta de arco de unos diez metros del cual emanaba partículas grises, por dentro era de color beige y unos vórtices parecían aparecer y desaparecer por delante. -Bien, este es el portal hacia el plano de los pinchos- dijo Terrance observándolo. Mike y Phil seguían alucinando ante cosa tan grande cuando se decidió pasar al siguiente plano. -Mike irá conmigo...- decía Terrance -...y Phil con Michigun. Tú entrarás primero Suomi-. -Está bien, nunca he ido a ese plano y ahora está ante mí- decía Suomi antes de entrar.

Todos atravesaron el portón en orden, primero Suomi, después Mike y Terrance y por último Michigun y Phil. Esta vez la sensación de viaje fue distinta, fue simplemente como aparecer en otro lugar, era como simplemente atravesar una persiana que revela un nuevo mundo, un mundo completamente diferente. -No fue difícil- dijo Mike entre risas. De pronto esa pequeña risa en tono de broma se fue apagando ante la incomodidad causada por la seriedad del resto del grupo, bueno excepto de Phil. Ahora el cielo era de un amarillo opáco y el suelo era completamente de arena, no se veía absolutamente nada de vegetación, todo era un desierto y a lo lejos se veían varios pinchos de diversas formas y tamaños, de colores grises y marrones, marrones opacos, como todo el resto del ambiente. -¿Ocurre algo?- preguntaba Phil finalmente invadido de inseguridad por la tensión. -¿Este lugar ha sido todo el tiempo así?- preguntaba Suomi entrecortado mientras daba cortos pasos. -No- respondía Michigun a secas. -Es increíble como en tan poco tiempo un lugar puede morir así- decía Terrance mirando como un leve viento hacía mover la arena, cosa que le hacía algo de gracia a Mike, ¿como es posible que haya viento?, bueno, si bien ya sabía que los planos imitaban las condiciones climáticas del mundo terrenal, no le dejaba de parecer, en cuanto menos, curioso.

-¿Y ahora qué debemos hacer?- preguntó Phil mirando a Mike con confusión. -No tengo idea- decía Terrance mirando cómo el sol se postraba justo en frente de él -Lo que si tengo bastante claro es que debemos acampar lo más pronto posible, no sé si todo el plano esté así y no haya una aldea o sitio donde podamos reabastecernos. Porque con lo que tenemos nos alcanzará para un par de días como mucho si sabemos racionar bien- dijo. -No es muy seguro que acampemos cerca del portal, no sabemos qué clase de criaturas, incluyendo elementales del clan, lo atraviesen en estos tiempos- dijo Michigun -caminemos unos kilómetros hacia el suroccidente tratando de evitar lo que algún día fue el camino. Porque si no mal recuerdo, el camino tomaba hacia el noroccidente- añadió dando a entender que la arena tapaba lo que algún día fue el camino que llevaba a los poblados más importantes del plano. Así que el grupo caminó lo más alejado de lo que Michigun consideraba que estaba el camino original, aún así, acampar iba a ser muy difícil, porque no parecía haber señales de vegetación cerca y hacer una hogera se hacía imposible, en este sitio, como en cualquier desierto, de noche se alcanzaba temperaturas que helaban inclusive hasta un elemental de fuego.

El grupo caminó por apróximadamente una hora hasta que el sol comenzó a desaparecer en el occidente, se estaba haciendo oscuro por lo que se desviaron bastante hacia el sur, lugar en donde pudieron observar algo de vegetación, lo que parecía ser un árbol gigante en medio de la nada. -Increíble que pueda sobrevivir aún- decía Suomi asombrada junto con el resto del grupo, pues aún lo que se podía ver entre subidas y bajadas de arena no se veía nada vegetación. -Vaya suerte que hemos tenido- decía Michigun desempacando -no sé si nos hemos desviado mucho hacia el norte, pero no me importa, este lugar es perfecto para pasar la noche- dijo. En seguida el grupo alcanzó a hacer una hoguera con pequeñas ramas secas que posaban al rededor del gran árbol caído, y al rededor de él tendieron las hamacas sobre el suelo, donde dormirían esa noche.


Escenario 2: La Arena Rocaoscura

El alba estaba apareciendo y Terrance ya estaba despierto preparando lo que sería el desayuno para el grupo. Poco a poco cada uno empezó a levantarse, cada uno con menos ánimo que el anterior. -¿Cuál es el plan?- preguntó Mike, el último en despertar. -Nos estamos quedando sin proviciones. Sabíamos a qué nos arriesgábamos al irnos del poblado tan rápido; por lo que lo mejor sería tratar de ir al noroccidente y encontrar rastros del camino, que nos lleve a un poblado a unos cuantos kilómetros. Espero que aún exista.- respondió Terrance.

No hubo mucha más discución sobre el plan, principalmente porque los únicos que parecían realmente conocer el plano eran Terrance y Michigun, y éste último no tenía mejor idea. Así fue como el grupo volvió a empacar y partió en lo que parecía ser un día bastante despejado, clima muy común en lo que algún día fueron extensiones enormes de selvas tropicales. -¿Cómo sabremos que llegamos al camino?- preguntaba Phil atrás junto a Mike. -No lo sé, al menos en estos primeros kilómetros, púes no creo que haya algo que realmente nos diga que esté ahí. A excepción claro, de alguna criatura que esté caminando, si está caminando por estos lugares es por que sabe de la ruta y seguramente esté caminando por donde estaba- respondió Michigun al frente del grupo, junto a Terrance. Caminaron por un par de horas esta divisar una montaña a lo lejos, la primera que veían en este plano. -Creo que ha pasado lo que temí- dijo Terrance -Nos hemos torcido mucho al sur. Si es que esta es la primera montaña del plano desde el oriente- añadió. -Tendremos que rodearla por el norte, y allí seguir derecho- dijo Michigun. -¿Y no podemos ir por el sur?- preguntó Mike. -Más allá comienza una serie de colinas que toman dirección al sur, el único paso posible es por el norte, o al menos eso sé- dijo Michigun. -Hacía el sur. Además- añadía Terrance -existían varios clanes de cubos y elementales salvajes, no querremos ir allí, si es que aún existen-. -No, por supuesto que no- exclamaba Suomi mientras sentía escalofríos.

Ya faltaban unos escasos cuatro kilómetros y el terreno se había vuelto llano, como un gran valle que llevaba hasta las faldas de la montaña. Fue aquí cuando notaron que aún habían árboles en la montaña y sus alrededores. -Es fantástico mirar eso- decía Michigun -te dá un pequeño aire de esperanza-. Así el grupo caminó más rápido y se hizo en las estribaciones, donde un pequeño sendero rodeaba la montaña por el norte, tomaron este camino por unas cuantas horas más sin un suceso más interesante que la misma naturaleza que empezaba a crecer lentamente de la montaña hacía afuera. -Es muy curioso- decía Michigun observando los altos y tupidos árboles que estaban a los lados del sendero. -Tengo una pregunta- decía Mike mientras se tropezaba con una raíz de un árbol muy grande que estaba a un lado del sendero -¿por qué nos vamos por este sendero? Es decir, es un camino muy molesto ¿por qué no rodeamos toda la montaña y toda esta selva?- preguntaba. -Porque este sendero debe llegar al camino, o lo que era el camino. Pero tengo esperanzas de que el camino aún exista al menos a partir de este punto hasta el límite en el occidente- respondía Michigun en frente. El camino se separaba de la montaña y comenzaba a ir de nuevo hacia abajo, un gran pincho mostraba el lugar en el que la montaña continuaba su camino hacía el occidente y, también, como nuevamente la vegetación parecía ir muriendo y en cuestión de varios minutos estaban nuevamente en la arena del desierto. -Por suerte- decía Terrance mirando el sendero. -Este sendero aún sobre sale de la arena, muy poco, pero suficiente como para saber cuando acaba o cuando conecta con el camino principal- dijo.

El grupo continuó caminando hacia el norte por varios minutos, estaban dejando nuevamente atrás la montaña y justo cuando el sol parecía postrarse en lo más alto del cielo, el grupo llegó al camino principal. -Por suerte, y tal vez- decía Michigun -el viento está soplando hacia el oriente, algo extraño, pero bastante bueno, ya que aquí el nivel de arena no es tan alto. Observen el camino- decía señalando un ancho camino de piedra que lograba sobresalir por algunas partes de entre la arena grisácea. -Que bien- decía Mike aliviado. -Tendremos que estar muy atentos de cualquier criatura que esté por ahí, es muy probable que encontremos a alguien en estos caminos- dijo Terrance. Así el grupo comenzó a caminar nuevamente hacia el occidente en busca de la aldea de la que hablaba Terrance. -¿Cuanto falta para llegar allí?- preguntaba Suomi, quien estaba cansada y hambrienta. -Despues del vistaso de la montaña desde el camino, es apróximadamente una hora hasta la aldea, a este paso- decía Michigun.

Así fue como el grupo llegó a un pequeño puente que atravesaba un arroyo que aún no estaba del todo seco -Debemos doblar hacia el sur más adelante. Habrá de hecho, un cruce, supongo que no será del todo complicado verlo, girando hacía el sur íremos hacia la aldea.


Terrance sería el primero en despertar, de hecho era tan temprano que aún estaba oscuro el cielo y todo el ambiente, pero ni la mayor oscuridad de todas le impide a un cubo ir al baño, aunque en ese caso no había baño entonces ir a hacerlo en cualquier pincho de por ahí. Terrance se dirigió a un pincho muy alto que se encontraba justo al sur de donde habían acampado, y detrás de él hizo sus necesidades, pero en el acto quedó dormido. Después de 2 horas de volver a despertar el cubo no recordaba dónde estaba y, después de percatarse que estaba un poco untado de lo que había expulsado hace unas horas atrás, volvió a donde habían acampado esa noche, todo para darse cuenta que ya no había nadie. -¡¿Michigun?!- gritaba Terrance a la espera de que alguien le oyera -¡Suomi! ¡Phil y Mike!-. Al no obtener respuestas el cubo observó que todas las pertenencias seguían allí, los 4 se habían ido sin sus cosas. -Chicos esto no es gracioso- dijo Terrance más que por estar asustado de estar solo era para saber si le estaban jugando una broma. -¿Están?- volvió a gritar. Entonces se percató que nadie se encontraba en esa zona y decidió acercarse a cada una de las mochilas revisando qué tenían, aunque en un comienzo se percató que casi todas tenían lo mismo, excepto una, la de Michigun que contaba con el artefacto del ser. -¡Michigun!- volvió a gritar y mirar a todos lados para ver si estaban, al darse cuenta que nadie estaba allí una gran sonrisa se grabó en su cara y tomó el artefacto con toda la felicidad de tener tal poder.

Mientras tanto, en algún otro lado del plano elemental Mike despertó, pero lo hizo en una habitación oscura, en un lugar con forma de calabozo. -¡¿Chicos?!- saltó de lo que era su cama a unas rejas que eran las puertas de su celda. -¿Mike? ¿estás ahí?- se escuchó una voz femenina en otra celda. -¿Suomi? ¿en dónde estamos?- preguntó Mike pegado a las rejas que separaban el pasillo de su celda. -No tengo idea, pero creo que una clase de clan nos capturó y nos tienen de prisioneros- respondió Suomi del otro lado de la pared. -¿Y dónde está el resto?- preguntó Mike observando lo poco que podía ver del pasillo. -Quizás estén por ahí, en otra celda- respondió Suomi haciendo lo mismo. -¡¿Chicos?!- gritó Mike con la intención de ver si alguien más respondía, pero lo único que consiguió fue un insulto de algún maleante o desafortunado detrás del muro en otra celda. -Tendremos que esperar a ver si nos liberan- insinuó Suomi sentándose en su "cama". -¿Ya cuantas veces nos han atrapado diversos clanes?- preguntó de forma sarcástica Mike. -Desde que los elementales se corrompieron los clanes se han vuelto muy precavidos, por lo general evitan cualquier contacto con cualquier cubo o elemental que no sea de su clan- respondió Suomi esperando la hora de salir de allí. -Pero estos tienen calabozos, esto no lo tenían ni los cubos ni los elementales que nos ayudaron- insinuaba Mike mientras daba vueltas por su habitación. -Seguramente los que nos han capturado tienen mejor tecnología, no lo sé- trató de responder Suomi quien a su vez pensaba en un plan maestro para escapar. -¿Crees que los que nos han atrapado sean amigables? es decir, anteriormente hemos caído en trampas y todo eso, pero al final resultan ser amigables y nos ayudan- pregunta Mike dando explicación mientras seguía dando vueltas. -No lo sé, es mejor pensar que así es- respondió Suomi mientras se acostaba donde estaba sentada. Entonces, en un momento inesperado, las jaulas se abrieron permitiendo a los cubos atrapados salir de allí, Mike corrió hacia el pasillo mirando hacia todos lados en busca de Suomi quien hacía lo mismo. Una vez las miradas fijas unas a las otras proseguieron a buscar al resto del grupo, pero no entendían por qué el resto de cubos no se entuciasmaban por esto, quizás ellos ya estaban acostumbrados y tenían que seguir un protocolo. -¿Crees que debemos ir a donde ellos van?- preguntó Mike observando cómo el resto de cubos se dirigían hacía la salida norte del pasillo. -Vamos por el otro lado, seguro nadie se enterará, además que así encontraremos al resto que seguramente estarán en otros pasillos haciendo lo mismo- respondió Suomi agarrando de la mano a Mike y arrastrándolo hacía la otra salida, ambos corrían a través de un sin fin de pasillos largos, parecía un laberinto de lo complejo y del hecho de que ninguna llevaba a ningún lugar, solo a otro pasillo. -¿Sabes lo que haces?- preguntaba Mike mientras corría detrás de Suomi. -Esto debe llevar a algún lado- Respondió Suomi ya empezando a angustiarse de no llevarla a ningún lado, entonces en un giro apareció un cruce. -Aquí por donde- preguntó Mike quien observaba hacía los tres lados opcionales y concluía que en ninguno parecía llevar a un lugar fiable. -Vamos a....- respondía Suomi mientras pensaba -vamos a izquierda-. Entonces volvió a agarrar de la mano a Mike y se lo llevó hacía ese lado, pero quizás por la velocidad de carrera de ambos no se percataron de que enseguida había un barranco, cayendo directamente ahí. -¡Agh! ¿de dónde salió eso?- reaccionaba Mike al golpe de caída 3 metros abajo. -Supongo que debimos haber ido más lento- decía Suomi mientras se sobaba la cabeza. -¿Ahora qué hacemos?- preguntó Mike al ver que en la habitación en donde yacían no había salida, era un hueco oscuro. -Demonios, creo que la única es volver por donde venimos- decía Suomi aún adolorida tratando de saltar hacía donde habían llegado. -Es inútil, debemos buscar otra forma- decía Mike observando a su alrededor. -No hay de otra, trataré de subir y una vez arriba trata de hacer lo mismo que yo te daré la mano- respondía Suomi aún tratando de subir. Entonces Mike tratando de buscar algo que les ayude a volver encontró una especie de botón, que sin preguntárselo dos veces presionó, inmediatamente se encendieron unas alarmas, algo realmente muy fuerte. -¡¿Qué hiciste?!- preguntaba Suomi tapándose los oídos. -Sólo presioné el botón, creí que iba a abrir una puerta o algo- respondió Mike haciendo lo mismo, un instante después el sonido cesó, pero ahora se escuchaban unos pasos provenientes del pasillo de donde venían. -Jajaja, otro grupo de novatos tratando de escaparse- se escuchó por ahí una voz grave. -Demosle una lección a estos novatos- se escuchaba otra voz. Entonces cuando estaban a punto de llegar los dos cubos atrapados miraron hacia arriba y una bomba explotó en el lugar, dejando en sueño profundo al par.

El dúo despertó, ya habían pasado horas desde aquel escape fallido, con la noción del tiempo y lugar completamente alterada, el gas que habían inhalado era realmente fuerte, realmente paralizante. -¿Dónde estamos?- apenas podía entenderle Suomi a Mike dado a aquél zumbido que aún corrían por los oídos de los dos y también, claro esta, porque Mike apenas podía mover sus labios. -No sé- respondía Suomi de igual forma. Lo cierto era que a pesar de que los dos no sabían en dónde estaban, debían volver a escapar, ya que habían descubierto que los que los habían aturdido eran completamente hostiles, además claro de la estructura. -¿Puedes moverte?- preguntaba Suomi tratando de hacerlo sin resultado alguno. -No- respondió Mike haciendo lo mismo, en el instante ambos volvieron a caer inconscientes.

Regresando un poco en el tiempo, justo en el instante en el que las rejas se abrían y unos pasillos de otro lado de la prisión en donde estaban Phil, quien sí seguía las reglas y al resto del grupo, caminó junto a ellos. -¿Alguno sabe a dónde vamos?- preguntó abiertamente a la espera a que alguno de los otros maleantes le respondiesen. -¿Es tu primer día?- le preguntó un cubo que rápidamente se le acercó, era morado y tenía su cara con algunas lesiones. -Sí, ¿a dónde vamos?- volvió a preguntar Phil ante la inquietud de saber a dónde iban. -A la formación, mira te daré un consejo, solo párate ahí y responde sí a todo, sí a todo, no pongas cara de miedoso o te pondrán en duelo a muerte con algún otro maleante o con alguna criatura monstruosa de algún otro plano elemental- respondió aquél cubo que seguía su camino dejando a Phil atrás con más dudas. Sin embargo el cubo no dudó en seguir caminando a pesar de que ya se podía imaginar su destino, -seguramente me van a humillar más de lo que es costumbre- pensaba el cubo amarillo mientras salía del pasillo a otro pasillo mucho más grande en donde convergían el resto de pasillos de esa prisión, inmediatamente divisó un gran coliseo en donde todos los cubos llegaban a armar escuadrones. En su camino observaba a los vigilantes que se paraban con un distinguido traje rojo y negro, también con armas de fuego con el cual amenazaban a todos los cautivos que iban llegando a la formación, -¿dónde tendré que hacerme?- se preguntaba el cubo que observaba a su alrededor y veía cómo todos los cubos tenían sus posiciones y llegaban directo a ellas, estaba parado ahí completamente solo sin saber en dónde estaban sus amigos. -¡Hey prisionero busca tu lugar!- le gritaba un guardia que se le acercaba con un particular cigarro. -N....n..no sé en dónde es mi lugar... señor- le respondía Phil tartamudo y en la mente sabiendo que se iba a ganar un gran regaño del superior. -¡¿Cómo dijo?!- preguntó el guardia mirándolo fijamente. -Es que... soy nuevo acá, es más, no sé porque me trajeron aquí- respondió Phil temeroso ante lo que le pudiese responder el guardia. -¡Ja!- dio un gran grito el guardia -¿así que eres nuevo?- le preguntó acercándose justo al rostro -entonces tendremos que estrenarte- dijo finalmente al oído, casi que susurrándole. -¡Parece que hay un nuevo aquí!- gritó muy fuerte, prácticamente todo el mundo en aquel recinto escuchó eso, provocando reacciones de todo tipo, especialmente burlonas -¡¿Qué dicen? ¿lo estrenamos?!- volvió a interferir el guardia al resto de cautivos y de guardias. -¡Sí!- respondió en coro todos los presentes, acto seguido el cubo volteó hacía Phil y de forma amenazante y casi que encarandolo dijo al aire -¡Sentenciado a luchar contra un elemental demente de trueno!- dijo finalmente. Apena se le podía notar la maldad en su sonrisa que aparecía en toda su cara y en su festejo arrojando el cigarro, pero antes de que este cayera al suelo sonó una alarma. Todo el mundo quedó perplejo, pero el guardia, que ya parecía estar teniendo un rango superior al resto, llamó a otros dos de los suyos y les susurró algo, acto seguido y después de que los otros dos guardias se dirigieran hacia uno de los pasillos anunció -¡Cambio de planes, ahora el duelo será entre cubos a muerte, este cubito amarillo contra aquel novato que haya pensado escapar de aquí!-. El público empezó a entusiasmarse, en seguida el guardia con un gesto al resto de los suyos ordenó que el resto de los cautivos se sentasen en la inmensa gradería que rodeaba la arena circular. -Quédate aquí, si te llegas a mover alguno de mis guardias te dispararán- le dijo amenazante el cubo de traje rojo a Phil, quien lo miraba con desprecio y quien en ese momento pensaba en todo, menos en que aquel o aquellos que hayan activado la alarma eran Mike y Suomi. Un instante después de que la arena estaba vacía Phil observó hacía las gradas, con la esperanza de ver si allí estaban sus compañeros, a ver si ellos podían ayudarle, cosa que no consiguió ya que era un lugar inmenso y habían cientos de cubos reclusos.

Una gran jaula se abrió del lado contrario de donde convergía el pasillo principal (que para ese instante estaba ya cerrado) y la voz del mismo cubo que armó todo este lío sonó -El día de hoy veremos un gran espectáculo, ¡gran lucha triple!- decía con gran entusiasmo el anunciante a través de un parlante. -Demonios, espero que no sean maleantes de esos asesinos- pensaba Phil mientras se movía de lado a lado tratando de pasar su nerviosismo. -¡Que salgan los otros dos participantes!- decía el anunciador, entonces dos cubos traían una jaula un poco más pequeña pero esta tapada con una gran cobija negra, así nadie podía ver quienes estaban dentro de ella. -¡Liberen a los participantes!- dijo con gran optimismo el anunciante mientras uno de los guardias abría la jaula y el otro desenmascaraba el misterio. -¡Son Mike y Suomi!- pensó Phil al ver que los dos cubos salían de esta jaula aún mareados del gas. -¡Chicos!- gritó aliviado hacia ellos esperando un gran abrazo. -¿Phil? ¿qué hacemos acá?- le preguntó Mike ya pudiendo observar más. -Hemos sido sentenciados a un duelo a muerte- le respondió Phil al oído con gran calma, púes sabía que entre ello no se iban a matar. -¡¿Qué?!- saltó Mike separando el abrazo así. El resto del coliseo estaba confundido, no sabían qué estaba pasando, ¿por qué en un duelo de muerte los participantes se estaban abrazando?, era algo incomprensible, aún para el superior. -¡¿Qué pasa aquí?!- dijo este a través del altavoz completamente enfadado por lo que veía. -No nos vamos a matar- respondió Phil, haciéndole un gesto obsceno, en seguida decenas de armas apuntaron hacia ellos, para lo que el superior enunció -Bueno, bueno está bien, no se matarán entre ustedes- provocando que las armas dejasen de apuntarles -se mataran contra cinco bestias elementales de trueno corrompidas- dijo con mucha dicha finalmente. El coliseo ahora si estaba perplejo, nunca antes se había visto algo así, un castigo tan duro, ni siquiera el más duro de los cubos había podido superar a uno sólo, iba a ser una masacre. Entonces del público saltó un cubo negro -¡Yo también me les uniré!- dijo este cubo, quien era nada más ni nada menos que Michigun. -¡Ja! parece que tenemos un valiente- dijo el superior con incredulidad. -Si ellos lo hacen yo también, púes yo vine con ellos- decía Michigun mientras saltaba a dentro de la arena. El grupo fue hacía a él y se reunieron en un círculo -¿En dónde está Terrance?- preguntó Michigun al grupo. -No lo sabemos, eso te íbamos a preguntar- respondió Suomi alterada por todo lo que estaba sucediendo. -Bueno de eso sabremos después, ahora concentrémonos en esto, parece imposible, pero no lo es, si tenemos una buena estrategia podremos acabar con esas bestias- decía Michigun completamente concentrado en lo que sucedía. -Pero, ¡¿estás loco?!, esas bestias son muy difíciles de matar con armas, ¡aquí no tenemos nada!- respondió Suomi asustada por lo que se avecinaba. -Miren mientras uno va golpeando a un bicho de esos el otro está distrayendo a otro, son bichos que son lentos, pero si te alcanza uno de sus truenos de podría matar en seguida, sólo corran en varias direcciones, haremos que se choquen entre ellos, así podríamos ganar fácilmente esto- explicaba muy concentrado Michigun. -¡Bueno dado a que hay un nuevo participante, ahora serán seis bestias elementales!- anunció el superior a través del altavoz. -Bueno, ya saben que hacer, si ven que hay alguno en el suelo porque lo alcanzó un rayo traten de llevar lo más lejos posible a uno de esos bichos y vuelvan a ayudar a su compañero- explicaba Michigun mientras el grupo se preparaba para que la otra puerta se abriese y los bichos salieran, ya se podía notar el nerviosismo entre los participantes cuando la puerta se abrió, el ambiente estaba completamente en silencio, apenas podían escuchar cómo pequeños sonidos de truenos salían de adentro, además de los latidos de sus corazones claro está. Las seis bestias salieron y el público estaba en completo nerviosismo, ¿será que estas bestias acabarían con esos pobres cubos?, eso era lo que pensaban los presentes al ver cómo las bestias salían atadas con sogas a lo que parecía ser sus cuellos. -¡Suéltenlas!- ordenó el superior, dejando solo los pálpitos de los presentes ver cómo estas bestias se dirigían de forma lenta hacía sus presas. Y cuando el momento de infarto más se veía llegar una explosión se escucho, fue tan fuerte que hasta los mismos elementales se asustaron fijando la mirada en hacía el lugar de donde provenía dichas explosiones. -¿Qué es?- susurró Mike al grupo perplejo igual que el resto. -No lo sé-respondió Michigun sin tener idea de qué ocurría. En ese instante las pequeñas explosiones cesaron, pero todo el mundo no quitaba la mirada hacía el cielo, cuando un gran zeppelín aparecía y dejaba completamente oscuro la arena, era un zeppelín de tamaños bíblicos, una cosa enorme, que utilizando dos cañones destruyó parte del coliseo para que pudiese aterrizar. Tras los trozos de escombros y los centenares de cubos que empleaban la huida, los cuatro se acercaban al zeppelín, que tenía una bandera muy familiar. -Ellos son....- decía Michigun mientras se acercaba con mucha curiosidad. -¿Es Roberto?- preguntó Suomi observando también la bandera. En seguida una gran escalera de desprendió de la plataforma superior del zeppelín, y de allí bajó un cubo verde con una espada muy peculiar y un trozo de metal. -¡Terrance!- gritó emocionada Suomi hacía él -¡¿Qué haces acá?!-. -Creo que salvándoles el pellejo- respondió Terrance abrazando a Suomi. -¿Cómo es posible...? ¿cómo es posible que no te hallan capturado? y... ¿y cómo es posible que hallas llegado con un gran.... gran nave- preguntaba Michigun perplejo ante lo que veía. -Bueno, es que utilicé esto- respondió Terrance mostrando el pedazo de metal en su mano izquierda. -¿Qué es eso?- preguntó Suomi. -Esto... es lo que queda del artefacto del ser, lo siento chicos, pero tuve que utilizar el último deseo para esto- dijo Terrance explicando cómo había llegado al lugar. -Bueno, creo que ya no importa mucho, creo que fue la mejor forma de haberla utilizado- dijo Suomi agradeciendo a Terrance de haberlos salvado de una muerte casi inminente. -Bueno sí, quizás- dijo Michigun mirando al suelo con algo de enfado. -Bueno, hay alguien que los está esperando, es más, antes de llegar acá hicimos varias paradas y hay más de uno que quiere hablar con ustedes, subamos- decía Terrance mientras subía por la escalera a la plataforma superior.

Una vez arriba el grupo fue bienvenido por un montón de cubos, cubos que al parecer habían muerto en el asedio de los elementales al campamento. El grupo pasó por ellos con gran alegría, hasta que llegaron al interior del zeppelín en donde Roberto estaba allí esperándolos. -Wow, Michigun, qué conservado estás- dijo Roberto mientras saludaba a Michigun con la mano. -Bueno, creo que han vivido una gran travesía, y por si se preguntaban, estoy aquí gracias a Terrance, él deseos todo esto- dijo Roberto haciendo referencia a todo el zeppelín. -Em, bueno sí, quizás, pero en dónde estuviste todo este momento y por qué no te comunicaste con nosotros de alguna forma- preguntó Michigun observando unos cartógrafos que yacían en la mesa de la habitación. -No pude comunicarme porque de hacerlo los elementales me hubiesen encontrado, por suerte para todos, Terrance me encontró con el deseo sin necesidad de contactarlo directamente- dijo Roberto mientras miraba hacía el exterior por una ventana. -Em, ¿y ahora qué haremos?- preguntó Michigun inquieto. -Ahora, sólo descansaremos, el zeppelín viajará hacia el nuevo campamento y allí mañana explicaré nuevas cosas- decía Roberto mientras hacía señas para que el zeppelín comenzara a tomar vuelo. -Emm, bueno la verdad es que estamos cansados, pero en serio quisiera saber muchas cosas, estos días he tenido muchas inquietudes, y quisiera que usted me las pudiera responder- argumentaba Michigun sus deseos de conocer la verdad de todo. -Bueno, ahora solo les puedo decir que se vayan a descansar, han tenido días muy agotadores, estará bien que descansen- dijo Roberto, haciendo que el grupo saliera de la habitación a unas habitaciones bastante cómodas en donde pasarían el resto del día y de la noche hasta llegar al nuevo campamento.

Escenario 3: La Nueva Orden de la Alianza de los Guardianes

-¡Despierta! ¡Despierta!- podía escuchar Mike en su sueño a una melodiosa voz quien insistía cada vez más en que este despertase. -¡Vamos despierta!- seguía insistiendo hasta el punto de que Mike abrió un poco sus ojos mostrando así lo enérgico que estaba -¿Qué quieres?- decía este apenas pensando. -¡Ven, no te vas a quedar todo el día durmiendo!- insistió aquella voz. -Agh, déjame dormir, ¿no ves que tengo sueño?- replicó Mike cerrando nuevamente sus ojos. -¡Vamos despierta!- volvió aquel cubo dándole una gran sacudida. -¡Qué pasa!- dijo Mike completamente despierto. -Ven tienes que enterarte de todo- dijo ese cubo femenino color carmesí con una gran sonrisa en su rostro, Mike quedó atónito, tremenda belleza enfrente de él -Wow que bonita sonrisa- pensaba. -¿Qué pasó? ¡Vamos!- replicó ella jalándolo hacía la puerta. -¿Será que le pregunto su nombre?- pensaba Mike hipnotizado mientras ella lo jalaba hacía la puerta. -¿Qué pasa? pensé que hablabas más- decía ella mientras abría la puerta con la extremidad contraría a la que sostenía a Mike, inmediatamente Mike se sonrojó, jamás le habían visto tan callado -emm, pues, verás...- respondió nervioso y justo en ese momento pasaba otro cubo que lo saludaba -¿Ahora soy famoso? ¿desde cuándo?- se preguntaba en ese instante. -¿Quieres ir a saludar al resto?- le preguntó ella a Mike mirando el resto de puestos y carpas de diversas cosas inútiles. -¿Al resto?- preguntó Mike mientras seguía siendo jalado. -Sí, a Phil, Michigun, Suomi y Terrance- respondió ella mirándolo brevemente y siguiendo su camino. -Emm, sí, claro- respondió Mike siguiendo el paso marcado por ella -¿En dónde estarán? ¿por qué dormí tanto? ¿quien es esta preciosa cubo?- se preguntaba al ritmo, entonces ella lo llevó a la parte baja del campamento, en donde todos se encontraban almorzando -Diablos ya están almorzando y yo aquí siendo guiado por una desconocida- pensaba. -Hey Mike, qué dormida- dijo Terrance dándole la bienvenida. -Siéntate, es algo tarde pero aún queda comida- dijo Michigun mostrándole su respectiva silla. -Eh, bueno lamento despertarme algo tarde, supongo que hace días no dormía bien- decía Mike mientras soltaba a la cubo y tomaba su asiento justo al lado de Phil -¿Quién es ella?- le susurró al oído. -Se llama Berlián, es una de las constructoras de este nuevo campamento- este le respondió igualmente al oído. -¿Y por qué fue a despertarme?- preguntó Mike al oído de Phil. -No lo sé, quizás Michigun la mandó- respondió Phil -inclusive yo te iba a hacer esa pregunta-. -¿No crees que sea bonita?- preguntó Mike en busca de una respuesta afirmativa de su amigo. -Em, bueno sí, quizás un poco- respondió echándole un ojo. -Bueno Mike, creo que debes almorzar rápido, en unos minutos va a hablar Roberto dando una noticia importante- interrumpió Michigun en la mesa. -¿Qué? ¿ya me sirvieron mi comida?- respondió Mike atónito al no darse cuenta de eso. -Bueno, parece que aún tienes algo de sueño- dijo Terrance quien se encontraba sentado justo en frente de él. -Bueno sí, lo de ayer fue agotador, por cierto, ¿tú donde estabas?- decía Mike mientras daba su primer mordisco. -Bueno, utilicé el artefacto y así traje a Roberto y todo el campamento, después los buscamos y encontramos ese coliseo, habíamos supuesto que estaban allí y decidimos aterrizar- respondió Terrance explicando su odisea. -Un aterrizaje un poco turbulento, claro está- añadió Suomi. -Bueno sí, ¿qué estaban haciendo allí?- preguntó Terrance ante la inquietud. -En ese preciso momento, nos íbamos a enfrentar a unos cuantos elementales corrompidos de trueno- respondió Michigun lleno de dicha. -Tal parece que les salvé el pellejo- dijo Terrance volviendo la mirada a Mike -¿ya acabaste?-. -No, realmente es mucha comida, ¿de dónde sacaron tanto?- respondía Mike mascando trozos de carne con sus muelas. -El poder del artefacto- respondió Terrance volteando a mirar el horizonte, por un instante hubo un silencio incómodo, realmente no había razón para que fuera así, bueno quizás para el grupo en conjunto, porque Mike no se sentía seguro cerca de Berlián, de hecho, no podía quitar la mirada hacía ella, sus ojos no resistían. -¡La reunión de las facciones han terminado!- interrumpió un altavoz que anunciaba el final de dicha reunión. -¿Reunión de facciones?- preguntó Mike tratando de comer más rápido, pues entendía que esa era la razón por la cual querían que finalizara rápido. -Roberto se estaba reuniendo con varios de los líderes de diversas facciones- dijo Terrance. -Así buscamos engrandecer nuestras filas con respecto a la lucha contra los elementales enloquecidos- completó Michigun parándose de su silla. -Okey, ya voy- dijo Mike tragando el último pedazo de comida faltante.

Después de un pequeño paseo por el campamento, el grupo llegó a el parque principal, en donde se podía divisar a varios de los líderes importantes en el centro, los líderes Khaz, Etzer, Giron, Cody y Roberto se encontraban allí, llenos de orgullo de anunciar lo más esperado. -Muy bien cubos, por fin ha finalizado la reunión entre los grupos "Los Guardianes", "Los Rebeldes", "Los Centinelas", "Los Renacidos" y "Los Terrenales". Como conclusión de esto se ha llegado a un acuerdo de unirnos para crear la gran "Orden de la Alianza de los Guardianes", cuyo objetivo principal es evitar a toda costa la activación del titan y la destrucción de las entrañas del mundo- anunció Roberto desde una plataforma en el medio del parque. -Vamos a utilizar este campamento como capital y fuerte principal de todas las facciones, hemos encontrado este lugar como un sitio estratégico debido a lo cercano del plano elemental místico en dónde se encuentra el titan durmiente- añadió Khaz subiendo a la plataforma al lado de Roberto. -Este grupo de cubos y elementales no descansarán hasta que el objetivo principal sea cumplido, es deber de ellos y de todos nosotros evitar el cataclismo- terminó añadiendo Roberto, quien una vez dicho esto volteó, entre los aplausos de los cubos presentes, y se dirigió hacia atrás con el resto de líderes. -¿Qué crees que estén diciendo?- le preguntaba Mike a Phil. -No lo sé, pero esto será emocionante, ver cómo ellos se han unido- respondió Phil. -Una pregunta- dijo abiertamente Mike al grupo -¿Quienes son los otros que no conozco?-. -¿Te refieres a Cody y Giron?- preguntó Michigun mirándolo de frente. -Sí, ¿quienes son ellos?- preguntó Mike. -Cody es el líder de los "Terrenales", quienes son un grupo conformado en la superficie terrestre, es decir, no es proveniente de estos planos elementales, se han unido porque en la superficie viven muchos más cubos que acá, tenemos muchos más soldados; y Giron es el líder de los "Centinelas", que son un grupo de cubos que desde siempre han vivido en diversos planos elementales, dado a los últimos sucesos todos los clanes se han unido a uno solo y ahora se unen con nosotros, manipulan mucho la magia y el sigilo- respondió Michigun explicando a los líderes de las otras facciones desconocidas. -Vaya, yo pensé que solo eramos nosotros contra ellos- dijo Mike entusiasmado. -Bueno- tosió brevemente -el resto somos nosotros, y los Renacidos son los elementales del bosque de cristal y los rebeldes el grupo de Khaz- finalizó Michigun volteando la mirada. -¿Y todo esto...?- decía intrigado Phil. -¿Qué cosa?- preguntó Terrance mirándolo extraño. -¿Todo esto fue un deseo tuyo?- preguntó Phil nuevamente. -Bueno, como ya les había dicho anteriormente, yo solo desee el gran zeppelin y el grupo, nada más- respondió Terrance aún mirándolo de forma extraña, púes en el almuerzo ya había explicado. -Es que me da curiosidad ver...- volteaba a ver su alrededor -... cuando hicieron todo esto- decía Phil. -Bueno, los cubos somos muy versátiles- respondió Terrance tratando de evitar la pregunta. -Eso veo- finalizó Phil y en seguida se dirigió a alguna otra zona de la avanzada. -¿Ahora qué?- preguntó Mike al grupo. -Vamos a ver si necesitan algo- decía Suomi refiriéndose a los cubos aliados.

Al mismo tiempo, en una sala secreta del campamento. -¿Qué hacemos?- preguntaba el elemental Etzer. -¡A qué te refieres! ¿¡no ves acaso lo que hemos hecho!?- respondía furioso el cubo de nombre Giron. -¡Sí!, ¿¡Pero acaso tienes idea por donde comenzar!?- respondió de forma seguida en su asiento Etzer. -¡Sé por donde comenzar!- respondió Giron frenético alzándose de su asiento. -Vamos, no es necesario todo esto- interrumpió Khaz, en seguida todas las miradas voltearon a verlo. -¿Y qué propones Mudrost?- dijo Giron mirándolo fijamente mientras volvía a su sitio. -Emm no sé- decía brevemente antes de ser interrumpido. -¡Ah! no sabes, ¡eso ya lo sabía!- respondió Giron saltando de su sitio. -Bueno, creo que deberíamos formar grupos especializados en diversas artes y clases- propuso Khaz interrumpiendo a Giron, haciendo que este último vuelva a sentarse. -¿Y cuales serían esas artes?- pregunto desde su sitio Giron. -De eso me encargo yo- respondió Roberto -de momento lo mejor es delegar a cada uno como líder de alguna de esa clase, así cada uno se encarga de entrenarla y guiar sus filas- añadió finalmente. -Eso me gusta- intervino de forma positiva Cody. -Bueno, es mejor que te pongas a hacer eso hoy mismo, porque cada vez parece que los elementales toman territorio- respondió Giron mucho más tranquilo. -Sí, ustedes tranquilos, hablen de alguna otra cosa- dijo Roberto parándose de su asiento y dirigiéndose a otra habitación -solo que no se peleen-. -Bueno, creo que está claro quienes van a dirigir a los magos- decía Giron mirando con desdén al resto. -No creo que tengas suficiente carácter para tomar ese grupo- respondió Cody. -Bah, eso es mucho más fácil que dirigir avionsitos y robotsitos del mundo terrenal- respondió Giron de forma grosera. -¿Crees que lanzar bolitas de luces es más difícil que manejar un vehículo con accesorios de gamma ultra poderosa?- respondió Cody insinuando los vehículos de última tecnología que se pueden apreciar en el mundo terrenal. -Las bolitas de luces son un noble arte que se trabaja desde hace eones, no como esas chatarras, que no duran ni 1 año- respondía Giron. -Al menos los vehículos sirven de chatarra después de su uso, en cambio, las bolitas de colores no sirven de nada, se utilizan y ya- respondió Cody. -Pff, eso veremos- finalizó Giron parándose de su asiento y dirigiéndose hacía la cafetera. El grupo permaneció en silencio un momento hasta que Khaz dijo: -Bueno, aún no sabemos qué clases pondrá Roberto, así que no creo que sea bueno ponernos a pelear por eso, en lo más mínimo- decía. -Sí, y debe pensarlo bien, porque después de todo nosotros seremos los que acabaremos con todo este mal- respondió Etzer. -Bueno, yo solo espero que haya una clase de magia y que yo sea el guía- dijo Giron tomando café parado justo al lado de la cafetera. -Bueno, iré a tomar algo de aire, me avisan cuando tengan una decisión- dijo Cody parándose y saliendo justo por la puerta principal.

Mientras tanto, justo en la zona de talleres y mano-facturación de artefactos terrenales, el grupo pasa observando qué había allí. -¿Qué es esa cosa larga con tubos?- preguntó Suomi observando de forma extraña una nave. -Ah, eso es una nave TEC-4X550- respondió Mike. -¿Cómo sabes eso?- preguntó Michigun inspeccionándola bien de cerca. -Mi padre trabaja construyendo estas naves- respondió Mike y en seguida su mirada cayó al suelo, había recordado a sus padres. -¿Aún recuerdas tu padre?- preguntó Suomi acercándosele al lado. -Vaya, yo no recuerdo quien fue mi papá, es decir, yo nací acá y nunca me importó eso- añadía Terrance mirando otra nave. -¿Ninguno de ustedes conocen sus padres?- preguntó Phil al grupo. -Bueno, yo sé que tuve un padre, que él era un grandioso explorador, pero no sé, un día se fue y en realidad eso jamás me preocupó- dijo Michigun. -¿Será que nuestros padres estarán preocupados Phil?- preguntaba Mike alzando la mirada. -Emm, bueno, sí, yo me había preguntado eso mismo antes, pero realmente trato de no pensar en ello- dijo Phil. -¿Tu padre fabricaba naves para la armada?- preguntó Michigun. -Sí, yo le ayude a construir varios de estos modelos, era divertido- respondió Mike mirando de nuevo la nave. -¿Qué tal que haya venido con el grupo de Cody?- decía Suomi para levantarle los ánimos. -Bueno chicos, veo que les gusta nuestras naves- interrumpía un cubo del otro lado del mostrador. -Sí, de hecho, em, nuestro amigo sabe algo de eso- respondió Terrance moviendo un tubo que sobresalía de una de las naves. -¿ah sí?- decía el cubo sorprendido -pues eso está bien, ya que necesitaba gente que me ayudara con unas cosas aquí en el taller- finalizó anunciando. -¿Qué necesitas?- preguntó Terrance volteando a mirar al cubo. -Pues miren, el otro día cuando el Jefe Maestro nos anunció que vendríamos al mundo elemental tuvimos que acelerar en un 100% la fabricación de máquinas, pero en ese afán y en la falta de personal algunas naves quedaron un poco....- tocia a propósito -... un poco mal, ¡por no decir terriblemente mal!, algunos comenzaron a explotar así de la nada, mientras que otros comenzaron a encenderse solos y otros...- tomaba algo de aire -..a otros simplemente sus partes volaron por todas partes!- finalizaba sin aire. -Emm, entonces- decía Terrance esperando a que el cubo les dijera su misión. -Para que el Jefe nos castigue aún más, hemos descubierto que muchas de las piezas que saltaron de las naves, lo hicieron mientras volábamos en la nave que nos trajo, así que deben estar por ahí en los bosques, si podrían traerme esas piezas quizás les dé una recompensa y así el Jefe no nos castigará tanto- decía el cubo proponiendo esa misión. -¿Qué dices? ¿será que si puedes reconocer las piezas?- volteó Terrance hacia Mike. -Sí, yo sé que piezas son- respondió este último aceptando la misión. -Muy bien, tráiganme lo que más puedan lo más rápido posible- recalcó de nuevo el cubo. Es así como el grupo salió del taller -¿Qué clase de tontos no son capaces de construir unas navesuchas?- preguntaba Terrance burlándose del cubo. -Bueno, es cierto que no son tan difíciles de construir, pero yo creo que si tienes que hacerlo rápido quizás siempre haya un error- decía Mike defendiendo al cubo. -Yo creo que tú deberías entrar a ese taller y darle una lección a esos tontos- decía Terrance -yo pienso que tú sabes más de naves que esos nerds-. -Yo creo también lo mismo, no tanto porque seas mejor que ellos y les des una lección- decía Suomi parando el grupo para escucharla -si no porque como el cubo dijo, aumentarías las filas de ingenieros constructores de naves, ya que hace falta personal-. -Sí, podría ser- decía Mike volviendo al paso. -En serio, eres uno de los mejores que he conocido- añadía Phil -yo no logro entender cómo con tu padre hacen tantas cosas para las ferias y las ventas en festividades-. -Ahora que lo pienso- decía Mike parando el paso -mi padre hacía el 80% de los trabajos, yo casi no hacía nada- volvían a caminar. -Pero aún así, eso es porque tu padre no te dejaba hacer nada, ¿recuerdas la nave que hicimos para la carrera de las 90 vidas en séptimo grado?- decía Phil tratando de convencerlo. -Bueno sí, pero no es que el resto de equipos tuvieran conocimientos en ello- respondía Mike pensando en ello. -Ese es el punto- decía finalmente Phil -no todos saben hacer naves-. -Es un buen punto- añadía Suomi. -Sí, saben, lo voy a pensar- decía Mike mirando el suelo mientras salían del campamento por la puerta principal. -Bueno, ahora a encontrar esas piezas- decía Terrance observando su alrededor. -No creo que estén cerca, debemos movernos unos cuantas cuadras- decía Michigun. -Vamos- incitaba Suomi caminando hacía el valle.

Ya habían caminado al menos unos diez minutos cuando en la aburrida caminata de los chicos Terrance pisó algo puntiagudo, justo en el dedo chiquito del pie -¡Carambolas!- exclamó este mientras se tiraba al piso aliviándose. -¿Qué es eso?- preguntó Suomi al ver el extraño objeto que apenas brillaba por el reflejo del "sol". -Creo que es una pieza que estamos buscando- decía Mike levantando la pieza y analizándola. -Ah sí, cierto que venimos a buscar esas cosas- decía Terrance parando de exagerar y parándose. -Sí, es un carburador de cobalto- decía Mike sosteniendo la pieza con sus manos. -¿Alguien tiene una bolsa?, si todos los objetos son así no podremos llevar ni 5- decía Suomi preguntando al grupo. -No creo que nos encontremos carburadores, es lo más grande, el resto de piezas son pequeñas y podremos llevarlas así- decía Mike sugiriendo llevar las cosas en sus manos. -¿seguro? ¿qué tal que nos encontremos con un motor entero?- decía Terrance porque no quería cargar nada. -Sí, el resto de cosas son mucho más pequeñas- decía Mike. -Esta bien, yo te dije, y tú no quisiste aceptar- decía Terrance mientras comenzaba a caminar en busca de más piezas de nave -después no se quejen que les duelen las manos-. -No debería dolerte las manos por llevar tuercas y tubos- insinuaba Mike. -Lero lero, no te escucho, lala la- se hacía Terrance el menso mientras caminaba por el valle. En los próximos minutos el grupo apenas consiguió unos tubos de cobre, resortes, engranajes y otro carburador, cuando decidieron volver a entregar las cosas -¿Cuanto tiempo hemos estado acá buscando estas cosas?- preguntaba Phil mientras miraba el resto del valle en busca de algo metálico. -Creo que ya casi una hora, supongo que el cubo debe estar esperándonos- decía Terrance para irse rápido. -Sí, yo también creo eso, él nos dijo que en el menor tiempo posible- decía Suomi quien también no podía ocultar sus ganas de largarse por el aburrimiento de buscar esas piezas. -¿Seguros? esto no es casi nada- preguntaba Mike quien sabía que lo que tenían no tenía un valor en lo absoluto. -Sí sí, seguro nos lo agradecerá, además que en el camino de vuelta nos demoraremos otros quince minutos y a esa hora él seguro ya debería estar enfadado- respondía Suomi tratando de convencer a Mike. -Bueno está bien- decía este último, entonces así el grupo comenzó a devolverse al campamento en donde entregarían todo lo encontrado en la ayuda del cubo.

Mientras tanto Roberto volvía a aparecer en la habitación en dónde todos los demás cubos y elemental se encontraban reunidos -Bueno, creo que ya he organizado esto de forma equitativa- decía este con una hoja de papel en mano. -Oh que bien, hemos esperado un poco más de una hora- decía Cody. -Me he percatado que con nosotros no alcanzamos a liderar todas las secciones, entonces he decidido delegar otros cubos para otras secciones, cubos a los cuales yo conozco lo suficiente para que ocupen esos cargos- decía Roberto exponiendo lo escrito -entonces a continuación les diré a ustedes qué cargos tienen, y después al aire libre anunciaré al resto del campamento todos los cargos- continuaba diciendo -espérenme un minuto mientras llamo a unos cubos- acto seguido este salió de la habitación en busca de los cubos que requería. -¿Necesitará más cubos?- preguntaba Etzer al grupo. -Hasta que los llame, más tiempo perdido- decía Giron enfadado. -Bueno, si piensas que todo este tiempo es perdido, ¿por qué no haces algo?- le preguntaba Cody tratando de callarlo. -Vamos, todos hemos estado haciendo algo, yo por ejemplo todo este tiempo he estado sentado aquí- respondía Giron sin saber qué decir. -Oh sí, ¿eso es perder el tiempo?- le preguntó Cody cada vez más cerca de conseguir su objetivo. -Bueno, ciertamente lo es- respondió Giron confuso. -¿Entonces por qué no haces algo que no sea perder el tiempo?- finalmente preguntó Cody. -¿Por qué no lo haces tú?- respondió Giron haciéndole la misma pregunta. -Porque yo no me ando quejando cada dos minutos de por qué estoy aquí- respondió finalmente Giron, entonces la habitación cayó en un gran silencio, cada cubo y elemental se miraban mutuamente sin más, todos sabían que si soltaban alguna palabra esta quizás fuera malinterpretada, entonces así Giron se levanta confuso y se dirige hacía la puerta que separa la habitación con el resto del campamento. -¿Crees que se callará por el resto del día?- le preguntó Etzer a Khaz que se encontraba a su lado. -Quizás- respondió este último. -Uh, creo que ha sido algo caliente, voy a refrescarme afuera- dijo finalmente Giron antes de abrir la puerta y salir. -Así es mejor, ya me tenía fastidiado con sus tonterías- decía Giron mientras se levantaba y se dirigía a la cafetera. -Es cierto, ¿cómo es posible que un cubo sea tan insoportable?- añadía en forma de pregunta Etzer. -Espero que Roberto no se demore, no quiero que vuelva a entrar así de insoportable- decía Giron mientras se servía el café.

Entonces mientras que el grupo de los chicos se dirigían al taller, ya adentro del campamento por supuesto, Roberto los interceptó -Hola muchachos, los necesito a ustedes- decía este. -¿A quienes?- preguntaba Phil. -A Michigun y a Terrance- decía Roberto -vengan conmigo-. -Pero tenemos que entregar estas cosas a un cubo- decía Terrance mostrando las piezas que sostenía con sus manos. -No son tantas, déjenselo al resto y vengan conmigo- reiteró Roberto llevándose esta vez a los dos. -Bueno, ¿para qué los necesitará?- preguntó Mike observando como los tres se dirigían a otra zona del campamento. -No lo sé, parecía que era urgente- añadía Suomi viéndolos igualmente. -Bueno, sea lo que sea, después nos contarán, vamos a entregar esta chatarra- decía Phil volviendo a caminar hacía el taller. -Bueno, ¿y qué se supone que piensan hacer aquí?- preguntaba Mike en su andar. -¿Aquí? ¿a qué te refieres?- preguntaba Suomi para saber qué responder. -Sí, ¿para qué hicieron todo esto? ¿nos van a poner a patrullar como lo hacían con ustedes?- preguntó Mike. -Emm, bueno realmente no había pensado eso, ¿no oíste más temprano a Roberto?- trataba Suomi de buscar respuestas - dijo que el objetivo era evitar el cataclismo-. -De hecho, que recuerde, no dijo eso- respondió Mike quien recordaba muy bien el discurso. -Bueno sí, no dijo eso exactamente, pero a eso se refería. Si se logra activar el titan se provoca un cataclismo, y la destrucción del mundo- decía Suomi en su caminata mientras pasaban por el callejón de los artilugios mágicos. -¿Qué es eso?- preguntaba Mike -¿No es acaso algo que ya nos había explicado el elemental que nos ayudó a encontrar el artefacto del ser?- preguntaba finalmente. -No lo sé, creo que había empezado a hablar de algo así, pero recuerda que nosotros nos separamos del grupo- respondió Suomi refiriéndose a la fortaleza en donde se separó con Phil y Michigun. -Ah sí, recuerdo que nos hablo de que le hacían cultos- decía Mike. -Bueno, de hecho, es quizás el ser elemental más poderoso de todos, se dice que está hecho de todos los elementos de la tierra, si lo activan o se despierta, que es lo mismo, podrían utilizarlo para provocar destrucción masiva- decía Suomi mientras giraban a la izquierda y podían ver el letrero del taller. -¿Y cómo se supone que lo encontraremos?- preguntó Mike. -Bueno, quizás penetrando esa fortaleza, pero es muy difícil, ni siquiera los elementales corrompidos lo han logrado hacer- respondía Suomi. -Pero ese elemental nos habló de unas orbes o cosas raras- insinuaba Mike mientras atravesaban la puerta del taller. -Sí, pero es un hecho que todos los elementales destruyeron sus orbes, excepto una- respondió Suomi. -¿Ah sí? ¿entonces por qué el elemental nos dijo que todos le tenían envidia a ellos y que por eso perdieron sus cristales y que buscaban el orbe de ellos?- preguntaba Mike. -No lo sé, son cosas que ellos dicen, después de todo no sabemos las intenciones de ese elemental, recuerda que se robó el artefacto del ser- finalizaba Suomi al momento en el que el trío se acercaba al mostrador en done pusieron todas las piezas. -¡Señor!- gritó Mike esperando a que el cubo saliera a ver lo que habían recuperado. -Sí, sí acá estoy- respondió debajo de una nave ajustándole las tuercas o algo así. -Acá tenemos su encargo- dijo Suomi mostrándole las piezas. -Hum, bien- dijo el cubo mientras se acercaba al mostrador -bueno no son las piezas más esenciales, pero sirven para al menos reparar unas cuantas naves- dijo finalmente observando las piezas. -Bueno señor, ¿y nuestra recompensa?- preguntó Suomi con una gran sonrisa en la cara. -Ajá sí, bueno miren, acá tengo unos cuantos céntimos- dijo el cubo sacando unas monedas de su bolsillo. -¿Eso es?- preguntó Phil mirando las monedas con desprecio. -Sí, ¿acaso cuanto creen que es mi salario?- respondió el cubo preguntándoles. -Bueno pues es mayor al nuestro, y nosotros ganamos mucho más a esto- respondió Suomi volteando a mirar al cubo. -Miren, no era lo que esperaba, son piezas muy normales, nada de otro mundo- respondió el cubo. -Sí, pero no encontramos más- dijo Mike excusando al grupo. -Lamentablemente las cosas son así- dijo el cubo mientras se volteaba con las piezas en sus manos y se dirigía a su habitación. -¿Qué podemos hacer con estas monedas?- preguntaba Mike mientras las observaba en sus manos. -No lo sé, saben, más bien salgamos de acá, no aguanto ver tanta porquería- respondió Suomi, entonces así el grupo se dio media vuelta y salió por la puerta principal, misma puerta por la que entraron. Una vez afuera Suomi dijo -bueno, iré a ver qué pasó con los chicos, nos vemos luego- dijo mientras se dirigía a buscar a Terrance y a Michigun. -Está bien, ¿nosotros qué podemos hacer con estas monedas?- preguntó Mike una vez más mirando con desprecio las monedas. -Podríamos estafar a la gente, así como lo hacíamos en la escuela- sugería Phil. -Vamos, ¿desde cuando tú eres el que sugiere las cosas que nos mete en problema y yo soy el que es razonal?- preguntaba Mike. -No lo sé- respondió Phil poniéndose a pensar, después de unos segundos de pensar Mike rompió el silencio -Bueno sí, vamos a estafar a la gente con estas monedas, seguro así conseguiremos más dinero- aceptó Mike la sugerencia dirigiéndose hacía otro lugar lejos del taller. El dúo se estacionó en la calle de arqueria consiguiéndose de por ahí un pedazo de periódico, una canica, tres vasos blancos y un marcador, anunciando así el show de magia más sorprendente de los últimos tiempos. -¡Vengan a disfrutar de la mayor magia del mundo! ¡todo el dinero apostado puede ser suyo!- anunciaba Mike a grito entero, logrando así la atención de varios cubos quienes se les acercaron, y también de Berlian quien los miraba de lejos. -Bueno señor, ¿cuanto quiere apostar?- preguntó Mike con una gran sonrisa de amistad. -Venga, unos 5 verdines- respondía el cubo sacando de su bolsillo un billete de 5 verdines. -¡Muy bien póngalos en el periódico!, usted ¿cuanto va a apostar?- decía Mike al cubo anterior y después a otro. -¡Unos 20 verdines!- respondía este último sacando 2 billetes de 10 verdines y poniéndolos justo al lado de los otros 5 y de los céntimos de los muchachos. -Listo, ahora les explico como va el juego, aquí tienen una canica, se pondrá debajo de uno de los vasos, es simple, mi compañero Phil moverá los vasos varias veces y sus objetivos es el de adivinar en cuál está, si los dos adivinan se llevan la mitad los dos, si uno adivina y el otro no el ganador se lleva todo y el otro nada, y si ninguno adivina la casa se lleva todo- explicaba Mike mostrándoles la zona de juego. -Sí, está bien- respondía uno de los cubos entusiasmado. -¡Vamos Phil es hora!- decía Mike dándole la orden a Phil para que comenzara a mover los vasos, y así fue comenzó a batirlos de forma muy rápida y de forma aleatoria, el truco era que en ningún momento habían puesto la canica dentro de ningún vaso esto sin que los cubos participantes se dieran cuenta, cuando terminaron de batir los vasos uno de ellos preguntó -¿en qué vaso estaba inicialmente la canica?-. -En el de la izquierda- respondió Phil rápidamente buscando que el cubo no supiera el truco. -Bueno, entonces yo digo que quedó en el medio- dijo este. -Listo, el señor bien vestido dijo que en el del medio- dijo Mike refiriéndose al juego del cubo -¿y usted?- fijó la mirada en el segundo cubo. -Yo digo que esta...- respondía el segundo cubo mientras cerraba un poco los ojos, era un mago, y así podía ver detrás de los vasos, al ver que no había ninguna canica debajo de los vasos este saltó -¡No hay canica!- exclamó. -¿Qué?- preguntó el otro cubo quien tumbó los tres vasos y evidentemente no había ninguna canica. -¡Esto es un robo!- gritó este también recogiendo sus 20 verdines y marchándose, el segundo cubo haría lo mismo. -Diablos, nos descubrieron- decía Phil. -Sí sí, tú siempre con tus frases sabias, es mejor que nos vayamos de aquí antes de que alguien realmente nos haga algo por tratar de estafar- respondió Mike recogiendo las cosas hurtadas y sus céntimos. -¿Volvemos a hacer esto?- preguntó Phil al ver el poco dinero que tenían. -No no, tenemos que intentar otra cosa, si esa otra cosa tampoco sirve, tendremos que ponernos a trabajar o hacer algo, no sé- respondió Mike caminando tratando de huir de la escena, topándose de frente con Berlian. -Hola muchachos- ella saludó al grupo. -Oh, hola Berlian- respondió en seguida Phil. -veo que andan con afán- dijo Berlian al verlos caminando rápido con esas cosas. -¿Ah sí? ¿por qué crees eso?- preguntó Mike soltando al suelo las cosas. -Intuición- respondió Berlian mirando a Mike. -¿Necesitas algo?- preguntó Mike tratando de des-hacerse de ella. -¿Les estoy haciendo perder tiempo o algo?- pregunto ella al ver como trataban de evitarla. -No no, solo es que teníamos que ir a devolver estas cosas- respondía Mike alzando las cosas que previamente había soltado -y no tenemos mucho tiempo-. -Ah, bueno, siendo así, mejor nos vemos luego- dijo Berlian haciéndose la que realmente entendía la situación. -Bueno nos vemos luego, adiós- dijo Mike caminando rápidamente hacía algún otro lado. -Adiós- decía lo mismo Phil. -Adiós muchachos- se despedía Berlian continuando con su camino. -¿Por qué te querías des-hacer de ella?, ¿no que te gustaba?- le preguntó Phil a Mike en su caminar. -Sí lo sé, pero es que tenía miedo, preciso nos encontró cuando estábamos escapando- respondió Mike caminando aún más rápido. -Espera- dijo Phil haciendo que los dos se detengan -¿Entonces cuando será que le vas a decir? ¿por qué tienes miedo?- le preguntó Phil. -No lo sé, algún día será- respondió Mike volteándose y volviendo a caminar. -Espera- dijo Phil quieto. -¿Qué ocurre?- preguntó Mike parando nuevamente esta vez unos metros más adelante. -¿A dónde vas?- le preguntó Phil. -Mmm, no lo sé, busquemos al resto- decía Mike, entonces los dos botaron las cosas en una cesta de basura y comenzaron la misión de buscar al resto, justamente en ese instante suena a través de los altavoces -Por favor todos los cubos y elementales dirigirse a la plaza, se dará un importante anuncio, repito, todos los cubos y elementales dirigirse a la plaza, se dará un importante anuncio-. -¿Otro anuncio?- preguntaba Phil en su caminar. -Con suerte allí encontraremos al resto- decía Mike a su lado, entonces los dos cubos se dirigieron a la plaza del campamento, en donde todos los cubos se encontraban presente a la espera de Roberto, a penas se podían ver algunos cubos en frente cuando Mike dijo -¿Ese es Michigun?- preguntó observando a un cubo negro. -No lo sé, ¿qué haría allá en frente?- respondió Phil preguntando la razón de la ubicación de Michigun. -Veamos a ver qué dicen, quizás no sea algo bueno- decía Mike a la espera, unos minutos pasaron cuando Berlian pasó en frente de ellos y dijo mirando a Mike -Roberto quiere verte en la casa de los líderes después de esto- después de detenerse un momento para decir estas palabras, decidió seguir su camino perdiéndose entre la multitud. -¿Roberto me necesita?, ¿para qué será?- preguntaba Mike confuso. -¿Será que tiene que ver con algo de lo que está pasado en este momento con Michigun y Terrance?- preguntaba Phil recordando que Roberto había llamado a los dos anteriormente. -No lo sé, espero que no hayan hecho algo malo, porque no quiero que me vuelvan a castigar como con los retos- respondía Mike recordando lo ocurrido en el anterior campamento, entonces empezó a sonar una voz desde el micrófono que se encontraba en lo alto de la plaza, era Roberto quien empezaba a explicar a los cubos presentes por qué estaban allí -...como primer paso para derrotar al Clan Blackfury hemos tomado una decisión importante desde los principales líderes de las facciones- explicaba mientras sacaba una hoja de papel con una lista -... hemos decidido crear las clases de combate, en donde cada cubo y elemental escogerá y será entrenado para dicha clase, para ello hemos puesto líderes para cada una de las clases, a continuación los nombraré- decía comenzando a leer la lista -Guerreros gladiadores, su líder será el presente anunciante; Caballeros elementales, su líder será el cubo Terrance Hugresman; Constructores geométricos, su líder será Berlian Varima; Ingenieros, su líder será Cody; Magos arcanos, su líder será Giron; Magos de la luz, su líder será Elizra Nullyra; Magos de la naturaleza, su líder será Khaz; Alquimistas, su líder será Etzer; Exploradores, su líder será Michigun y finalmente Guerreros arqueros, su líder será Kaernk Surv. Quienes quieran unirse a alguna de estas clases debe hacerlo en los puestos de cada zona del campamento, en dónde se les dará instrucciones de cómo entrar finalmente- anunciaba Roberto dejando la lista -Eso era todo, nos vemos después- dijo despidiéndose y dejando la tarima. -¿Clases?- se preguntaba Mike. -¿A cuál piensas entrar?- le preguntó Phil confuso. -No lo sé, ahora se supone que Roberto me necesita, supongo que iré con él- dijo Mike buscando con la mirada a Roberto quien se había perdido entre la multitud. -Bueno, ve con él, nos vemos más tarde- dijo Phil abandonando la plaza, entonces Mike se quedaría allí en la plaza buscando a Roberto, mirando hacía todos lados a ver si lograba encontrarlo, algo que nunca consiguió, pero en ese instante Michigun se le acercó -Roberto te necesita- replicó. -Sí, ya lo sé, lo estoy buscando- respondió Mike mirando hacia todos lados. -Seguro ya está en la casa- dijo Michigun. -¿Y dónde es?- preguntó Mike poniendo fija su mirada en Michigun. -Ven, yo te muestro- dijo Michigun caminando hacia ahí. -Y entonces, ¿qué es todo esto?- preguntaba Mike mientras caminaba junto a Michigun. -Roberto observó que habían muchas habilidades para los cubos, entonces decidió crear esas clases- respondió rápidamente Michigun. -¿Entonces tú eres el líder de una de esas clases?- le preguntó Mike. -Sí, me dejó el de Exploradores, es lo mismo de antes- respondió Michigun mientras salían de la plaza. -Y, exactamente cual es su función- decía Mike en forma de pregunta. -Bueno, somos como la carnada, somos los primeros en entrar a un terreno hostil, observamos la zona evaluamos y damos vía libre para que el resto continúe- decía Michigun. -Bueno, así como lo dices no parece tan peligroso- respondía Mike. -Es porque tú nunca has visto realmente un terreno hostil, nuestro armamento es inferior al resto y somos, quizás, el grupo con menos integrante- respondió Michigun. -Mmm, ya veo- exclamó Mike mientras pasaban por la calle de los boticarios. -¿Ya sabes qué clase escoger?- le preguntó Michigun a Mike. -No, la verdad no he pensado en eso- respondió Mike -¿Sabes para qué me necesita Roberto- preguntó enseguida. -No, no tengo idea, pero si te necesitaba urgente, o bueno eso parece- respondió Michigun mientras volteaban a la derecha para quedar justo en frente a la casa de los líderes -Bueno, yo tengo que ir con los Exploradores, tú ve y habla con Roberto, supongo que está solo allí- dijo Michigun volteándose y dirigiéndose con su grupo, entonce Mike entró a la casa y miró a Terrance quien se encontraba allí. -Oh, hola, ¿está Roberto?- preguntó Mike a Terrance quien estaba sentado. -Sí claro, ya saldrá- respondió Terrance -toma asiento si quieres-. -Okey- respondió Mike sentándose en una pequeña silla del rincón. En aquel momento Mike no sabía qué pensar, estaba allí mirando fijamente la poca decoración que tenía este lugar. -¿Sabes por qué me necesita?- preguntó Mike a Terrance sin quitar la mirada a la decoración del lugar. -Eso lo sabrás cuando salga Roberto- respondió Terrance. -¿Pero sí sabes para qué me necesita?- volvió a preguntar Mike mirando a Terrance. -Sí, yo sé, pero es mejor que Roberto te diga de frente lo que necesita- respondió Terrance. -¿Es alguna clase de favor?- preguntó Mike. -Algo así- dijo Terrance mientras salía de la casa -Solo espera a Roberto-. Entonces Terrance salió de la casa dejando a Mike solo, sin más que hacer este volvería a observar de forma detallada la breve decoración de aquella habitación, notando que no había nada en especial. Así fue durante unos minutos -Será que me voy, Roberto no aparece- se preguntaba Mike mientras observaba el tallado de la madera que decoraba la sala. -Quizá sea una broma- se preguntaba Mike en el momento en el que se paraba de su silla y caminaba brevemente hacía la puerta de salida, en ese mismo instante unas partículas azules se aparecieron en su camino interrumpiendo su andar, Mike se fijó su mirada a ellas, observando que estas entraban a otra puerta de cuyo interior salía un resplandor celeste. Mike caminó hacía dicha puerta con algo de desconfianza y pegando su oído a la puerta para ver si escuchaba algo de allí adentro, está se abrió. Adentro se encontraba Roberto utilizando una clase de pociones en un recipiente ovalado. -Por fin llegaste- dijo Roberto a Mike mientras introducía todas esas cosas allí. -Bueno, había llegado desde hace un tiempo, pero había esperado afuera- respondió Mike mientras intrigado observaba todo lo que ocurría en esta habitación -¿Qué es todo esto?-. -Bueno, te llamé para que me hicieras un favor, estoy utilizando mucha magia de maná para recrear recuerdos en una especie de simulador- respondió Roberto mirando el recipiente en donde vertía todo el maná líquido. -Osea que aún no está listo- dijo Mike observando el recipiente. -No, quiero que tú seas la primera persona en probar esta cosa- dijo Roberto mientras introducía polvillo de alguna especie rara. -Y eso me traerá riesgos- decía Mike con miedo. -Bueno, si no logro hacer bien las reacciones quizá sí- respondió Roberto -te llamaré cuando termine de hacer esta cosa, si quieres ve por ahí y sigue estafando gente-. -Emm sí, bueno, nos vemos luego- decía Mike alejándose del lugar saliendo por la puerta de la casa -¿Cómo sabía que estábamos estafando gente?- se preguntaba Mike mientras caminaba hacía la plazoleta mágica cuando en su camino se topó de frente, nuevamente, con Berlian -Hola Mike- saludaba con una gran sonrisa a Mike. -Hola Berlian, ¿cómo estás?- hacía lo suyo Mike. -Oh, muy bien, de hecho fantástico, Roberto me escogió como líder de los constructores- anunciaba con mucho entusiasmo Berlian. -Ah sí, te felicito por eso- decía Mike al escuchar la noticia de Berlian. -¿Tienes planes más tarde?- le preguntó Berlian a Mike. -Emmm- respondía Mike sonrojándose -bueno pues... Roberto me llamará para hacer un favor, no sé cuando pero lo hará, pero no tengo otra cosa más que hacer-. -Bueno, esta noche a las ocho estaré en el distrito de los constructores, te estaré esperando en el puesto principal de inscripciones, te espero allí- decía Berlian. -Oh sí, sí claro, allí estaré- respondió Mike sonriendo. -No falles- decía Berlian alejándose. Entonces Mike se dirigió hacía el interior de la plazoleta temblando tratando de respirar con calma -Oh dios me invitó a una cita- pensaba Mike -Espero que Roberto no me llame de noche, ese sería lo único que arruinaría mi momento para conocerla mejor- pensaba mientras caminaba hacía el distrito en dónde se encontraba su habitación.

Finalmente y después de una larga espera en su habitación pensando sobre cómo podía ocurrir aquella velada Mike se dirigió en distrito de los constructores que no quedaba muy lejos de allí en busca de Berlian. Tras varias vueltas por las anchas calles del distrito Mike encontró finalmente a Berlian al lado de una casa con forma singular (cómo no si estaban en el distrito de lo extravagante). -Hola Berlian- dijo Mike acercándose a ella algo tímido. -Oh, Hola Mike, te estaba esperando- respondió Berlian de igual forma. -¿Cómo estás?- preguntó Mike tratando de comenzar una conversación. -Yo muy bien, hay una buena cantidad de cubos que quieren ser constructores, eso está genial; pero no puedo pasar por alto que hace algo de frío- respondió Berlian -Y tú, ¿cómo estás?-. -Oh, yo fantástico, este lugar es tan grande me gustaría algún día recorrerlo todo- respondió Mike. -Ah sí, bueno realmente no nos gastamos mucho tiempo en construirlo, es más, nos demoramos apenas como 10 minutos en hacerlo, lo realmente agotador fueron los diseños- respondió Berlian haciendo referencia a que ella fue una de las principales responsables de la construcción del campamento. -Debe ser una genial historia, pero tú lo has dicho ya, está haciendo frío, tú que diseñaste esto debes saber dónde hacen una comida genial- decía Mike con la intención de ir a comer algo con Berlian. -Bueno, en el distrito comercial hay muchos restaurantes y cafeterías, vamos allí a ver si algún lugar nos llama la atención, después de todo no queda lejos de aquí- respondió Berlian comenzando a caminar hacia el distrito ya mencionado. -A ver explícame cómo construyeron esto en 10 minutos- decía Mike ante la inquietud de la construcción tan rápida del campamento. -Bueno, lo hicimos utilizando un programa virtual, tecnología de punta- respondió Berlian. -¿Ah sí? ¿qué clase de tecnología?- preguntó Mike fascinado. -Se llama "Copy+Paste"- respondió Berlian aguantando la risa. -¿Copiar y pegar? eso no es para nada profesional- dijo Mike mientras ambos caminaban atravesando la entrada del distrito. -Díselo a Viprin, él tuvo la idea de hacer eso- respondió Berlian -en todo caso, de no ser así no tendríamos ni siquiera el distrito residencial, que es el más pequeño-. -Bueno pues eso es verdad, porque, me imagino, ustedes tenían que hacer esto muy rápido- dijo Mike mientras comenzaban a divisar edificios vistosos de varios pisos, lo que quería decir que entraban al distrito comercial. -Sí, habían muchos cubos que necesitaban rápido un lugar dónde quedarse, no aguantaban más seguir errantes por ahí- respondía Berlian mientras entraban a un centro comercial. -¿Errantes?, por cierto ¿de dónde salieron tantos cubos?- preguntó Mike mientras andaba por ella echando ojo en busca de una cafetería o restaurante. -Esos cubos errantes de los que te hablo, son los sobrevivientes de los atroces ataques a las capitales que sucedieron hace días- respondió Berlian algo triste. -¿Tú eres una de ellos?- preguntó Mike. -Sí, yo vivía en "Shappiretown", era una de las capitales más pobladas, eran casi 2 millones de cubos comerciantes, pero fue completamente destruida hace días por las fuerzas de los elementales- respondió Berlian mientras encontraban una cafetería. -¿2 millones? yo pensé que eran pocos los cubos elementales- decía Mike sorprendido. -Pues, creo que en el mundo terrenal existen muchos más, pero siempre hay muchos elementales- respondió Berlian mientras tomaban asiento. -En la ciudad donde yo vivía tenía casi millón y medio de cubos- decía Mike. -Bueno sí, es probable que estas ciudades sean más grandes, pero aquí no existen pueblos o aldeas pequeñas- respondía Berlian mientras esperaban al mesero -las únicas aldeas y pueblos pequeños son de facciones contrarias, como por ejemplo los rebeldes-. -Bueno eso sí es verdad, pero sin embargo no deja de sorprenderme la cantidad increíble de cubos que vivían en esa ciudad- decía Mike -¿Sabes ahora cuantos viven en este campamento?- preguntó Mike. -Bueno, de hecho, yo creo que como fue construido y para lo que está albergando, esto es más que un campamento, se acerca mucho a una capital, y más como el resto de ciudades fueron destruidas. Creo que tiene casi 1 millón de habitantes- respondió Berlian. -Es interesante, porque hasta el momento, todo lo que había visto acá en el mundo elemental tenía arquitectura medieval, y varios edificios, como por ejemplo en el que estamos ahora, tienen una arquitectura muy parecida a la que utilizamos allá arriba- decía Mike mientras observaban cómo un mesero se acercaba a ellos. -Buenas noches, aquí tienen el menú- decía muy formal aquel cubo entregándoles un menú a cada uno. -Gracias- respondía Berlian sujetando el menú y enseguida leyéndolo. -¿Qué desean pedir?- preguntó el cubo muy formal como siempre. -Dame un chocolate hecino caliente- pedía Berlian. -Yo quiero lo mismo- dijo Mike al no entender nada de lo que decía en el menú, ya que estaba escrito en otro idioma. -Muy bien, en unos minutos estarán listos los chocolates hecinos- decía el cubo muy formal mientras se alejaba con los menús. -¿Qué diablos es chocholate hecino?- preguntó Mike. -Jajaja- soltaba una breve risa Berlian -Es técnicamente chocolate en leche, pero acá sabe totalmente diferente a como es el cacao del mundo terrenal- respondió Berlian. -Amm, ya veo, ¿tú has probado el chocolate de allá arriba?- preguntó Mike. -Sí, sabes. Aunque he vivido casi toda mi vida en "Shappiretown" yo nací de dos padres terrenales en una pequeña ciudad a las afueras de Dashland, pero de pequeña dado a unos problemas que tuvieron mis padres nos mudamos acá- decía Berlian. -Aquí tengo una gran duda, porque yo antes de venir aquí no tenía idea de que esto existía, nunca antes me habían contado, ¿tus padres ya sabían? ¿o entraron aquí por accidente?- preguntó Mike sentado justo en frente de Berlian. -Sabes, hasta ahora me pregunto eso, y la verdad no sé- respondió Berlian silenciando en un momento la conversación -... hablando de eso, ¿cómo llegaste acá?- preguntó finalmente. -Bueno, te resumiré brevemente, Phil y yo estábamos ayudando a mi padre en una feria y accidentalmente destruimos una atracción, entonces tuvimos que quedarnos hasta tarde para limpiar todo y algo mágico y extraño nos indicó que debíamos ir al bosque que estaba justo al lado de la feria, a esas altas horas de la noche decidimos adentrarnos y de la nada encontramos un hoyo que nos llevó a una especie de fortaleza en donde nos encontramos con Michigun y Suomi, con quienes recorrimos esa fortaleza y llegamos al campamento de Roberto- explicaba Mike. -Jaja, nunca había oído que alguien llegara acá de esa manera- decía Berlian entre risas. -Bueno sí, después de eso destruyeron el campamento y tuvimos que irnos al bosque de cristal en donde nos aliamos con los rebeldes y destruimos a windows, un ser computacional de 16 bits que amenazaba con destruir ese plano elemental- finalizó Mike. -Wow, han vivido muchas aventuras en poco tiempo eh- decía Berlian mientras recibía la taza de chocolate. -Sí la verdad es que sí, allí arriba éramos muy traviesos, pero sin duda todas esas travesuras no se comparan con lo que hemos hecho acá- respondía Mike haciendo lo mismo. -¿Ah sí? ¿por allí oí que destruyeron medio bosque de cristal- decía Berlian tomando de la taza un pequeño sorbo. -¿Ah?- exclamaba Mike mientras hacía lo mismo quemándose por lo caliente del chocolate. -Eso se escucha por allí, que en una lucha contra unos elementales destruyeron el bosque de cristal- reiteraba Berlian tomando otro sorbo de su taza. -Bueno, no exactamente- decía Mike mientras tomaba de su taza -Nosotros evitamos que destruyeran todo el bosque, como te dije anteriormente-. -También se dice que encontraron el artefacto del ser- insinuaba Berlian con algo de escepticismo. -Bueno así es, con ayuda de los elementales de allí- respondió Mike antes de soplar su taza de chocolate. -¿¡Ah sí!?- exclamó Berlian escupiendo el chocolate que bebía en ese instante. -Sí, eso es cierto, de hecho, por eso es que estamos nosotros acá- respondió Mike tratando de tomar otra tazada. -Bueno, yo había escuchado antes que Terrance había utilizado un artefacto, pero no creí que era el del ser, jamás me lo dijeron- decía Berlian sorprendida. -Entonces, ¿de dónde creíste que habían salido todos los cubos y la nave gigantesca- decía Mike mientras esperaba a que su chocolate enfriara. -Jaja sí, bueno sabes... hay algo que quería decirte- decía Berlian cambiando de tema y fijando la mirada a unos cubos que se encontraban afuera del recinto tomados de la mano. -¿Ah... sí?- respondía Mike con algo de nerviosismo sonrojándose. -- respondió Berlian fijando su mirada en Mike de forma tímida -creo que.... me gustas- le dijo finalmente acercándose para darle un beso. -Ah... creo que... tu a mí también- respondió Mike haciendo lo mismo, justo cuando estaba a punto de suceder lo que Mike había esperado toda la tarde sucedió exactamente lo que no quería y, en ese momento, no esperaba.

Escenario 4: Delirio del campeón

Junto en el momento en que ambos labios estaban a punto de tocarse una gran y fuerte alarma sorprendió los tímpanos de los presentes en el distrito comercial y, justo enseguida y a ritmo con las sirenas, una voz muy conocida habló -Se requiere a Mike Lothert en el recinto de los líderes, se le necesita justo ahora-. -No lo puedo creer- dijo Mike tomándose de un solo trago el chocolate. -¿Por qué te necesitan?- preguntó Berlian observando como su pareja se paraba de su asiento. -No lo sé, pero me necesitan justo ahora- respondió Mike frustrado caminando hacia la salia -espero verte luego Berlian-. -Adiós- se despedía Berlian quedándose sola en ese asiento pensando en todo lo que había ocurrido. Entonces Mike se dirigió hacía el recinto atravesando el distrito comercial observando cómo el resto de cubos se aliviaban sus oídos por lo fuerte que había sonado el anuncio.

Después de un pequeño trayecto de 10 minutos Mike llegó al recinto golpeando la puerta del mismo. -¿Quién es?- preguntó una voz aguda detrás de la puerta. -El requerido- respondió Mike observando la fachada del lugar. -Esta bien- respondió la voz y en seguida se abrió la puerta -Sigue, Roberto está en esa habitación- le decía Cody quién le señalaba la misma puerta que conduce a la habitación en donde Roberto estaba haciendo experimentos más temprano ese día. -Gracias- respondió Mike caminando hacia esa puerta atravesando la habitación en donde se encontraban varios de los líderes de facción. -¿Puedo entrar?- preguntó Mike mirando a los cubos presentes, sin respuesta alguna y solo recibiendo miradas de indiferencia, acto seguido el cubo empuja la puerta para entrar en la habitación. -Cierra la puerta, esto es privado- decía inmediatamente Roberto quien se encontraba de espaldas mirando una especie de portal justo en frente de él, del cual emanaba luz, la única luz presente en esta habitación. -Sí eso acabo de hacer, ¿ya acabaste lo que estabas haciendo?- preguntó Mike acercándose hacia Roberto lentamente con inquietud. -Sí, y quiero que lo pruebes- respondió Roberto admirando su obra. -¿Cómo funciona?- preguntó Mike haciéndose justo al lado de Roberto. -Es simple, tu traspasas el portal y entrarás en una simulación de un recuerdo pasado- respondió Roberto. -Suena muy simple- decía Mike observando el aparato. -Lo es- respondía Roberto explicando -al introducirte en ese mundo simulado puedes hacer lo que quieras, es como si viajaras en el tiempo, sólo que tus actos no repercutirán en el presente y futuro-. -Pero si son de recuerdos, ¿no?- decía Mike con dudas. -Al introducirte al simulador estarás en la mismo espacio y tiempo del recuerdo, saldrás de esa simulación cuando el recuerdo finalice- decía Roberto mirando a Mike. -¿Y entro justo ahora?- preguntó Mike acercándose un poco más al portal. -Sí, lo he cargado con un recuerdo muy breve para probar, solo dura un minuto- decía Roberto. -¿Qué pasa si algo sale mal?- preguntó Mike volteando atrás. -Esperemos que nada ocurra, es mejor que no sepas si algo malo pasa- respondía Roberto. -Bien, entonces entraré- decía Mike acercándose lentamente con desconfianza al portal -¿Debo hacer algo específico?- preguntaba antes de entrar. -Trata de no marearte, es algo traumático- respondió Roberto confiando en Mike y en el portal, acto seguido el cubo rojo traspasó el portal. -Huh, esperemos que vuelva- decía Roberto en seguida sacando un cronómetro.

Después de unos giros y una sensaciones extrañas Mike tomó sentido de orientación y observó el paisaje -¿Dónde estoy?- se preguntaba mientras lograba ver unas casas de ladrillo café justo en un callejón angosto, el cubo caminó a través del paisaje unos cuantos metros hasta que una barrera invisible le impedía seguir caminando. El cubo estaba confundido, no sabía que pasaba -¿Qué clase de recuerdo es este?- se preguntaba mientras caminaba para salir del callejón y observar a dos cubos en una fuente, rápidamente se escondió detrás de la pared prestando atención a la conversación de los cubos. -... bueno Roberto necesito que me los des ya- decía un cubo. -Ya te he dicho Marcus, yo no he robado nada- respondía el otro cubo que para ese instante Mike ya deducía que era un recuerdo de Roberto, quizá en su infancia por las voces que oía. -Sí sí, ahora me vas a decir que mis canicas se perdieron por arte de mágica- decía el otro cubo. -De hecho, eso es verdad- respondió el otro cubo quien era Roberto en su infancia. -¿Se pelean por unas canicas?- se preguntaba Mike -Eso es ridículo-. -Ham, ahora resulta que eres un mago- decía el otro cubo burlándose de él. -Sí eso es cierto- respondía el Roberto de niño. -Jajajajaja- se jartaba de risa el otro cubo -Vamos Roberto deja de decir tonterías y dame mis canicas-. -Si las tuviera ya te las hubiera entregado Marcus- respondió Roberto mientras se escuchaba que se alejaba por sus pasos. -¿Eh a dónde vas? No te vas a robar mis canicas- se escuchaba que el otro cubo de nombre Marcus le seguía detrás. -¿Quieres tus canicas?- preguntó Roberto. -Sí, así es, ¡dámelas ya!- respondía el otro cubo, en seguida se escuchó un estruendo como si hubiera comenzado una tormenta y el granizo hubiera caído en seguida. Mike se asustó y dando un brinco salió de la pared a observar qué había ocurrido, y lo primero en ver fue 1 metro de alto en canicas y a un cubo correr mientras detrás otros cubos de su misma edad gritaban -¡Lo ha matado!-. Mike se acercó un poco más a las canicas y notó que justo debajo se encontraba el otro cubo, en ese instante Mike saltó del susto y observó cómo todo a su alrededor se desmoronaba. Un segundo después es expulsado del portal cayendo de cara contra el suelo de la habitación. -Ah, ¡wao! 1 minuto exacto- decía Roberto quien paraba el cronómetro -¿Estás bien?- preguntaba enseguida a Mike quien se sacudía tras la estampada tan tremenda que se había dado. -¿Qué fue eso?- preguntó Mike sobre el recuerdo mientras se sentaba en una silla próxima. -Nada más un recuerdo de la infancia- respondió Roberto expulsando un chip de un costado del marco del portal. -Sí eso noté, ¿pero qué sucedió?- preguntó Mike aún sorprendido del viaje dimensional. -Nada, el chico se ganó su merecido, y yo demostré mis dotes como mago- respondió Roberto tratando de esquivar las preguntas de Mike mientras guardaba el chip en una caja del armario próximo. -¿Lo mataste?- preguntó Mike asustado. -Mira Mike, necesito que me hagas un favor, nadie se puede enterar que hacemos esto, creo que este primer recuerdo te ha golpeado duro, mejor ve y descansa, mañana te llamaré para otra cesión- decía Roberto tomándolo del hombro. -¿Mañana?- preguntaba Mike. -Sí, yo te escribiré a tu cabina de mensajes, como te dije, nadie se puede enterar que hacemos esto, mañana comenzaremos con el verdadero desafío que te tengo acá, ¿entendido?- decía Roberto mirándolo fijamente. -Sí, sí señor, pero, ¿qué cabina de mensajes?- preguntaba Mike. -En tu habitación hay dos cabinas de mensaje, el tuyo y el de Phil, ahí observarás que es una pequeña pantalla en dónde llegarán mensajes de forma instantánea, asegúrate que Phil no vea los mensajes cuando te cite a hacer esto- decía Roberto. -Esta bien, supongo que nos vemos mañana- decía Mike dirigiéndose a la puerta de salida. -Que duermas bien- Decía Roberto despidiéndose de Mike. Mike salió del recinto aún algo impactado, y no tanto por lo que había visto en el recuerdo de Roberto, bueno en parte sí, pero más que todo era porque no es sencillo acostumbrarse después de estar en un simulador de tremendo calibre, púes sentía dolor de cabeza y sólo pensaba en dirigirse a su habitación en el distrito residencial en donde pasaría la noche durmiendo.

A la mañana siguiente Mike fue despertado por un pito que desde su sueño lograba escuchar, el cubo alzaría la cabeza en busca del causante de dicha molestia, sin lograr percibir nada extraño, es más, su compañero ya se había ido de la habitación, pero más sin embargo el pitido persistía lo que lo obligó a quitarse las cobijas de encima y poner sus pies en aquel tapizado suave de la habitación, rápidamente volvió a voltear hacia todos lados su cabeza en busca del causante observando una especie de pantalla en el pie de su cama, el cubo se dirigió a esta observando un mensaje que aparecía allí: Tienes un nuevo mensaje. -Es la cabina de mensajes- pensó Mike aún un poco atolondrado, el cubo se paró en frente de ella y abrió el mensaje que tenía cesando así el fastidioso pitido que esta máquina producía: Hola Mike, soy Roberto, espero que para cuando este mensaje te llegue ya hayas despertado, pues el sonido de notificación es algo fastidioso. En fin, este mensaje es solo un recordatorio para que te mantengas al pendiente de tu cabina de mensajes, esta tarde te escribiré para que vengas a verme, no respondas, este mensaje se envía automáticamente.... -¿Qué tan difícil puede ser que me diga de una vez a qué horas nos vamos a ver?, no es muy complicado, porque me envía un mensaje para decirme que esta tarde me vuelve a escribir para que esta vez si me diga- pensaba Mike mientras observaba el aparato; después de meditar un poco allí medio dormido, el cubo se dio la vuelta y observó algo de dinero en una pequeña mesa, la cual tomó prestada y salió de su habitación. -¿A dónde habrá ido Phil?- se preguntaba mientras bajaba por las escaleras hasta la planta 1 del edificio en dónde ahora residía -Bueno como no me dijo nada de este dinero supongo que no se molestará, después de todo no nos hablamos desde ayer- pensaba mientras salía del edificio, el cubo quedó en frente de la gran estructura pensando en qué hacer mientras observaba el paisaje urbano, parecía que el cubo seguía aún medio dormido, pero el hambre logró despertarlo haciendo que este se dirigiera a una cafetería muy cercana en el distrito. Ya cuando el cubo se disponía a entrar al recinto a desayunar se encontraría con Berlian, quien también acababa de despertarse y estaba haciendo lo mismo que él: -Hola Berlian- dijo este al ver a la cubo entrar un instante antes que él. -Oh, hola Mike, no te había visto- respondió Berlian dándose la vuelta para saludar a Mike. -¿Cómo estás?- preguntó Mike mientras entraba al establecimiento. -Pues, bien no me quejo- respondió Berlian pensando en lo que había hecho hasta ese momento -¿Y tú? se nota que te necesitaban con algo de afán anoche - decía Berlian refiriéndose al incidente la noche anterior. -Oh sí, lo de anoche, disculpa no recordaba que tenía que ir con Roberto, lo había olvidado- respondió Mike invitándola a sentar con un gesto en sus manos. -¿Ah sí? ¿y hoy tienes más cosas que hacer con él?- preguntó Berlian mientras se sentaba. -Sí, pero es más tarde, quedó de avisarme a través de mi cabina de mensaje- decía Mike mientras hacía lo mismo. -Interesante, parece que se volvieron amigos- decía Berlian entre bromas. -No no, solo es que necesita unos favores, y ya que yo no he ingresado a ninguna de las clases formadas entonces supongo que soy el indicado- respondió Mike -De hecho, ¿qué haces en tu distrito con tus discípulos?- preguntaba en seguida. -Jajaja, no son discípulos, o bueno hasta el momento no- respondía Berlian mientras explicaba -Bueno ellos ya saben que deben llegar a entrenar allá, pero yo no soy la única que hace clases, yo, de hecho, no imparto clases nunca-. -¿Ah sí? ¿entonces qué haces allá?- preguntó Mike. -Soy la que dirige todo, los que imparten clases son delegados míos, como Dorab, Triaxis, Neptune, ah buenos chicos...- decía Berlian explicando -es más, yo voy a dirigir los ataques cuando emprendamos por la defensa del titan-. -Mmm ya- decía Mike mientras un mesero se acercaba para pedirles la orden. -Bueno a mí deme el combo express- dijo Berlian antes que todos. -Emm y yo lo mismo- dijo Mike al mesero quien se fue a dar la orden al chef. -Eso de la defensa del titan...- decía Mike confuso. -Bueno estaremos aquí preparándonos unas semanas hasta que estemos fuertes, entonces partiremos al núcleo elemental- decía Berlian. -Vaya eso suena tan simple- respondía Mike pensando en todo lo que se venía en su aventura. -Ojala que así como suena fuera de sencillo- explicaba Berlian -Tendremos que atravesar planos elementales destruidos y plagados de seres hostiles-. -¿Y ese núcleo elemental? ¿aún no está tomado por esas criaturas?- preguntaba Mike mientras observaba cómo el mesero se acercaba con el desayuno de los dos. -No, y es porque tiene una especie de capa protectora, constantemente, 24 horas al día todos los días, es bombardeada y acechada por los elementales corruptos que quieren llegar al titan- respondía Berlian mientras los dos recibían sus desayunos en sus mesas. -Es muy fuerte entonces- decía Mike mientras daba su primer mordisco al pan que el combo traía. -- respondía brevemente Berlian haciendo lo mismo. -¿Entonces qué planean para atravesarlo?- decía Mike mientras masticaba comida. -No, no planeamos eso, si eso planeáramos estaríamos ayudando a los elementales corruptos- explicaba Berlian mientras comía -Vamos a ir a allí a destruir a todas las fuerzas corruptas que estén azotando el castillo del núcleo-. -Aaa, claro como allí deben estar la mayoría de criaturas viles- decía Mike mientras seguía comiendo, Berlian acento la cabeza confirmando lo que decía Mike mientras comía, dejando un momento de silencio. -¿Y qué piensas de todo esto?- preguntó finalmente Berlian. -¿De qué?- respondía Mike preguntando. -De esta ciudad, de esta guerra, de todo- decía Berlian. -Emm, no lo sé, nunca antes había visto algo así- respondió Mike mirando a Berlian, ella no respondería nada simplemente continuó comiendo tratando de apartar la mirada de Mike, sin éxito alguno. -¿Qué pasa?- preguntaba al incomodarse por la vista de Mike. -No nada- respondía Mike mientras rápidamente volteaba a mirar a su comida. -Eres lindo- dijo Berlian mientas masticaba el pan. -¿Cómo?- reaccionaba Mike casi escupiendo lo que tenía en la boca. -Eso- decía Berlian riéndose mirando a Mike con confianza. -Emmm, tú también- respondía Mike nervioso. -¿Te has enamorado alguna vez?- preguntaba Berlian mirando de lado a Mike. -Emmmm, si claro, como todos- respondía Mike casi sudando del nerviosismo -Que tonto ahora sabrá que me gusta- pensaba. -¿Sabes? yo también- decía Berlian mientras aparecía una sonrisa lentamente de su cara. -Ah sí ¿y se puede saber de quién?- decía Mike quien seguía con la cabeza caída con el nerviosismo -Ojalá diga que soy yo- pensaba. -Es un cubo rojo, casi como yo- decía Berlian acercándose más a Mike. -Que sea yo, ¡yo soy rojo!- pensaba Mike mientras seguía con la cabeza fija en su comida. -Es un cubo con el que he salido estos últimos días- decía Berlian lentamente. -Diablos, primero me dijo lindo, ahora insinúa que le gusta un cubo rojo con el que salió estos días, yo salí con ella ayer- pensaba mientras se ponía cada vez mas nervioso. -¿Quieres saber quién es?- preguntaba Berlian mordiéndose los labios. -- decía Mike levantando la cabeza mirando a Berlian esperando su respuesta que era obvia. -Más tarde te digo, ya acabé el desayuno y tengo que ir a el distrito constructor. Adiós- decía Berlian mientras se paraba y dejaba la propina sobre la mesa. Mike quedó petrificado, de repente después de estar acalorado y casi que sudando ahora había quedado completamente frío, apenas volteó la mirada para ver cómo Berlian salía del local despidiéndose de él. -Diablos, debí saberlo, todas las mujeres son así, les encantan jugar con nuestros sentimientos- pensaba mientras observaba lo que le quedaba del pan de su desayuno -Ni siquiera sé si voy a acabar de comer, ya no tengo hambre- pensaba mientras se paraba y dejaba las propinas sobre la mesa y se dirigía a la puerta.

Afuera, y ya un poco más relajado, decidió ir nuevamente a su habitación que se encontraba en el edificio más cercano. En el camino no podía dejar de pensar en lo que había pasado en la cafetería, otra vez estaba tan cerca y esta vez fue por ella que no pudo pasar lo que más deseaba, en todo el camino a su habitación se la pasó pensando en ella, hasta que llegó a su destino, en donde encontró a Phil. -Hola Phil, ¿dónde has estado todo este tiempo?- decía Mike mientras se dirigía a su cama. -Hola Mike, supongo que no te había dicho, entré al grupo de los caballeros elementales- decía Phil -todo este tiempo he estado allá en las clases para dominar los elementos imbuidos en armas-. -Ah, eso está bien-decía Mike mientras se recostaba. -Sí ahí dicen que soy bueno... ¿Y tú qué has hecho?- preguntó Phil mientras miraba por la ventana que mostraba todo la calle del distrito residencial. -Nada, acabo de llegar de desayunar con Berlian- respondía Mike suspirando. -¿Ah sí? Entonces al fín lograste salir con ella- decía Phil entusiasmado volteando a mirarlo. -Bueno sí, desde ayer, pero no ha acabado como hubiera deseado- decía Mike suspirando nuevamente. -¿Qué pasó?- preguntó Phil sentándose en la cama de Mike justo a su lado. -Ayer justo cuando nos íbamos a besar sonó por todos los parlantes la voz de Roberto diciendo que me necesitaba- explicaba Mike mientras cerraba sus ojos para recordar mejor lo que había sucedido. -Ah sí, se escuchó por toda la ciudad, fue algo molesto de hecho- decía Phil interviniendo la explicación de Mike. -... y esta mañana cuando estaba a punto de decirme que yo le gustaba se fue, así como si nada- decía Mike recordando ese momento. -Oh, eso es malo, o bueno no sé- decía Phil apoyando a su amigo. -¿Por qué crees?- preguntaba Mike. -Puede que tú le gustes, pero tiene miedo a tener una relación, tiene dudas- explicaba Phil. -¿Eso crees? preguntaba Mike abriendo sus ojos. -¿Qué te dijo al momento de irse? ¿te dijo algo? ¿o simplemente se fue sin decir nada?- preguntaba Phil. -Me dijo que después me decía- respondía Mike. -Oh, pues entonces espera la próxima vez que tengan una cita a ver qué dice- decía Phil mirando que el reloj marcaba las 10:30. -Mientras tanto, ¿qué hago acá?- preguntaba Mike. -Pues únete a algún grupo o clase- decía Phil. -Mmm, sí, ¡gran idea!- decía Mike saltando de su cama. -¿Qué?- preguntaba Phil al ver a Mike saltar así. -Si me uno a la clase de constructores podré ver más tiempo a Berlian- decía Mike exponiendo su idea. -No no no, no es recomendable que hagas eso- decía Phil aún sentado en la cama de su compañero. -¿Cómo? ¿Por qué?- preguntaba Mike con cara de extrañado. -Porque así estarías interrumpiendo sus obligaciones, es mejor que ella esté allá sola concentrada en lo que van a planear cuando salgamos de la ciudad- decía Phil. -¿Pero entonces qué hago? si no puedo parar de pensar en ella- decía Mike sentándose al lado de su compañero. -Únete a otro grupo, con eso así te distraes y piensas menos en ella, al menos hasta que acaben las clases- decía Phil parándose, justo en ese momento la cabina de mensajes de Mike comenzó a sonar. -Parece que alguien te envía un mensaje- decía Phil mientras Mike se acercaba a este y observaba el mensaje -¿Quién es?- preguntaba Phil. -Es Roberto- respondía Mike mientras observaba el mensaje -creo que me necesita en este instante en allá en la casa de los líderes- decía Mike mientras apagaba esa cosa. -Bueno, entonces espero que puedas salir adelante con Berlian, yo me voy ya también, adiós- se despedía Phil mientras salía de la habitación con rumbo al distrito militar en dónde se imparten clases a los caballeros elementales, en cambio, Mike se quedaría en su habitación meditando por unos minutos antes de ir a ver a Roberto.

Unos minutos pasaron para que el Mike se decidiera a ir con Roberto con dos cosas en su cabeza, lo fuerte que había sido el recuerdo del día anterior y, por otra parte, su relación con Berlian y saber qué clase escogería. Durante todo el camino pensó en esto, tanto así que llegó a la casa de los campeones casi sin darse cuenta, a continuación se paró en frente de la puerta principal y en seguida la puerta se abrió sola y una voz que recorrería sus entrañas exclamó -Continúa Mike, hoy tengo más cosas que mostrarte-. Mike caminó hacia la habitación del día anterior y sin pedir permiso abrió la puerta, observando a Roberto introducir una especie de polvo por una rejilla de un extremo del marco del portal -¿Estás preparado?- preguntó éste hacia Mike. -Eso supongo, ¿a dónde me mandarás hoy?- preguntaba Mike mientras el portal se encendía. -Es otro recuerdo, es un poco más reciente, necesito que prestes mucha atención hoy es tu primera prueba, después de atravesar el portal de vuelta te haré unas preguntas- explicaba Roberto mientras sacaba un pergamino. -De acuerdo, pero tengo una inquietud- decía Mike acercándose a Roberto y al portal. -Puedes decirla- decía Roberto levantando su cabeza para observar a Mike. -¿Por qué a mí y por qué a esos recuerdos tan extraños?- preguntaba Mike mirando fijamente cómo las partículas de polvo rodeaban el portal. -Tú sabes bien que esa no es la pregunta, y también sabes bien por qué eres tú el indicado- respondía Roberto -Mas bien te pregunto... ¿Estás en capacidad para hacer estas pruebas?- preguntaba mientras sostenía un chip en su mano derecha, Mike agitaría su cabeza verticalmente en respuesta a la pregunta de Roberto mientras este último introduciría el chip a otro costado del marco del portal. -Muy bien, entonces espero que tengas un buen viaje, te esperaré en unos minutos para la pregunta- decía Roberto alejándose del portal -puedes entrar cuando quieras- añadía. En seguida Mike atravesaría el portal y después de sentir los mismos síntomas de la vez pasada, notó que se encontraba en una especie de campamento junto a varios cubos que estaban sentados en un grupo de sillas en forma de círculo, todos mirándose unos a otros, también denotaría que habían otros cubos afuera de la cerca que dividía esa zona, por ello pensó que esta zona era quizá mas importante que otras de ese campamento, aún así por la neblina del recuerdo no podía observar mucho más que eso. Rápidamente volteó nuevamente a observar a los cubos y una voz se oía desde dentro de una cabina cerrada -Bueno esta es la primera prueba para los reclutas del campamento 521 para ascender al cargo de raso-, Mike pensó que esa voz ya la había oído antes, pero no podía distinguirla muy bien, entre el ruido de los cubos presentes y la pérdida del recuerdo. -Primer grupo de participantes: Calambarde, Maelzito, Vehlgiga, Toalbiraz, Hesulloper, Termisum, Bluaise, Fixaz, Chercat y Dresan- decía esta voz y en seguida los cubos que se encontraban sentados en las sillas se pusieron de pie. -Participantes, a continuación se les dará las ordenes que deberán cumplir para pasar esta primera prueba, recuerden que sólo dos de ustedes avanzarán a la siguiente ronda contra los ganadores de los otros grupos- decía aquella voz explicando -En esta primera prueba se pondrá a prueba sus habilidades lógicas matemáticas; deberán completar una serie de puzzles creados para que sólo los más inteligentes puedan desarrollarlos a la perfección, los dos primeros en completarlos de forma correcta avanzarán a la siguiente ronda, como ya había explicado anteriormente-. Entonces Mike volteó a un lado del recinto y encontró dos mesas repletas de acertijos y un muro con engranajes y cosas extrañas. -Cubos, sus posiciones están marcadas en cada mesa, tendrán sus propios espacios, pueden comenzar ya- decía la voz. Mike corrió hacia estas mesas y observaba como uno de estos cubos empezaba a descifrar un acertijo que se encontraba escrito en una hoja, Mike no entendía muy bien qué estaba escrito, era un idioma muy extraño, jamás antes visto, pero a pesar de esto, el cubo rápidamente descifró el mensaje y pasó a su segundo acertijo, Mike estaba confundido porque todos los cubos desarrollaban estos acertijos a una gran velocidad, velocidad tal que ni siquiera él había acabado de leer (cuando lograba entender el idioma) cuando ellos ya acababan el acertijo, Mike no quitó su mirada ni un segundo de lo que hacían los cubos en sus puestos detallándose en cada cosa que hacía cada cubo recordando que Roberto le iba a cuestionar una vez acabado el recuerdo, pasaron mas o menos dos minutos cuando uno de los cubos pasó a la pared y luego de observarla un momento volvió a su puesto, casi que en seguida corrió hacia un botón que se encontraba al otro extremo del recinto y oprimió éste. -Tenemos un primer puesto, a continuación analizaremos los resultados y si estos se encuentran bien tendremos un primer ganador- decía la voz misteriosa. El cubo que había acabado ya se quedó al lado del botón a la espera de que salieran sus resultados, que en ese momento otros cubos se encontraban revisando. Mientras tanto Mike observaba qué más hacían los otros cubos que aún no habían acabado sus pruebas, en ese instante tres de ellos se irían a ver la pared y volverían rápidamente a sus puestos para responder, y sólo uno de ellos correría a presionar el botón. -Tenemos el segundo, el resto esperen por si acaso los resultados de los cubos que ya acabaron están erróneos- decía la voz. Mike se quedó observando cómo los cubos revisaban los resultados de los dos cubos que ya habían acabado, y tras ordenar las hojas, se dirigieron hacia la cabina de donde salía la voz del narrador. -Tenemos un ganador, el participante Termisum que ha entregado primero que todos ha tenido todas las respuestas correctas, ha clasificado a segunda ronda- se anunciaba desde la cabina. Rápidamente Mike volteo a mirar al cubo que se alegraba mucho y corría hacía la salida del recinto, después de esto los cubos que se encontraban revisando los resultados del segundo cubo se dirigieron igualmente hacia la cabina, y justo cuando el narrador estaba por decir los resultados el recuerdo finalizó escuchándose un grito femenino muy fuerte de algún lado, Mike asustado volteó a mirar a todos lados en busca de qué había sucedido, pero no encontró nada mientras todo se desvanecía, estaba convencido de que Roberto le preguntaría sobre ese último suceso. -¿Estás bien?- le preguntó Roberto a Mike que salía expulsado del portal, esta vez cayendo de pie. -Sí eso supongo- respondió Mike mientras se aliviaba su cabeza, pues un viaje de estos no son fáciles de asimilar para el cerebro. -Tengo unas preguntas- dijo Roberto. -Espera, yo también tengo algunas- interrumpió Mike. -Espera, primero debes responder las mías, después yo responderé la tuya- dijo Roberto, volteando nuevamente a su pergamino y comenzando a leer: -¿Qué pasó con el ganador de esa primera ronda?-. -Te refieres, a ¿qué pasaba después de clasificar?, o a ¿qué hizo cuando se enteró que era ganador?- respondió preguntando Mike. -No lo sé, tú dime lo que primero pensanste cuando te pregunté- respondió Roberto tomando una pluma con su otra mano. -Bueno púes, creo que salió corriendo de felicidad al enterarse que él ganó esa primera ronda- respondió Mike recordando aquel momento. -Bueno la segunda es: ¿Qué se evaluaba, además de la inteligencia, en esta ronda?- preguntó Roberto viendo el pergamino en donde escribía todas las respuestas que Mike le daba. -Supongo que la velocidad de reacción- respondió Mike de inmediato al no recordar algo más. -La tercera dice: ¿Cuál fue la trampa que hizo el sujeto la cual indignó a todo el mundo?- preguntó Roberto haciendo exactamente lo mismo que antes. Mike se quedó pensando un buen tiempo, sabía que tenía que ver con el grito final, pero no sabía realmente qué era, -¿Será que en ese último instante no le presté atención a los participantes?- se preguntaba mientras trataba de recordar lo que había sucedido. -¿Tienes la respuesta?- preguntó Roberto. -Bueno, no recuerdo nada de trampas, pero sí recuerdo un grito al final del recuerdo- respondió Mike tratando de recordar lo que había pasado en ese recinto. -Bueno, esas eran las preguntas. Por lo que acabo de ver creo que tenemos que practicar un poco más los otros días- dijo Roberto observando lo que había anotado de su pergamino. -¿Falle?- preguntó Mike mientras observaba cómo Roberto sacaba el chip del marco del portal. -No al ciento por ciento, sólo que necesito que te concentres más en el ambiente, en el contexto, en lo que rodea los recuerdos, eso es vital, que estés completamente al pendiente de lo que sucede en todo momento del recuerdo, mañana tendremos otra cesión, esta estará un poco más compleja porque no tengo mucho tiempo para hacer esto, y necesito que te concentres al máximo- decía Roberto dejando el chip en un cajón de la librería que se encontraba en la habitación. -Es que últimamente hay cosas que me desconcentran mucho, tengo muchas cosas metidas en la cabeza, no sé que hacer- decía Mike mientras caminaba hacía la puerta. -Te sugiero que te distraigas un poco por ahí, aquí hay mucho que hacer, y otra cosa, por lo que estás aquí no te recomiendo entrar a ninguna clase, ya que quiero que todo lo que son tus habilidades las entregues aquí al máximo, no en otras cosas, eres vital para mí y espero que eso lo entiendas- decía Roberto. -Bueno, supongo que nos vemos mañana- decía Mike abriendo la puerta. -Sí, yo te envío un mensaje para decir a qué hora te necesito, adiós- se despedía Roberto mientras veía a Mike cerrar la puerta tras salir de la habitación.

Mike salió de la casa con más interrogantes que respuestas, no sabía ahora qué hacer, por una parte Phil, su mejor amigo, le había aconsejado entrar a una clase, pero Roberto le había dicho todo lo contrario, y también sabía que era muy importante entregarse al desarrollo de lo que Roberto tenía planeado para él, entendía que Roberto realmente tenía la confianza de que él haría su trabajo, por lo que debía olvidarse, al menos de forma momentánea, de Berlian. Finalmente, a pesar de lo que le había dicho Roberto, Mike decidió ir al taller, para distraerse un poco con las cosas con las cuales ya estaba familiarizado en su pasado terrenal. Una vez Mike llegó al taller observó la grandeza de este sitio, veía naves volando por todo su alrededor, técnicos e ingenieros trabajando en nuevos artefactos y los pilotos entrenando, era algo que a Mike le recordaba su pasado, algo que anhelaba tener de nuevo. -Hola, quiero tomar un pequeño curso de aerodinámica- decía Mike a el cubo encargado en la recepción del nuevo edificio administrativo del distrito de los talleres. -Bueno sí mire, en este momento no hay cursos de nada, hasta ahora tenemos la clase completa de ingeniería. Pero si quiere aprender algo de aerodinámica usted puede encontrar libros de eso en la biblioteca central que se encuentra entre el distrito comercial y el distrito de ciencia y exploración- respondió el recepcionista. -Esta bien, muchas gracias- dijo Mike, acto seguido salió del edificio y se quedó mirando un instante lo que hacían todos los cubos, era algo fantástico que le recordaba mucho lo que hacía antes, éste buscó un lugar donde sentarse y se quedó allí unos minutos mientras admiraba lo que sucedía a su alrededor. Mike procedió a dirigirse a la biblioteca, al salir del distrito Mike no podía creerse lo realmente aburrido que era estar allí, por una parte se sentía importante por lo que ocurría a su alrededor, era un mundo nuevo nunca antes explorado, pero asimismo, era un mundo que no podía explorar; se sentía preso por la labor que tenía que cumplir allí, el cual, pensando meramente en el tiempo gastado allí, cualquier persona querría tener, trabajar sólo una hora diario y el resto del día completo, pero Mike no lo veía así, el resto del tiempo al salir del trabajo con Roberto era una agonía, no podía hablar con nadie, ni distraerse haciendo algo divertido, Mike debía estar completamente entregado a las labores que Roberto tenía para él.

Varios días sosos para Mike pasaron, en donde cada uno de éstos Mike exploraba recuerdos cada vez más profundos y cada vez parecía mejorar ante los cuestionarios que Roberto tenía para él, su relación con Phil y con Berlian eran casi nulos, si apenas con el primero se veía por las noches justo antes de ir a dormir y nada más; parecía que el método empleado estaba dando frutos, pagando asimismo el valor de la amistad. Habían pasado 8 días desde la primera actividad de Mike, cuando éste estaba listo para ir con Roberto se encontró con Berlian en frente del edificio donde estaba hospedado. -Hola Mike- decía Berlian dibujando una sonrisa en su rostro -hace días que no te veía, ¿qué andas haciendo?-. -Mmm, bueno he estado algo ocupado con Roberto, no he tenido tiempo de nada- respondió Mike tratando de evitarla -en este momento tengo que ir con él, de hecho-. -Oh, bueno, cuando tengas tiempo me avisas para ir a hacer algo- decía Berlian dando unos pasos adelante sin quitar la mirada en Mike. -Sí, claro yo te aviso- dijo Mike alejándose en dirección a la casa de los líderes. En el camino, Mike se la pasó pensando en lo que había hablado con Berlian mientras que otra voz de su cabeza la indicaba que debía concentrarse en el entrenamiento con Roberto, pero inconscientemente volvía a pensar en ello, parecía que todo lo que había logrado esos días en donde el contacto con otros cubos era casi nulo se había echado a la basura con una conversación de unos cuantos segundos; pero es que en realidad Mike encontró muy atractiva la propuesta de ir a hacer algo, no podía soportar lo aburrida que se había vuelto su vida diaria. Cuando Mike llegó finalmente a donde se encontraba Roberto, observó que éste último se encontraba más serio de lo común, tenía un chip más grande de lo habitual e introduciéndolo al portal le dijo Mike -Ha llegado la hora, este es la última prueba, quiero que estés 100% preparado y completamente enfocado en lo que ocurre en esta escena-. Mike respondió asegurando con su cabeza y unos segundos después entró al portal.

Mike se encontraba en una especie de arena, no tardó mucho en darse cuenta que era una especie de torneo, las graderías se encontraban repletas y en un momento el lugar se silenció, procediendo a hablar un cubo que se encontraba en una especie de palco, allí entendió que era el líder, -Se viene la contienda final por saber quién es el siguiente Campeón Elemental- decía este sujeto quién fácilmente Mike lo reconoció y supo que era Roberto -Recuerden que el ganador de esta batalla tendrá el honor de portar la espada de los elementos- a continuación acompañaba la bulla de los espectadores -Que entren los participantes- entonces se abrían dos puertas de lados extremos de la arena, y entraban dos cubos, quienes eran los combatientes -¡Que empiece la pelea!- ordenaba Roberto, en ese instante el cubo Rojo y Negro se lanzó con su espada a su contrincante Morado, quien respondió bloqueándole el ataque con su espada, a continuación éste último lanzó su espada y de forma quirúrgica su contraparte lo esquivó, así se fue llevando la pelea con, principalmente, ataques con sus espadas. Llegado un punto de la pelea el cubo rojo y negro comenzó a lanzar ráfagas de viento a su contrincante con la intención de desorientarlo y así llegar golpearlo más fácil, pero éste último se resistía, era un cubo con bastante aguante. La lucha continúo y unos minutos después, el cubo rojo y negro lanzó con las últimas energías de él ráfagas de lava hirviendo que terminaron de debilitar a su rival, finalmente este llegó y pudo clavar su espada al pecho de su contrincante acabando así la lucha. A continuación, el estadio estalló porque se celebraba al nuevo Campeón Elemental -Felicitaciones al nuevo campeón, ¡Mansaka Pekla!- decía Roberto mientras todo comenzaba a diluirse e entrar en trance, Mike estaba volviendo de la simulación. -¿Tienes alguna idea de quién era ese cubo?- preguntó Roberto mirando fijamente a Mike que salía despedido del portal. -El ganador era Mansaka, pero no tengo idea de quién es él, nunca antes lo había escuchado- respondió Mike mientras se limpiaba el polvo espectral y temporal que la simulación había dejado en él. -Mansaka Pekla es el último Campeón Elemental, el último gran campeón en portal la espada de los elementos- dijo Roberto mientras sacaba el chip del portal, en seguida hubo un breve silencio en el lugar mientras Roberto guardaba el chip -¿El último Campeón elemental?- preguntó Mike. -Era un torneo para seleccionar al mejor guerrero, por lo general sólo se hacía con caballeros elementales, pero mucho antes cualquier cubo podía participar allí- respondió Roberto explicando qué era eso -el campeón se convertía automáticamente en el segundo al mando para las próximas batallas, y automáticamente era el único capaz de portar la espada de los elementos, una de las más poderosas en sus tiempos-. -¿Y qué pasó con él?- preguntó Mike. -Para eso es que te he tenido una semana aquí, en los próximos días te mostraré fragmentos de recuerdos nunca antes vistos, que son muy importantes para el destino del mundo, justo después de que logremos descifrar los enigmas del pasado... podremos continuar en la batalla- decía Roberto mirando de su repisa una fotografía de una especie de castillo que Mike no distinguía. -Bueno, supongo que ya me puedo ir, ¿eso era todo por hoy?- preguntó éste último algo confuso por la corta cesión de ese día. -Sí, tomate un día de descanso. Yo te escribiré para que vengas a hacer las verdaderas pruebas- dijo Roberto volteando a mirar a Mike, quien saldría sin decir nada por la puerta principal, tomando dirección a su habitación en el apartamento donde estaba viviendo.

Efectivamente, Mike llegó su habitación en donde encontró a Phil quien yacía en su cama, Mike le haría un gesto de saludo con su cara con respuesta igual de su amigo y en seguida hizo lo mismo, se acostó sobre su cama. -¿Qué has hecho con Roberto?- preguntó Phil interesado en saber qué había hecho todo este tiempo, pues desde hace días no tenían una charla que tuviera más que un saludo. -Bah, él sólo quiere que le ayude con unas cosas, no creo que sea muy importante- respondía Mike -¿Y tú por qué estás aquí? ¿acabaron el entrenamiento más rápido?- añadió preguntando. -Sí, nos han dado un día de descanso, llevamos mucho tiempo entrenando y decidieron que descansáramos- respondió Phil. -¿Y qué piensas hacer hoy?- preguntó Mike mirando fijamente el techo de su habitación. -La verdad no había pensado en otra más que en descansar- respondió Phil mientras yacía en su cama -¿piensas hacer algo hoy?- añadió. -No lo sé, estoy muy aburrido aquí, y a veces me pongo a pensar en lo que puedan estar haciendo los cubos allá en el mundo terrenal- decía Mike volteando a mirar a Phil -¿No te sucede lo mismo?- preguntó. -Emm, pues casi no he pensado en eso, realmente las cesiones de entrenamientos son muy interesantes, el tiempo en que estoy allí me parece muy corto. Estoy tan enfocado en ello que a veces olvido que estoy acá, olvido todo lo demás- explicaba Phil. -... te olvidaste de mí- exclamó Mike interrumpiendo lo que decía Phil. -Entiendo tu descontento amigo, pero sabes que ya estamos acá y no podemos hacer nada para volver a nuestra vida anterior, ¿y sabes?. Yo lo disfruto- decía Phil volteando a mirar a su amigo al otro lado de la habitación. En ese momento un silencio abrumador dominó en la habitación, ambos volteaban a mirar fijamente de nuevo el techo de la habitación dejando en claro así, por lo menor Mike, que no quería seguir conversando a pesar de haber sido la charla más larga que habían tenido desde hace mucho tiempo. En ese momento un timbre retumbó en los oídos de los chicos en la habitación, era una notificación de mensaje en el buzón de Mike, quien se paró de su cama y dirigiéndose al buzón escuchó las últimas palabras de su amigo -Espero algún día que cuando todo esto pase todo vuelva hacer como antes- Mike detuvo su andar brevemente y exclamó -Eso es lo que he deseado desde el primer día que llegamos acá- acto seguido y sin voltear en ningún momento su mirada del suelo, continúo con su caminar cabizbajo en dirección al buzón:

Querido Mike, no sé si Roberto te lo ha dicho, pero más que nunca estamos preparados para seguir adelante, necesitamos la última "llave", quería hablarte en privado en el distrito de los constructores. Te espero allí en 15 minutos, espero que leas este mensaje al tiempo que lo he enviado. Te espero.
~Berlian

-Nos vemos más tarde amigo, tengo cosas que hacer- dijo Mike anunciando a Phil su salida del edificio donde residían. Sin más que hacer, Mike emprendió su caminar hacía el destino que Berlian le había citado, y a pesar de todo lo que había logrado en los últimos días por evitar contacto físico con los demás, pensando en que ella quizá le daría información sobre los eventos próximos. Mike finalmente llegó al punto de encuentro y se quedó allí esperándola, pensando en los próximos recuerdos que Roberto le encomendaría los días próximos, tanto así que no llegó a percatarse el momento en el que ella llegó al punto. -Hola Mike, sí llegaste- Berlian la saludó con una sonrisa en su rostro, como siempre. -Oh, hola Berlian, estaba un poco atontado pensando en lo que Roberto tendría para mí- decía Mike volteando a mirarla -¿para qué me citaste?- preguntó. -Bueno tenía que ver algo con eso que acabas de decir- respondía Berlian -tengo algo de hambre, te explicaré mientras llegamos y mientras comemos en el distrito comercial- añadía Berlian agarrando de la mano a Mike y dirigiéndose al punto citado. -Emm, bueno, pues...- tartamudeaba Mike al tiempo que su cara se iba sonrojando -¿no puedes decirme ahora?- añadía. -No, creo que me parece mejor decírtelo allá, además que tengo hambre y comer sola es aburrido- respondió Berlian mientras arrastraba a Mike hacía el restaurante en donde iba a comer diariamente. -Bueno, ¿qué me querías decir?- preguntó Mike mientras caminaba detrás de ella. -Bueno, por mi parte todo va fenomenal, pienso que mi equipo de constructores están listos para cualquier orden de Roberto- respondió Berlian -Hemos hecho un gran trabajo pensando en que tenemos que reaccionar más rápido que ellos (los elementales corruptos)- añadía. -¿Lo dices en torno a tu clase?- preguntó Mike tratando de seguirle la línea aún cuando sabía que todo lo que decía ella no era para nada lo que realmente buscaba como respuesta. -No, no, claro que no, lo digo en torno a todos nosotros, todas las clases se han desempeñado muy bien, creo que todas las clases están preparadas para la batalla, sólo falta una cosa- decía Berlian mientras se acercaban al distrito comercial. -¿Esa llave que me hablaste en el mensaje?- preguntó Mike, quien ya comenzaba a comprender lo que esa tierna y dulce voz le decía. -Sí, y esa llave eres tú- dijo Berlian parando la marcha y mirándolo fijamente. -¿Yo?- preguntó Mike extrañado algo confuso -bueno, es cierto que estoy ayudando a Roberto, pero no pensé que realmente fuera tan importante como él me ha dicho- añadió Mike. -Bien, entremos al restaurante y ahí adentro te termino de explicar- decía Berlian mientras arrastraba al chico al restaurante, adentro saludó como todos los días al cubo de la caja y en seguida se dirigió a una mesa libre. -Entonces, ¿por qué soy yo la llave?- preguntó Mike mientras un camarero se acercaba a la mesa, Berlian no respondió nada hasta el momento en el que éste último llegó a pedir la orden -Dos almuerzos de lo de siempre- dijo Berlian y en seguida el camarero se retiró de la mesa. -Lo que haces con Roberto es muy importante, apenas varios de nosotros como líderes sabemos lo que hacen- decía Berlian mirándolo fijamente. -¿Y qué quieres que haga?- preguntó Mike algo impactado al enterarse de que Berlian ya sabía lo que estaba haciendo con Roberto. -Bueno, suena simple pero... quiero que te enfoques al máximo en las próximas dos cesiones, son muy importantes y si logras realizar con éxito esos recuerdos dentro de tres días estaríamos saliendo a la batalla- dijo Berlian. -Bueno, de hecho venía haciéndolo muy bien últimamente, porque había evitado hablar con mucha gente a pedido de Roberto para concentrarme al máximo en eso- respondió Mike quien no podía dejar de mirar la cara de esa hermosa mujer que tenía enfrente. -Sí lo sé, y es por eso que en estos días yo también he tratado de no hacer contacto contigo- decía Berlian tomando de la mano a Mike -pero es que... no puedo dejar de hacerlo- añadió. -E... bueno... eso supongo que me ayudó muchísimo- decía Mike tartamudeando mientras se sonrojaba aún más. -Yo sé que tú puedes concentrarte aún más...- dijo Berlian mientras acercaba su rostro al de Mike y en un momento completamente inesperado para Mike ella lo besó en un momento en el que cientos de miles de emociones estallaron dentro de él. -¿Esto era necesario?- preguntó Mike inmediatamente después del apasionante momento. -No lo hago sólo porque Roberto quiere y yo también que hagas eso- respondió Berlian -desde el primer instante en el que llegaste acá no he podido parar de pensarte. Pero tengo que hacerlo, y tú también debes dejar de pensar en mí de ahora en adelante, es vital que des todo de ti en estos días. Te lo ruego- decía Berlian casi suplicándole a Mike -debes hacerlo si quieres que el mundo siga existiendo...- terminó añadiendo.

Mike regresó a su habitación completamente conmocionado, era otro cubo. Por una parte el momento cumbre de su almuerzo con ella fue la del beso, púes después de eso Berlian almorzaría evitaría decir algo más, y más bien comió rápido para volver al entrenamiento de los constructores, pero él estaba completamente perturbado, desde ese momento no había podido pensar en algo más que en las últimas palabras que Berlian le dijo, parecía que esta vez estaba muchísimo más enfocado en conocer la verdad.

Escenario 5: El Titán

Mike pasaría toda la noche en vela, púes sentía la presión de ser el principal responsable de lo que se iba a venir. Pero, a pesar de tener grandes ojeras, cumplió con el deber que le había quitado el sueño y se dirigió con Roberto, sólo que esta vez al entrar a la casa, se encontraría con varios cubos de salida, eran Khaz, Terrance y Berlian, quienes con una ligera mirada saludó recibiendo un guiño por parte de ésta última. Sin más, Mike entró y observó que los muebles que anteriormente se encontraban en el recinto ya no estaban, se detuvo un momento para observar todo en su alrededor y apreciar la arquitectura de la habitación, en seguida siguió su camino y entró a la sala en dónde tendría su cesión. -Bienvenido Mike, espero que estés preparado- decía Roberto sacando un chip de un cajón con la inscripción: "No abrir, no tocar, no destruir", comprendiendo así que era un chip muy importante -Sí, bueno o eso espero, estuve viniendo aquí durante semanas y creo que estoy preparado- respondió Mike acercándose al portal. -Eso está bien, porque a partir de ahora observarás recuerdos nunca antes vistos por nadie más que el dueño- respondió Roberto introduciendo el chip en el portal -te aviso, dado a lo último que he dictado, no tengo idea de qué cosa obscura o macabra puedas encontrar acá, así que ten mucho cuidado- añadía. -Seré precavido- decía Mike dirigiéndose al portal. -Espera- interrumpía Roberto un instante antes de que el cubo rojo atravesara el portal -trata de observar todos los detalles, no te dejes llevar por nada que esté fuera de lo común. Estos recuerdos son muy importantes para todos- decía Roberto soltando al cubo. -He visto muchas cosas fuera de lo común estas últimas semanas- decía Mike moviendo verticalmente su cabeza y prosiguiendo a entrar en el portal que se tornaba grisáceo.

En el otro lado del portal Mike entró en una especie de caverna obscura, macabra y por sobre todo, vil. Escondido detrás de una roca caída del techo del lugar, logró observar un cubo rojo y negro justo en medio de la habitación. Llorando y con mucho miedo, el cubo suplicaba la muerte a gritos desgarradores. Por su parte, Mike estaba asustado, no tenía la menor idea de qué estaba sucediendo y por qué Roberto lo había mandado allí, ninguno de los recuerdos anteriores se parecían a este. Entonces apareció otro cubo de aspecto horripilante, con la mitad de su piel putrefacta y la otra en dónde debería haber piel no había tal. Con su boca cosida de extremo a extremo de la cara y con la cuenca de los ojos vacía, sólo un pequeño destello que salía de donde deberían estar sus pupilas. -Has demostrado ser un cubo muy valiente, fuerte y por sobre todo sensible. Tenemos dos propuestas para tí. Y siéntete afortunado, púes tus antecesores no mostraron eso y terminaron como tu petición- decía de forma extraña el cubo a pesar de tener la boca cosida señalando también los cadáveres de otros cubos que se encontraban justo al lado de Mike, provocando que éste último diera un salto tremendo de susto y asco, apenas podía aguantar el vómito tapándose la boca con sus manos -La primera que es la más generosa por parte nuestra, es que te unas a nosotros y así podrás vivir para la eternidad- decía caminando alrededor del cubo -Y la segunda es terminar como tus anteriores amigos- decía volteando de forma basta la cara del cubo hacía donde yacían los cubos mencionados -¿Qué eliges?- preguntó finalmente el cubo. -¡Matenme!- recalcaba el cubo en busca de su destino final. -Oh vamos, no queremos hacer eso, ya te lo he dicho anteriormente, tienes muchísimo potencial- decía el cubo deteniéndose y quedándose fijamente mirando una especie de estantería que había allí con unos frascos. -¿Qué dices...?- preguntaba el cubo -¿te gustaría ser más fuerte Mansaka?- añadía mientras se acercaba a uno de esos frascos y lo tomaba, era una especie de poción. En seguida Mike comprendía que el cubo que se encontraba allí era el último campeón que había visto en el recuerdo anterior. A continuación y después de oler un poco la poción, el cubo de aspecto horripilante se acercó de nuevo a Mansaka y reiteró -¿Estás seguro que aún quieres la muerte?-. -Si me vas a matar hazlo ahora- respondió éste último arrodillado. -¡Bebe esto!- exclamó el cubo haciéndole tragar la poción que había agarrado de la estantería. Mike observaba todo esto con un nudo en la garganta, perturbado por todo lo visto. A continuación el cubo se tiró al piso y comenzó a delirar, los gritos que producía éste eran desgarradores para Mike, tanto así que éste último tuvo que contener las lagrimas al ver tal escena. El cubo de aspecto horripilante se quedó mirando a Mansaka mientra deliraba y parecía disfrutar por lo que estaba ocurriendo en el lugar, hasta que Mansaka calló y el recuerdo acabó.

Mike saldría despedido del portal como siempre, sólo que esta vez estaba tan perturbado que no podía parar de recordar lo visto en la simulación. -¿Qué ocurrió?- preguntó Roberto algo preocupado por el estado de Mike. -Sabes, eso que vi ahí si que está fuera de lo común- respondió Mike aún mirando con los ojos fijos al portal. -¿Ocurrió algo grabe?- preguntaba Roberto casi que sacudiéndolo -¿Te hizo mucho daño el recuerdo?- preguntaba. -Bueno te contaré lo que vi- decía Mike mientras se sentaba en un sillón cercano y parecía que recuperaba la noción. -¿Qué viste allí?- preguntó Roberto mientras también se sentaba en otra silla. -Bueno, antes que todo, ¿cómo conseguiste ese recuerdo?- preguntó Mike aún impactado por lo visto. -Es una historia que en estos momentos no tiene relevancia Mike, lo que importa es lo que había ahí- respondía Roberto evadiendo la pregunta de Mike. -Bueno, está bien. Estaba en una especie de cueva sanguinaria, y estaba Mansaka Pekla allí llorando, después apareció otro cubo de aspecto horripilante y comenzó a elogiarlo, él sólo deseaba la muerte. Después le dio dos propuestas, unirse a ellos o morir como otros cubos que al parecer ya habían estado allí. Mansaka escogió la muerte ante que convertirse en uno de ellos, y entonces el otro cubo le hizo tragar algo que creo que era veneno y allí se quedó delirando hasta morir- explicaba Mike aterrorizado y con una que otra lagrima que se deslizaba por su rostro. -¿Le hizo tragar algo?- preguntó Roberto acercándose a Mike. -No lo sé, amigo eso fue horrible- decía Mike cayendo su rostro y sosteniéndolo con sus manos. -Escúchame Mike, ¿estás seguro que eso que le dio era veneno?- le preguntó casi que jalándolo. -Eso creo, porque empezó a delirar más de lo que ya estaba delirando- decía Mike alzando la cara. -¿Alcanzaste a ver de qué color era el frasco?- preguntó Roberto a Mike. -No, estaba muy oscuro, apenas vi que lo recogió de una especie de estantería- respondió Mike ya algo tranquilizado. -¿En dónde era que estabas en el recuerdo?- preguntó Roberto finalmente. -Era como una cueva con muchos mensajes diabólicos- respondió Mike. -Espera acá, justo ahora iremos allí a confirmar- decía Roberto saliendo de la habitación. Mike no podía sacarse de su cabeza el impacto de ver sufrir así a un cubo, era algo desalentador el saber que no podía hacer nada por ese pobre cubo que yacía en el recuerdo. A continuación volvió Roberto a la habitación directo a sacar el chip del portal -Vamos a la calle de los boticarios, nos están esperando- decía mientras guardaba y ponía todo en su lugar. -¿Qué vamos a hacer?- preguntó Mike. -Averiguar si eso que se tragó Mansaka en el recuerdo sí era veneno- respondió Roberto saliendo apurado de la casa. -Espérame, ando algo agotado con ese viaje de simulación- decía exhausto Mike detrás de Roberto. -Vamos, trata de recuperar energías, porque después de ver a los boticarios iremos a la cueva en donde estuviste- decía Roberto mientras caminaba un poco más lento. -¿Sabes dónde es?- preguntaba Mike atrás tratando de seguirle el ritmo. -Eso creo, pero tú irás a confirmar si sí es- respondía Roberto. El dúo llegó al local en dónde irían a investigar un poco, que por cierto, no quedaba muy lejos. -Buenas Roberto, tengo lo que usted me pidió- decía el cubo que atendía el lugar saludando a Roberto -pase por acá- añadía invitándolos a seguir a una especie de biblioteca. -Bueno, ahora sí, ¿cómo fue que vieron esa poción?- preguntó el cubo enseñándoles un libro de alquimia. -¿Recuerdas la ves que encontramos unas cuevas al norte del plano rocoso?- preguntó Roberto. -mmm. ¿unas que tenían cadáveres de compañeros nuestros?- preguntó el cubo en respuesta a la pregunta de Roberto. -Sí esa misma, ¿aún tienes las pociones que habían alojadas allí?- preguntó Roberto con apuro. -Humm, habrá que ver, recuerdo que esa vez trajimos una muestra de cada una de las pociones que se encontraban ahí, pero es posible que en el traslado del campamento en el que estábamos, que por cierto estuvimos errantes durante un buen tiempo, se hubieran perdido- respondía mientras revisaba una gran estantería que ocupaba toda una pared, de extremo a extremo, de techo a suelo, de pared a pared. -Diablos, ¿no es posible que los hayan estudiado?- preguntaba Roberto. -Sí seguro, pero es que eran varios, y eso fue hace mucho tiempo Roberto, mis apuntes también se incineraron en la destrucción de nuestro campamento- decía el cubo con nostalgia. -¿Esa vez habíamos dejado las pociones originales allí verdad?- preguntó Roberto. -Sí, pero. ¿Estás pensando en volver?- preguntó el cubo mientras dejaba de buscar la muestra. -No hay de otra- respondió Roberto -de hecho, pensaba en que tu nos acompañaras para que allá mismo definieras el contenido de los frascos- añadió. -Es un viaje largo Roberto, y tengo que atender el negocio- decía el cubo reflejando así que éste no quería ir. -Es muy importante, sino no te pediría esto- decía Roberto casi suplicándole al cubo. -Agh, está bien, pero espero que no nos demoremos mucho, no quiero que terminemos siendo carnada para los bandidos de esas tierras y para los elementales corruptos- decía el cubo aceptando la propuesta. -Muy bien, un momento le confirmo a Michigun y a Terrance para ir- decía Roberto saliendo del lugar. -Y tú, ¿cómo te llamas?- preguntaba el cubo dirigiéndose a Mike. -Mike, vengo del mundo terrenal- respondió Mike -y tú, ¿cuál es tu nombre?- preguntó Mike al simpático cubo. -Mi nombre es Lexter, pero mis amigos me llaman Jeyzor- respondió el cubo -un gusto en conocerte- añadió. -¿Y qué es lo que haces acá?- preguntó Mike. -Soy alquimista, sé de pociones y todo eso, últimamente hemos desarrollado artilugios aparte de las bebidas para la mutación o transformación de los cubos en otras cosas, para las guerras y eso- decía Jeyzor mirando la cantidad enorme de pociones y libros presentes en la habitación -¿y tú que haces?- preguntó. -Le ayudo a Roberto en sus cosas- respondió Mike. -¿Le ayudas en sus cosas?. ¿Cómo un esbirro?- preguntó Jeyzor confundido. -No no, es que es complicado de explicar- respondió Mike, en seguida volvió Roberto diciendo -Listo chicos, Michigun y Terrance nos están esperando allí afuera, vamos- y tras esto los 3 salieron del lugar y se encontraron con los dos mencionados anteriormente. -wow Mike, hace cuanto no nos veíamos- decía Michigun al ver al citado. -Sí, todos hemos estado muy ocupados- respondió Mike. -Bueno, no hay tiempo que perder, y nadie nos puede ver haciendo esto, nadie se puede enterar que hemos salido de la ciudad, abriré el portal al plano rocoso donde nadie nos vea, vengan- decía Roberto caminando hacia la casa de los líderes. -¿Muy entretenidas las cesiones de simulacionsitas?- preguntaba de forma burlona Terrance a Mike. -Desde luego, muy interesantes- respondía Mike mientras caminaban hacía el lugar mencionado anteriormente. -Ya veo- decía Terrance finalizando la conversación en el instante que atravesaban la puerta de la casa. -Bien todos entren al portal, yo seré el último porque debo cerrarlo- decía Roberto mientras con una mano hacía aparecer un portal en la sala. -Bien, los veo en el otro lado- dijo Terrance, entrando con un brinco de ganador, el resto también atravesaría el portal pero sin hacer una acción demás.

Mike no pudo diferenciar cuando había salido del vórtice de teletransportación, porque todo estaba completamente oscuro, no podía ver nada. -¿Están bien todos?- preguntó una voz en medio de la oscuridad. -Bueno no sé si llegué ciego o que, prendan algo para poder ver- respondió una voz que Mike interpretó como la de Terrance. -Okey, lo siento...- decía otra voz la cual pertenecía a Roberto, acto seguido se encendió una pequeña chispa en el aire, justo al lado del grupo, emanando así algo de luz. -¿Dónde estamos?- preguntó Mike ahora sí viendo al resto de compañeros. -En el plano fantasmagórico- respondió Roberto quien era el autor de la luz que alumbraba en el lugar. -¿y por qué todo está oscuro?- preguntó Mike en seguida. -En este plano elemental no hay luz, todo se supone que está muerto y los elementales que vivían aquí eran nada más ni nada menos que fantasmas, no necesitaban luz para ver- respondió Jeyzor mientras contemplaba la oscuridad del lugar. -¿y cómo sabemos a dónde ir?- preguntó Mike nuevamente. -Yo tengo un mapa- decía Michigun sacando así de una mochila que llevaba un mapa -por lo general los viajes inter-elementales suelen tener como destino este lugar- decía señalando una ubicación del mapa -si eso es cierto, entonces deberíamos movernos al norte, pasando por el río de neblina- añadía. -¿y cómo sabemos dónde queda el norte? todo acá es oscuro- preguntó Mike mirando a su alrededor. -Tengo una brújula elemental- respondía Michigun sacando dicho aparato de su mochila. -¿y qué haremos si allí ya no están los frascos de pociones?- preguntó Jeyzor quien parecía estar desanimado del viaje. -Lo mejor es no pensar en eso, esperemos que sí estén aún. No podemos darnos el lujo de atrasarnos aún más- respondió Roberto, quien observaba el mapa con Michigun. -Listo debemos ir en esa dirección- decía Michigun señalando el norte después de leer la brújula y sostener el mapa con la otra mano. Fue así como el grupo comenzó a caminar guiados por Michigun y Roberto, quienes se encontraban en la parte delantera el grupo. -Oye Roberto- decía Mike para preguntarle a Roberto. -¿Qué pasa?- respondió éste último justo adelante de Mike. -¿sabes quién era el que se encontraba en esa cueva?- preguntó Mike recordando el macabro recuerdo. -Del clan blackfury. Quizá algún miembro reclutador- respondió Roberto muy pendiente de por dónde caminaban. -¿qué cueva?- preguntó Terrance quien se encontraba atrás con Mike y Jeyzor. -La cueva a la que vamos a ir- respondió Roberto. -¿Aún hay gente del clan blackfury en este plano elemental?- preguntó Terrance asombrado -pensé que cuando limpiamos todos estos lugares se habían ido- añadió. -No estoy seguro de que haya miembros del clan acá, todos nosotros sabemos que a ellos les gusta la oscuridad- respondió Roberto. -Quienes aún viven por acá son fantasmas elementales- dijo Jeyzor tocando el tema de los elementales -ellos no se unieron a el clan-. -Pero tampoco a nosotros, eso cuenta como si fueran enemigos- decía Terrance caminando a la par del grupo. -Pero es que la verdad no creo que hagan mayor cosa que asustar- añadía Jeyzor. -Sí, además que sólo dan miedo en este plano elemental. Fuera de aquí no son más que elementales semitransparentes- añadía Michigun adelante del grupo, a continuación el resto que estaba atrás validaba lo dicho por Michigun y continuaban caminando por un instante en silencio. -Ustedes qué creen, hemos estado hablando de ellos en todo este trayecto, ¿no creen que alguno que otro que no hayamos visto nos hubiera escuchado?- decía Terrance pensando en eso mismo. -No lo sé, yo creo que si algún elemental nos hubiera escuchado nosotros lo hubiéramos visto- decía Roberto -después de todo la potencia de luz que genera la chispa es suficientemente grande como para ver uno a metros de distancia- explicaba mientras caminaba. -Bueno, lo digo más que todo porque estamos hablando un poco duro, y ellos tienen un gran oído- decía Terrance. Casi de forma inmediata el grupo se silenció, caminando así por el resto del camino. Minutos después se empezaron a oír voces en el grupo -Demonios Mike cállate que nos pueden escuchar- decía Terrance casi que susurrándole. -No he dicho nada, yo pensé que era Michigun que nos decía que ya casi llegamos- respondió Mike ante la acusación errónea de Terrance. -Yo tampoco he dicho nada- respondió Michigun adelante. De forma inmediata el grupo se detuvo y todos escucharon susurros entre la oscuridad -No deberías estar aquí-, -Este es un lugar de pena y soledad, ¿por qué nos interrumpeís?-. -Creo que saben que estamos aquí- decía Michigun -debemos continuar rápido, no queremos que algo desagradable suceda- añadía. Entonces volvieron a tomar el rumbo pero metros adelante se toparon con un desnivel, inmediatamente todos se detuvieron y Michigun se acercó -¿Qué sucede?- preguntaba Mike atrás. -Hemos llegado al río de niebla- afirmaba Michigun tras haber tocado lo que estaba allí. -¿y qué?- exclamaba Mike -no es que la neblina sea agua, no veo mucho lío- añadía. -No es como el agua, es peor- dijo Roberto. -¿En serio?- decía Mike extrañado -la verdad solo es algo de vapor allí y ya- decía finalmente. -No es del todo vapor de agua, también hay todo tipo de partículas apestosas y quizá venenosas, hasta puede matarte- respondía Roberto. -Además que el río es muy ancho, es muy riesgoso intentar atravesarlo- añadía Terrance. -¿Entonces qué vamos a hacer?- preguntó Mike. -Creo que he traído una poción anti-veneno, pero puede tener efectos adversos- decía Jeyzor mientras revisaba de su mochila. -¿Qué clase de efectos adversos?- preguntaba Mike. -Salpullido, tos extrema, mucosidad insoportable, entre otros- respondió Jeyzor quien sacaba de su mochila un frasco con líquido violeta - sólo tengo un frasco, entonces tomen un poco cada uno y atravesamos esto- añadía. -Dame eso- decía Terrance agarrando el frasco y tomando un pequeño sorbo, así fue con cada uno que tomó del frasco hasta no dejar ni una sola gota. -Una última cosa- decía Roberto -todos sujétesen de esta soga, primero irá Michigun que sabe el trayecto y último yo, ya que la luz no tiene efecto en la niebla caminaremos a ciegas-. Todos se amarraron la soga y prosiguieron a atravesar el río, justo cuando Mike entró percibió un olor inmundo. -¡Puaj!- exclamaba -creo que esa poción no sirve- decía completamente asqueado. -Oh, supongo que no sabías, la poción sólo evita que te envenenes, más no evita que puedas oler todas las inmundicias. Tendrás que aguantarte el olor- decía Jeyzor, que se encontraba atrás de él. -O simplemente aguanta la respiración por unos segundos- sugería en forma burlona Terrance. Mike hacía caso a la sugerencia de Terrance y caminaba con su boca cerrada y con los cachetes hinchados. Un instante después apareció del fondo del río un ser inmundo con forma de gusano y advirtió. -¡Os he dicho que se largaran de aquí!. ¡Si no se largan ya no verán la luz del día nunca jamás!-. Mike quedó petrificado mientras que Terrance respondía desafiando al bicho -Vuelve al suelo insecto inmundo, ¡allá perteneces!-. -Pobre ser despreciable, ¡serás el primero en morir!- entones éste último mostró su gran boca circular y procedió a atacar a Terrance con su cuerpo, rápidamente Michigun saltó y, con un pequeño escudo que cargaba entre su chiquero, bloqueó el ataque del gusano gigante, a continuación, desde atrás, Roberto lanzó bolas de plasma hirviendo hacía el gusano, acto vano ya que el veneno del ambiente desintegró las bolas antes que llegasen a su objetivo, fue así como más partes del insectoide aparecieron del suelo atacando a todos al mismo tiempo. -¿Esta cosa es un gusano?- preguntaba Terrance al ver todas las partes. -No lo creo- respondía Mike completamente congelado. Terrance desenfundó su espada y procedió a atacar al bicho utilizando poderes elementales, otra acción en vano ya que la espada perdió todo el poder al estar en ese ambiente. -¡Seres estúpidos!, no tienen forma alguna de salir vivos de aquí- decía el gusano. -Demonios- exclamaba Terrance. Entonces el gusano se lanzó hacía Mike y sin piedad se lo tragó, por suerte, arrastrando así al resto del grupo a las entrañas del gusano. El único que no logró ser tragado fue Jeyzor, quien se había soltado de la soga. -A ti te partiré en pedacitos y te masticaré como un gran postre- decía el gusano a Jeyzor, fue así como de sus extremos aparecieron grandes pinzas y se lanzaron hacía el cubo, rápidamente el cubo saltó hacía su derecha y esquivó el ataque, y rápidamente saca de su mochila una poción roja y la bebe sin pensarlo dos veces, nuevamente el gusano se avalancha hacía él y pero esta vez fue recibido por un golpe del cubo, destrozándole su boca, se había tomado una poción de fuerza suprema. Así el gusano quedaría completamente atontado y desde adentro el grupo tragado logró escalar hasta salir por la boca desfigurada del gusano. -¿Qué ha pasado?- preguntó Terrance repleto de baba. -Tenía una poción de fuerza suprema, la he gastado- dijo Jeyzor que los miraba agotado, ya que esta poción hacía que quien la use quede sin energías. -Estamos repletos de baba- decía Mike limpiándose del líquido, pero a pesar de eso no sentía asco, ya que el fétido olor del gusano y del ambiente hacía ver como algo insignificante el haber estado en el sistema digestivo del gusano. -Creo que debemos seguir, no quiero que aparezca otro como este- decía Terrance. -Sí, que cosa más horrible- decía Jeyzor sujetándose nuevamente de la soga. -¿Sabían qué demonios era eso?- preguntó Mike. -Jamás había visto algo así- respondía Terrance. -Creo que el paso de seres oscuros ha dejado frutos acá- respondió Michigun llegando ya al otro extremo del río. A continuación todos salieron de aquel apestoso lugar respirando aire limpio. -Huh, eso fue horrible- decía Mike aliviado de estar ya al otro lado del río. -Debemos continuar, no estamos muy lejos de la colina y las cuevas, es importante llegar allí lo más rápido posible, no queremos encontrarnos con otros seres así- decía Roberto lanzando otra chispa de luz para iluminar el camino, así fue como el grupo caminó hacía la cueva.

Cuando Roberto identificó la cueva el grupo prosiguió a entrar, otra vez volvería a sufrir los olfatos de los muchachos, allí adentro olía a fétido, olores a muerto y experimentos de alquimia mal hechos. -Este lugar es un asco, la última vez que entramos aquí no olía tan horrible- decía Terrance. -¿Creen que volvieron aquí después que limpiamos todo esto?- preguntaba Michigun al acercarse a unos caminos iluminados. -Es lo más seguro, ni siquiera cuando vinimos por primera vez olía así- respondía Roberto. El grupo continuó caminando entre caminos escabrosos hasta llegar al lugar indicado. -Muy bien, creo que era aquí el lugar en donde encontramos las pociones la anterior vez- dijo Jeyzor. -Sí, ¿este si era el lugar Mike?- preguntó Roberto a Mike, quien observaba cada rincón y era exactamente igual al visto en el recuerdo. -Así es, es este- respondió algo atónito. -Allí está el estante, vamos a verlo- dijo Jeyzor acercándose con Roberto a la estructura de madera ya podrida. -¿De qué color era la poción Mike?- preguntó Roberto mirando de lado a lado el estante. -No recuerdo el color, todo estaba muy oscuro- respondió Mike. -¿Qué estamos buscando?- preguntó Terrance. -Una poción- respondió Jeyzor. -Pero allí no hay nada- refiriéndose al estante vacío. -Lo sé, pero encontré algo de líquido regado aquí- dijo Jeyzor tomando rápidamente un trapo y pasándolo sobre el líquido, humedeciéndolo así del líquido. -Espero que sea lo que buscabas Roberto, o si no hemos venido por nada- decía Terrance. -Esperemos a ver- decía Roberto -¿Ya recogiste todo lo necesario Jeyzor?- preguntaba. -Sí, creo que ya podemos irnos, inmediatamente lleguemos analizaré esto a ver qué es- respondía Jeyzor. -Esta bien, vamos de nuevo a la ciudad- dijo Roberto creando un portal en el centro de la habitación, entrando todos por allí.

Una vez todos llegaron a la ciudad volvieron a ver el sol resplandeciente de las mañanas adornar el paisaje. -Vamos todos a ver qué resultados lanza el análisis, es muy importante para todos esto- decía Roberto caminando con todo el grupo hacía el local de Jeyzor. Una vez allí prosiguieron a hacer lo suyo, Jeyzor a poner el líquido recolectado en la destilería, Roberto a apurarlo, Terrance a molestar a quienes iban llegando al negocio, Michigun a leer y Mike a sentarse a no hacer nada, lo que más sabía hacer. -En unos minuto sale el resultado amigos- decía Jeyzor. -¿Por qué esto es tan importante?- preguntó Michigun. -El contenido de esa poción es determinante, ¿recuerdas a Mansaka?- respondía Roberto volviendo hacía Michigun. -Sí, ¿no había muerto?- decía Michigun. -Eso es lo que vamos a comprobar- decía Roberto volviendo a la destilería. -Creo que ya está- dijo Jeyzor analizando el contenido -Mmm bueno, por lo que puedo ver que salió, hay mucha agua, algo de sangre de espima, lágrimas de kongo y esencia de dragón- anunciaba. -Entonces... es verdad lo que temía- decía Roberto. -Es una poción de transformación, transformación de dragón- decía Jeyzor atónito. -¿Mansaka es ahora un dragón?- preguntó Michigun. -Sí, y no solo eso, es quien está al mando de toda esta locura- dijo Roberto dejando un momento de silencio, la intriga mataba a todos los presentes. -¿Y qué haremos?- preguntó Mike que pensaba que eso era normal. -Sí, eso... debemos seguir con el plan muchachos, mañana temprano salimos hacía el templo del titán, en estos momentos fuerzas tenebrosas y horripilantes deben estar tratando de penetrar el templo- dijo Roberto -es mejor que todos descansen, mañana será un día pesado, me tengo que ir- dijo finalmente despidiéndose del grupo y saliendo rápidamente. -Emm, ¿bueno y ahora qué?- preguntaba Terrance confundido. -Supongo que anunciará esto públicamente en unos instantes, y pues nada más, aferrarse a las esperanzas de vencer mañana y siempre- respondió Michiun nervioso -me tengo que ir también- dijo finalmente marchándose como Roberto. Antes que cualquiera otro dijera algo se escuchó fuertemente -Todos los habitantes de Ciudad Cúbica deben reunirse en el patio central justo ahora, repito, todos los habitantes deben reunirse en el patio central justo ahora-. -mmm, púes lo que dijo Michigun es verdad- dijo Terrance caminando hacía el patio central.

Todos los habitantes llegaban al patio central murmurando qué sucedía, algunos se preguntaban si eran ciertos los rumores de que en las próximas horas debían partir a la guerra como se había dicho días antes, como fuera, el ingreso al lugar sucedió como estaba previsto, de forma ordenada y con calma, a la espera de lo que iba a decir Roberto en la tarima que se encontraba justo al norte del patio. -Después de semanas de estudios y entrenamientos fuertes creo que es momento de partir hacia la batalla- decía Roberto utilizando un micrófono, de forma inmediata el murmullo entre la gente aumentó, eran ciertos los rumores. -Todo este tiempo de duros entrenamientos se verán reflejados en los eventos que a partir de mañana sucederán cuando partamos hacía el núcleo elemental a enfrentar al clan- añadía Roberto y en seguida suspiraba brevemente para continuar -No debemos temer a la muerte, hay que luchar con mucha gloria y orgullo sabiendo que estamos defendiendo lo más importante para nosotros, para todo lo que existe...- terminaba diciendo esto quedando sin palabras y marchándose de la tarima, rápidamente se perdió y los presentes comenzaron a evacuar el lugar. -Muy bien muchachos, ya saben, descansen. Si es que pueden claro- decía Terrance acompañado de una pequeña risa al final. -Pero... aun no entiendo muy bien yo qué voy a hacer- decía Mike preguntando al grupo. -Mira amigo, si tu no sabes, menos nosotros- respondía Terrance yéndose del lugar. -Seguramente, así como le has servido a Roberto acá, le deberás servir a él en la batalla- sugirió Michigun quien aún lo acompañaba. -Pero, ¿acaso no todos le servimos a Roberto?- preguntó Mike. -¿Crees que estamos haciendo esto por Roberto?- respondió Michigun -Estamos haciendo esto para proteger lo más sagrado, el mismo Roberto lo ha dicho- añadió, a continuación los dos esperaron a que el lugar se vaciara poco a poco en un silencio estremecedor, en especial Mike estaba algo incomodo por lo anterior y al mismo tiempo pensativo, un momento después exclamó: -A veces me quedo pensando, ¿por qué la gente del mundo terrenal vive tan tranquila sin saber de todo lo que pasa y ha pasado en el centro de la tierra? ¿No sería más fácil que ellos vivieran enterados de todo lo que sucede para que ayuden a contribuir a todo esto?-. -No, algunas veces es mejor seguir en la ignorancia que vivir perturbado a sabiendas de todo lo que ocurre y por todas las decisiones que toman unos pocos por acabar el mundo, las personas se volverían locas- respondió Michigun mirando la puesta del sol -Creo que es hora de descansar- añadió. -Sí, es cierto, nos vemos mañana Michi- dijo Mike quien se dirigió a su apartamento cabizbajo pensando en la respuesta de Michigun, en ese momento por su mente pasaban miles de pensamientos perturbadores sobre qué estarían haciendo sus familiares en ese preciso momento al estar perdido ya por varias semanas sin saber su destino final. Así el cubo se encontró a su viejo amigo en la habitación y sin decir más que un saludo se fue directo a la cama a pasar toda la noche en vela, esa noche muy pocos cubos pudieron dormir en paz.

Ya cuando parecía que por fin Mike empezaba a tener sueño se escuchan trompetas anunciando el viaje, ya era por la mañana y en lo absoluto había dormido, realmente muy pocos cubos habían dormido esa noche, pero sin embargo el deber de cumplir con la misión estaba latente en cada uno de ellos. Mike se levantó con grandes ojeras sorprendiéndose de ver a su compañero bien, al parecer Phil sí había logrado dormir toda la noche sin problema alguno, parecía que su entrenamiento no sólo lo había vuelto más fuerte físicamente, sino que también mentalmente. -¿Estás listo?- le preguntó Phil que estaba poniéndose una mochila que había alistado la noche anterior. -Supongo, para esto nos prepararon todo este tiempo- respondió Mike que no dejaba de asombrarse de ver cómo a su compañero no le había afectado en lo absoluto la llegada de la guerra. -No te ves bien- decía Phil al voltear a mirar a Mike -Creo que debiste alistar recursos para el viaje, yo acá tengo un montón de comida, pero lo más seguro es que iremos en escuadrones por clases, así que no nos encontraremos muy a menudo en el camino- añadió. -Bueno, yo no estoy en ninguna clase, supuse que iría con Roberto por todo lo que le he ayudado estos días- respondió Mike recordando lo que había dicho Michigun el día anterior. -Bueno sí, pero nunca está de más llevar algo para ti mismo- sugirió Phil que ya estaba listo para ir al patio principal -¿Tu ya estás listo?- preguntó. -Sí, vamos- respondió Mike saliendo del edificio con su amigo en dirección al patio principal, en donde todos los cubos que participarían en la guerra estaban listos, justo como había dicho Phil, en el primer grupo estaban los exploradores con Roberto, más atrás de ellos los guerreros, los caballeros elementales, los magos (de todo tipo), los alquimistas, los terrenales y finalmente los constructores (en ese orden). Sólo faltaba la orden final de Roberto para encaminarse a la lucha.

-...la salvación del planeta nos espera- toma un suspiro -el día de hoy iremos con todo el honor de representar al mundo, no solo a nosotros los cubos o como elementales olvidamos, sino también en nombre de la madre tierra, de todas las criaturas y seres que inocentemente quedaran en la memoria de unos pocos como víctimas de la maldad de aquellos que corrompen el ciclo vital de la vida...- Roberto voltea mirando hacia el horizonte -...a partir de hoy todos ustedes estarán retratados en las vitrinas de los héroes como aquellos que dieron su vida por defender la misma existencia. Porque a partir de hoy iremos a buscar la muerte. - voltea nuevamente hacia la multitud -...no teman morir, porque ustedes saben que lo harán defendiendo la vida de todos los seres que existen y que alguna vez existieron-. De inmediato, y tras el emocionante discurso de Roberto, se escuchó el grito de los soldados, Mike corrió rápidamente hacia Roberto esperando su orden definitiva solo para oír su último deseo, claramente no esperaba que Mike estuviera allí. -...cuando todo termine sabrá su verdadero destino y uso...- Mike se escondió detrás de un grupo de guerreros que se encontraban en primera fila, cumpliendo así su acometido de no ser visto por Roberto, aunque final mente interrumpió fingiendo el no haber escuchado nada. -Roberto...- dijo acercándose a éste con la cara baja como de ciervo. -Oh, Mike, llegaste justo a tiempo sin ti no podíamos irnos- dijo Roberto. -Oh, supongo que sigo siendo importante para esta batalla- dijo Mike sin mirarlo ni un instante a los ojos, todo su entusiasmo lo había perdido, aunque no sabía si Roberto hablaba de él. -Lo eres y lo serás, ya verás- dijo Roberto volteando dando una señal a dos cubos con grandes trompetas, así estos últimos haciendo retumbar la gran plaza anunciando el viaje hacia la fortaleza del titán, y así fue como el grupo se embarcó en una gran aventura hacía la batalla.

A pesar de que la fortaleza del titán quedaba justo en el centro de todos los planos elementales, y que había la posibilidad de viajar mucho más rápido a través de los planos elementales, el grupo fue allí caminando, como lo era en las viejas batallas elementales. Y a pesar de que el viaje fue muy aburrido y tedioso, el grupo continuaba sin descanso hasta el límite elemental con el plano de hielo, donde allí sí hicieron su primer descanso tras horas y horas de caminada desgastadora. Así fue como el grupo de constructores crearon rápidamente un pequeño campamento en donde descansarían la primera noche (que por cierto en este plano elemental un día es equivalente a 5 del plano elemental en donde se hallaba Geometrycal City) justo en lo alto de una cumbre helada al lado de una cueva. -Estaremos aquí unas cuantas horas, así que descansen lo necesario y también coman lo suficiente porque temprano partimos hacía la fortaleza- decía Roberto al grupo que podía sentir por fin algo de descanso, es aquí cuando Mike se reúne nuevamente con Phil para contarle lo que había escuchado de Roberto, y esto fue justo en el manjar de estofado de costillar albino, un alimento que pondría a punta nuevamente al grupo para avanzar. -Phil tengo que decirte algo, estas horas de caminata para mi han pasado rápido ¿sabes? - decía Mike mientras comía su estofado sentado en el mismo tronco en el que Phil hacía lo mismo a su lado. -Bueno sí, ha sido un largo recorrido, un poco aburrido sí- respondía Phil tomando una cucharada de su estofado -¿por qué crees que ha pasado rápido?- preguntó. -Roberto me dijo algo, más bien, lo escuché diciendo algo, y no sé, me ha dejado pensando todo este tiempo- respondió Mike mientras hacía lo mismo que su amigo. -¿Qué cosa?- preguntó Phil. -Bueno realmente no sé si se refería a mí, pero creo que sí, le escuché decir que cuando todo esto de la batalla y guerra y todo eso acabe, sabré mi verdadero destino- respondió Mike asombrado. -¿Ah sí? ¿estás seguro que se refería a tí?- preguntó Phil cuestionando el razonamiento de Mike. -Sí, no sabría a quién más se referiría- respondió Mike en el instante en que se acercaba Terrance con su taza de estofado en sus manos hacía el tronco en el que estaban los dos sentados. -Hola chicos, ¿les encanta el viaje?- decía este último sentándose al lado de Phil -...a mi me encantó, no podría pedir otra cosa- añadió respondiendo su propia pregunta. -En mi vida he hecho cosas más divertidas la verdad- respondió Phil. -Esta cosa sabe horrible ¿no creen?- decía Terrance condenando al estofado con su gesto de insatisfacción. -Oye Terrance, ¿tienes idea de cuando llegaremos a la fortaleza?- preguntó Mike -estas caminadas son agotadoras- añadió. -Quizá en unos días, me parece estúpido que Roberto por mera soberbia quiera que caminemos todo esto, fuera más fácil que nos hubiéramos ido en algunos de los zeppelin o utilizando la teletransportación, este último método nos ahorraría días porque prácticamente nos deja en el plano elemental más cercano a la fortaleza- decía Terrance probando una vez más de lo que había en su taza. -Bueno sí, pero supongo que tendrá sus razones- decía Mike defendiendo a Roberto. -No las tiene, solo que quiere rematar su discurso estúpido con un viaje largo y cansador, mientras nosotros caminamos todo esto los malos fácilmente podrían llegar a la fortaleza primero que nosotros- decía Terrance. -Estoy seguro de que "cansador" no existe- decía Phil mientras disfrutaba de aquél estofado. -Claro que existe, yo lo acabé de inventar, como sea...- decía Terrance mirando como el resto sí tomaba con gusto sus estofados -¿Qué diablos ocurre? ¿cómo es posible que a todos les guste su estofado y a mí no?- decía Terrance mientras dejaba rápidamente su taza en el suelo y con su cuchara robaba un poco del estofado de Phil y procedía a probarlo, su cara de sorpresa no se hizo esperar, esa cosa sabía muy bien en comparación de lo que se había estado comiendo desde hace unos minutos de su taza. -¡Esto es otra cosa!- exclamó volteando a mirar a los cocineros que estaban muertos de la risa al ver a Terrance -¡Oigan! ¡Raúl y Martin! ¿¡Qué diablos le pusieron a mi estofado!?- decía casi que, gritando, completamente enojado y alejándose de Mike y Phil en dirección a la cocina del improvisado campamento. -Ya oíste Phil, varios días caminando- dijo Mike a su amigo. -Así es, yo te aconsejo que duermas muy bien, yo lo haré desde ahora, espero verte antes de volver a partir- dijo Phil alejándose igualmente. Mike se quedó sentado pensando en lo que se venía y en el "verdadero destino" que había escuchado de Roberto que interpretaba como hacía él, sin embargo, no paso un par de minutos antes de que se parara para ir a una carpa en donde dormiría unas cuantas horas antes de partir. Horas después un gran ruido despertó a Mike, quien había hecho lo mismo que su amigo, así que rápidamente se levantó y se preparó para continuar con el viaje, alistó su mochila y empacó nuevamente las cobijas que había llevado Roberto para él y se dispuso a ir con las indicaciones de Roberto, que, como siempre, era el primero en estar listo. -Espero que ya estén todos aquí porque voy a dar las indicaciones, continuaremos el viaje llegando al plano elemental de lava, que, por cierto, es el más grande de todos, entonces debemos tener suficiente energía para atravesar este inhóspito y agobiador lugar – decía Roberto al grupo de presentes que era la gran mayoría de viajeros -… prepárense para partir, en unos minutos anunciaré la reanudación del viaje – terminaba Roberto.

Mike se dirigió hacía Roberto – Oye Roberto, ¿no crees que hacer un viaje así le da ventaja al clan? Quiero decir ¿por qué nos vamos caminando cuando podemos utilizar viajes de teletransportación y otros tipos de vehículos para movernos más rápido? – preguntó el pequeño cubo. – Mira Mike, la razón y el por qué nos venimos caminando la descubrirás más adelante, por ahora solo continúa siguiendo mis ordenes, eres un cubo muy fuerte – respondió Roberto dejando aún más confuso a Mike, quien comenzaba a preguntarse por qué realmente había sido él el escogido para todos los planes importantes de Roberto. - ¡Bueno es hora! – exclamó Roberto con un gran grito dando reanudación al viaje. Y así fue, el viaje continuó sin ningún contratiempo ni ninguna acción relevante hasta llegar al límite con el plano elemental de lava.

El grupo se detuvo en un gran río que dividía los dos planos, era algo extraordinario porque era el único plano elemental que se dividía con otro por medio de un río, pero no solo eso, si no que el paso al otro plano era nadando hasta el fondo del mismo, lo que representaba un problema para aquellos que quisieran pasar al plano elemental de lava, porque eran aguas casi congeladas y el río tenía siempre una profundidad considerable hasta llegar al punto en el que pasaba del frío extremo a el calor infernal. Dicho esto, Roberto ordenó parar al grupo para hablar con los demás líderes de las clases. Mientras tanto, Mike buscó a su amigo Phil para hablar un poco, era realmente aburrido ir con los superiores justo adelante sin soltar ni una sola palabra durante horas, cosa completamente contraría a lo que hacía con Phil en el mundo terrenal, quienes no podían pasar un instante separados sin hablar de cualquier ocurrencia de Mike. -Muy divertido el viaje- decía sarcásticamente Mike acercándose a Phil que se encontraba en un escuadrón de guerreros. -De lo más divertido del mundo- respondió Phil. -¿Qué has hecho todo este tiempo allí atrás?- preguntaba Mike -porque yo adelante me la he pasado de lo más aburrido, solo camino viéndole el trasero a Roberto- añadía. -Nada, lo mismo, solo que le veo es el trasero al resto- respondía Phil. -¿No hablas con nadie allí atrás?- preguntó nuevamente Mike. -No, por lo general todos somos muy reservados y nadie habla con nadie- respondió Phil mirando a sus acompañantes. -Mmm, extraño- respondió Mike quien observó a Terrance adelante haciéndole señas. -Ya vengo- dijo el cubo rojo que se dirigió hacía donde estaba Terrance justo adelante al lado del río. -¿Qué sucede?- preguntó Mike. -Tengo un reto para ustedes- decía Terrance mirando el río. -¿Nosotros?- preguntó Mike pensando que se refería a Phil y a él. -Sí, a ustedes dos- respondió Terrance que en un instante dio vuelta para ver que solo estaba Mike -Ops, ¿y Phil?- preguntó inmediato. -Esta allá atrás, ¿lo llamo?- decía Mike que señalaba a su amigo justo en el escuadrón. -No es necesario, pero si quieres sí- respondió Terrance. Inmediatamente Mike corrió hacía donde se encontraba su amigo Phil y le notificó -Oye Phil creo que ya encontré la forma de des aburrirnos- decía Mike. -¿Qué cosa?- respondió Phil. -Sólo ven- decía Mike haciendo que Phil lo siguiera hasta Terrance. -Listo ahora sí están los dos- decía Terrance -bueno les tengo un reto, dado a que esto esta muy aburrido qué dicen si se chapucean a las heladas aguas del río, el que dure más tiempo se ganará unas monedas- decía Terrance buscando una manera de entretenerse y entretener a los chicos. -¿Está muy fría?- preguntó inmediatamente Phil. -Pues no sé qué sea para ti algo frío- respondió Terrance. -La única forma de saber es entrando ahí- decía Mike que daba unos pasos atrás solo para tomar impulso para darse un chapuzón en las heladas aguas del río, en segundos se percató que era muy muy helado, casi se congela allí y tuvo que salir de inmediato, casi que no podía moverse. -Reee… real…realmente no está tan helado- decía Mike tiritando del frío. -Jaja, apenas conté 5 segundos y medio, y porque 3 segundos fue devolviéndote porque caíste a unos metros del borde por lo que tomaste impulso- decía Terrance dibujando una sonrisa en su rostro por lo que hacía tiempo no se divertía viendo las desgracias de los demás. -Entra t…t…tú- apenas podía hablar Mike retando a Terrance. -¿Ah? No soy tan tonto como tú, esa cosa puede dejarte inmóvil por horas, es muy helada- respondía Terrance alejándose del borde. -¿Y así piensas que yo lo haré?- insinuaba Phil que aún hacía parte del reto. -No lo sé, tú decides, pero si tu decisión es no hacerlo, entonces pierdes- decía Terrance. -Que tonto- decía Phil dando vuelta atrás y dando unos pasos. -Mira, el dinero es para Mike- dijo Terrance sacando unas monedas y mostrándolas en todo su esplendor, a continuación, el cubo amarillo se dio media vuelta y dio unos pasos hacía donde antes estaba. -Oh ya veo, dejaré ir unas monedas- decía Phil que en un cerrar de ojos corrió hacía Terrance y lo embistió, haciendo que este último cayera a las heladas aguas. -¡Ahhh!- exclamaba el pobre cubo verde que en un intento desesperado por salir del agua agitó su espada lanzando un pequeño rayo de plasma hacía el interior del río iluminando una parte del interior del mismo, eso realmente no le importaba al cubo que como podía salía del agua empapado y temblando. -¿Qué crees tonto?- decía Terrance enojado, no atacaba a Phil porque el frío increíble que tenía no le permitía si quiera moverse para hacer algo más que tirarse al piso para dar vueltas y así calentarse. -Veo que has descubierto algo- insinuó Phil mirando al interior del río, en efecto, el rayo de plasma había activado un sistema extraño dentro del río que iluminaba una especie de códigos puestos en los muros del interior del río, que a simple vista no se observaban.

Ninguno de los dos, Mike ni Terrance, le prestaron atención, no porque no fuera interesante, si no porque ambos estaban tirados en el suelo tratando de calentarse. -No me importa, duré como 10 segundos allí, ¡casi me muero! – decía Terrance con el poco aliento que tenía. -Al menos te quedaste con el dinero- dijo Phil que se burlaba por lo sucedido. -Eres un desgraciado, si no fuera porque estoy acá temblando del frío ya te habría lanzado al fondo del río para que sientas lo que es estar allí- decía Terrance en el suelo. -Pero, es curioso ver esos jeroglíficos- decía Phil que se asomaba para rectificar lo que había sucedido. -Quizá Michigun sepa algo de eso- sugería Mike que ya se estaba recuperando. -Puede que sí, voy a llamarlo- dijo Phil que rápidamente fue a donde los exploradores en busca del cubo negro.

-Dame mi dinero- le decía Mike a Terrance. -¿De qué hablas?- respondía Terrance -¿No oíste a Phil? Yo duré más tiempo, el dinero es mío-. -Pero sí el reto era entre Phil y yo, tu no hacías parte de esto- respondía Mike tratando de ganarse el dinero que Terrance le había prometido por entrar al agua. -En teoría, Phil fue el que tomo el impulso y yo el que entro al agua, así que cuenta como si él lo hubiera hecho- respondió Terrance tratando de defender su dinero. -Bueno, si es así, entonces el 50 por ciento lo hizo Phil y debes darle a él la mitad del dinero, y tú te quedas con la otra mitad- respondió Mike tratando de dejar sin el máximo posible de dinero a Terrance. No, porque el impulso solo es el 25 por ciento de toda la acción, yo entré, estuve allí y posteriormente salí, eso es el 75 por ciento de todo, entonces yo debería quedarme con la mayoría de dinero- respondió Terrance. -Bueno si es así, entonces quiere decir que la acción de Phil no es suficiente como para que tú lo hayas representado en el reto- respondió Mike. -Bueno, entonces si es así, aún no puedo darte el dinero, porque no sabemos, que tal que en unos minutos Phil se anime a tirarse al agua, y sería injusto que lo haga después de que te haya dado el dinero- respondió Terrance un instante antes de que llegara Phil con Michigun.

-Bueno, veamos qué fue lo que encontraron- Decía Michigun mientras llegaba al borde del río. -Demonios, más bien deberían ayudarnos, estamos que nos morimos el frío- decía Terrance sentado al lado de Mike. -Ustedes se recuperarán pronto, no es nada grave- decía Michigun asomándose por el borde y observando los mensajes secretos que se hacían visibles gracias al poder de la espada de Terrance. -Wow- exclamaba Michigun sorprendido. -¿Qué es?- preguntó Phil. -Parece una especie de guía, de pasos para hacer algo, pero no sé qué- respondió Michigun observando el mensaje. -Seguro debe ser un mensaje que dice cómo pasar a la otra dimensión- sugería Terrance. -Puede que sí, y yo creo que es lo más probable- decía Michigun. -¿Pero nosotros ya sabemos cómo pasar a la otra dimensión no? – preguntaba Phil. -Sí, pero en este momento estamos viendo cómo hacerlo de forma segura, porque en esta parte esta muy frío y en el fondo esta ardiendo- respondía Michigun. -¿Entonces lo que descubrimos no es nada deslumbrante?- preguntaba Mike. -Yo creo que es eso, solo una guía que muestra que debemos nadar hasta el fondo para llegar al otro plano elemental- decía Michigun – si encuentran otra cosa interesante llámenme, estaré con Roberto para ver qué hacen para pasar al otro plano-.

El grupo se quedó pensativo hasta que Mike habló -Bueno, ahora dame el dinero, Phil no se tiró al agua y yo sí-. -Te lo doy si logras nadar hasta el fondo- decía Terrance en busca de no darle lo acordado. – Vaya que estupidez, el reto era entrar al río, y eso hice, así que dame el dinero- decía Mike indignado de haberse helado en vano. -Mira te doy 100 verdines si lo haces- decía Terrance. -Lo hago, pero si lo hacemos los tres- respondía Mike después de pensarlo un poco. -¿Ah sí?, entonces si voy a entrar yo solo te doy 60- respondía Terrance. -Dale- decía Mike aceptando el reto. -Oigan, pero yo qué, se supone que yo también entro algo va para mí- interrumpía Phil mientras observaba como los dos se ponían de acuerdo. -Ahí se dividen el dinero entre los dos- respondía Terrance que sacaba una soga. -Si es así entonces danos más- decía Phil. -Sólo puedo aumentar 10 verdines, nada más- respondía Terrance. -Dale, así, no importa- respondía Mike que se sujetaba de un extremo de la soga mientras Phil hacía lo mismo del extremo opuesto. -Bueno si a alguien le da hipotermia tenemos un grupo de hechiceros expertos en sanación- decía Terrance que se disponía a saltar – entra primero tú Mike, estás en un extremo de la soga- añadía. – Okey, pero debemos hacer esto rápido – respondía Mike. – Claro, no quiero helarme – decía Phil que ya estaba preparado también. – Vamos – decía Terrance entrando al río con Mike y finalmente con Phil, rápidamente el grupo se sumergió en lo más profundo del río, en una zona en la que el agua parecía estar más caliente, hasta el punto de comenzar a quemar, por esto los 3 nadaron supremamente rápido hasta el fondo, que era la salida opuesta del río en el plano de lava.

-¡Ahhh!- exclamaba Mike quemado por el agua hirviendo. – Demonios eso estaba muy caliente – decía Terrance al mismo tiempo que se quitaba la soga. – ¿Así es cómo se pasa a este plano elemental?- preguntaba Phil que hacía lo mismo. – Sí, pero como pudiste experimentar, no es para nada agradable – respondía Terrance mirando al río. - ¿Y ahora cómo hacemos para volver? – preguntaba Mike. - ¿Volver? ¿Para qué volver si después tenemos que venir a este plano elemental de nuevo? – preguntaba Terrance. – Bueno sí, tienes razón, pero que tal que se den de cuenta que no estamos allí y piensen que nos hemos perdido o algo y no atraviesen la frontera sin nosotros – decía Mike. – Sólo somos 3 cubos, imposible que solo por nosotros se queden allí, esto es más grande e importante que nosotros – respondía Terrance. – Sí tienes razón, ¿pero deberíamos esperarlos acá? – preguntaba Phil. – Claro que sí, si nos movemos de acá nos podemos perder y después ellos se irán sin nosotros – respondía Terrance. – Bueno la última vez que estuvimos acá encontramos un portal – decía Mike. -¿Ustedes ya estuvieron acá? – preguntó Terrance sorprendido. – Bueno, eso creo. Es que cuando llegamos acá, al mundo elemental, entramos por una especie de fortaleza y encontramos unas habitaciones en donde podíamos entrar a cada uno de los planos elementales, y entramos a este – respondía Mike refiriéndose a lo que había pasado semanas atrás. – Ah, pero esos son simuladores, o eso creo – decía Terrance dejando de lado cualquier interés que había despertado anteriormente.

El grupo estuvo allí un tiempo sin saber nada del resto de la tropa y sin saber qué hacer - ¿Qué hacemos? – preguntó Mike aburrido mientras pateaba algunas rocas rojas que se encontraban allí. - ¿Cuánto tiempo llevamos esperando? – preguntó Phil. – Cinco minutos – respondió Terrance – aún así creo que se van a demorar mucho más, recuerden que antes de venir aún no sabían qué hacer para pasar el portal y ya habían pasado unos cuantos minutos desde que habíamos parado – añadía sentado en una roca más grande. – Sí, por eso creo que deberíamos dar una pequeña vuelta por el lugar, no creo que nos perdamos porque no vamos a ir muy lejos, y también por eso es imposible que cuando volvamos ya hayan pasado todos y nos hayan dejado aquí solos – decía Mike que quería hacer algo divertido. – Bueno sí, podríamos dar una vuelta para ver cuevas o cascadas de lava - respondió Terrance parándose y caminando hacía más adentro del plano elemental – vengan, síganme -.

Los tres caminaron unos cuantos metros hacía el plano encontrándose así con unos volcanes a lo lejos, era un paisaje hermoso de lava, los cubos estaban allí observando en todo su esplendor este lugar. No paso mucho tiempo cuando comenzó a temblar, pero a pesar de la preocupación de Phil, Terrance aliviaba diciendo que eran erupciones de volcanes próximos de este plano elemental. Eso pensaban hasta que comenzó a temblar cada vez más y más y más fuerte con mucha frecuencia, entonces fue así como Terrance ordenó volver a la orilla del río para esperar allí al resto de la tropa.

- No han llegado – decía Terrance al observar que nadie había atravesado el plano elemental. – ¿Por qué será tan difícil encontrar una forma de atravesar el río? – preguntaba Phil que ya empezaba a encontrar insoportable a los temblores. – No lo sé, no habríamos hecho nada de esto si hubiera creado un portal directo al límite de este plano elemental con el núcleo – respondió Terrance que también ya se empezaba a fastidiar del movimiento del suelo. - ¿Esto es normal? – preguntó Mike refiriéndose a los temblores. – Demonios, no recuerdo que fuera tan fastidioso – respondió Terrance. - ¿Estás seguro que es de los volcanes? – preguntó Phil. – Ahora que lo preguntas, no lo sé. Estoy empezando a dudar que estos malditos temblores provengan de los volcanes -. Entonces Mike notó un destello que desfiguraba el color del cielo naranja del plano elemental, era una gran bola verde con un gran haz de luz que dejaba por su camino – ¿Qué es eso? – preguntó. - ¿Qué cosa? – respondió Terrance mirando hacía el cielo como lo hacía Mike – Demonios, ¿qué es esa cosa? – exclamó. Entonces al llegar al punto más alto del cielo del plano elemental simplemente desapareció, a continuación, otro temblor, más fuerte que los demás, azotó todo el plano elemental. - ¿Aún crees que son los volcanes? – preguntó Mike a Terrance. – No, no lo creo – respondió Terrance. Los 3 estaban perplejos viendo el cielo cuando la espada de Terrance comenzó a destellar. - ¿Qué sucede? – preguntó Phil. – No tengo idea, nunca había hecho esto – respondió Terrance asombrado de ver su espada. – Esa es la espada de los elementos – decía Mike – algo debe pasar con ellos para que destelle, supongo -. - ¿Cómo lo sabes? – preguntó Terrance quien era el dueño de la espada. – Lo aprendí cuando Roberto me enseñó sus cosas, sé algo de la historia de esa cosa, la portan los campeones elementales – respondió Mike. – Bueno pero creo que jamás había tenido este comportamiento – respondió Terrance sujetándola fijamente en frente de él. Repentinamente, el cristal de su espada comenzó a levitar lentamente, después, una por una, todos los cristales lo hicieron. - ¿Qué hace? – preguntaba Mike asombrado. – No lo sé – respondía Terrance admirando la majestuosidad de su arma. Entonces pequeños orbes azules comenzaron a aparecer en donde ellos estaban, no tardaron mucho tiempo para ver que marcaban una ruta. - ¿Qué es? – preguntaba Mike. – Se parecen a los mismos orbes que se nos apareció en el bosque cuando salimos de la feria – respondió Phil. -Creo que son orbes de maná, nos marcan un camino – respondió Terrance fijándose en estas partículas. - ¿Deberíamos seguirlas? – preguntó Mike. - ¿Estás loco? ¿acaso no ves lo que hicieron las primeras que nos encontramos? – respondió Phil recordando lo sucedido en el mundo terrenal. – Debemos seguirlas, no por nada aparecieron. - ¿Y el resto? – preguntó Mike mirando hacía el río. – Llegará al núcleo sin nosotros – respondió Terrance que comenzaría a seguir las partículas que marcaban el camino. Fue así como el grupo comenzó a caminar a través del plano elemental siguiendo partículas de maná, otra vez, a la espera del destino final que conllevaba seguirlas. No tardaron más de un par de minutos hasta que llegarían a una cueva y las partículas dejaran de aparecer. – Será acá el destino – decía Terrance observando la entrada de la cueva de rocas rojas y picos marrones. - ¿Una cueva? – preguntó Mike haciendo lo mismo. – Tenemos que ver qué hay adentro – decía Terrance adentrándose a la cueva. - ¿Estás seguro de que este es el lugar indicado? – preguntó Phil siguiéndolo detrás. – Veamos que hay, y si no hay nada nos devolvemos – respondió Terrance que caminaba sobre el rocoso camino de la cueva. El grupo caminó unos metros hasta que algo parecía iluminar de otro color sobre una sección cercana. – Creo que este sí era el lugar indicado – decía Terrance acercándose hacía el lugar de donde provenía este haz de luz. El grupo giró hacía este sitio y encontraron un portal extraño. – Otro portal – decía Mike recordando el portal encontrado tiempo atrás en una zona muy parecida a la que en este instante se encontraba el trío. El grupo se quedó allí mirando fijamente el portal, no sabían qué hacer. - ¿Debemos entrar? – preguntó Phil. – Creo que es parte de nuestro destino entrar al portal – respondió Terrance. - ¿Tienes alguna idea de a dónde nos pueda llevar? – preguntó Mike a Terrance. – No lo sé, quizá a otra zona de este plano elemental – respondió Terrance acercándose lentamente. – Creo que lo mejor es que entremos todos juntos – sugería Phil temeroso. – Tomémonos de las manos y entremos así – decía Terrance haciendo esto en seguida. - ¿Están listos? – preguntó Mike. – Entremos ahora – respondió Terrance, impulsándose hacía el portal y atravesándolo. El grupo aparecería un instante después en una colina de aspecto intimidante, apenas podían observar el angosto camino por el cual se podía andar, el resto eran puntiagudas rocas que sobresalían del suelo, igualmente, el cielo se tornaba violeta oscuro, y el resto de montañas no eran visibles por la lejanía y la oscuridad que este lugar transmitía. - ¿Dónde estamos? – preguntó Mike tras observar todo esto. – Terrance, no tengo idea, nunca antes había estado aquí – respondió Terrance mirando a su alrededor – pero creo que lo mejor es movernos lo antes posible – añadió. – También digo lo mismo – decía Mike caminando por el camino detrás de Terrance, quien lideraba la caminata. El grupo caminó tras el sendero unos minutos, cada vez se hacía más vertiginoso porque cada vez se acercaban más al borde y la pendiente del camino era mayor, más sin embargo el camino los dirigía hacia abajo, fue así como el grupo descubrió que realmente no podían ver a su alrededor por la gran neblina de la gran altitud en la que se encontraban, porque mientras bajaban más y más el panorama iba mejorando y el grupo pudo divisar las, igualmente rocosas, montañas de los alrededores. - ¿Ya empiezas a descubrir cuál es este lugar? – le preguntaba Phil a Terrance. – Creo que sé dónde estamos, solo hace falta que el último sitio sea visible para confirmar – respondía Terrance, pero a la par que él respondía, otro gran temblor se sintió, esta vez muchísimo más fuerte que los sentidos en el plano elemental de lava. - ¿Qué sucede? – preguntó Mike que trataba, igual que los otros dos, de lograr quedar de pie, ya que una caída ahí significaba una muerte dolorosa. – Bajemos un poco más para ver – respondió Terrance que comenzó a bajar más rápido por el sendero. Llegado un punto en el que el terreno se volvía plano nuevamente, finalmente lograron llegar a un punto en donde la neblina desaparecía y todo alrededor de la montaña era visible, el grupo volteó a su izquierda observando una enorme edificación con cristales en la cima de esta. - ¿Qué es eso? – preguntó Mike sorprendido. – Eso amigo mío, es el titán – respondió Terrance atónito. - ¿Hemos llegado primero que el resto? – preguntó Phil. – Es lo más seguro, en seguida me comunicaré con Roberto – decía Terrance apartándose a un lado. Entonces Mike y Phil se asomaron un poco más al borde de la colina y observaron cómo desde abajo fuerzas malignas intentaban penetrar la fortaleza, en ese instante una gran bola de plasma era lanzada desde una especie de catapulta con destino a una muralla de la fortaleza, los temblores que habían estado sintiendo se provocaban con el fuerte impacto de estas bolas, que en lo absoluto dañaban la muralla, era realmente fuerte. – Oye Mike, ¿ya viste quienes llegaron primero? – decía Mike insinuando de los elementales corruptos, a continuación, Terrance se acercaba al borde y observaba la horda de miles de elementales que de todas formas conocidas trataban de destruir las murallas. – Diablos, le dije a Roberto que así nos íbamos a demorar una eternidad y que ellos nos sacarían una gran ventaja, le comunicaré en seguida, lo más seguro es que nos quedemos acá – decía Terrance volviendo atrás para comunicarse con Roberto. - ¿Qué piensas de todo esto? – le preguntaba Mike a Phil. – Estamos fritos – respondió Phil. – Sí, aquí debe haber muchísimos más de los que estaban en el bosque de cristal, esto es otro nivel – respondía Mike. – Sí, además que esa vez los derrotamos con ayuda del artefacto del ser – decía Phil recordando cómo habían vencido a Windows. – Si tan solo tuviéramos en este instante el artefacto – decía Mike lamentando que ya no tenían el artefacto del ser. - ¡Diablos! No es posible contactarme con Roberto – decía Terrance interrumpiendo - ¿Qué rayos hacemos? – preguntaba finalmente. – Son muchos elementales – decía Mike, en este instante el grupo cayó nuevamente en silencio, nadie sabía qué hacer mientras seguía temblando todo por los intentos de penetrar la fortaleza. Varios minutos pasaron en dónde nadie sabía qué hacer, hasta que Phil interrumpió el silencio – Amigos ¿Qué pasa? – decía. - ¿A qué te refieres? – preguntaba Mike sentado al lado de Terrance. – Se supone que estamos acá por algo, no fue casualidad que las partículas nos enviaran a un portal y que al atravesar el portal hubiese un solo camino por el cual viajar, puede que parezca arriesgado, por lo mejor sería seguir bajando – explicaba el cubo amarillo. – Tienes razón, no podemos quedarnos acá y esperar a que Roberto llegue, debemos seguir avanzando a ver hacía dónde nos lleva el camino – añadía Terrance parándose. - ¿Seguiremos el sendero? – preguntó Mike que seguía sentado. – Vamos, no hay tiempo que perder – decía Terrance siguiendo el camino. El grupo siguió caminando por varios minutos por el sendero hasta que llegaron a otra cueva en la ladera de la montaña. – Ven, les dije que nos llevaría a un lugar interesante – decía Phil en el momento en el que el grupo entraba por la oscura caverna. – Es curioso ver cómo algo de magia hace que estemos acá – decía Terrance hablando consigo mismo. – ¿A qué te refieres? – preguntó Mike atrás. – Todo esto fue hecho por los elementales en los tiempos inmemoriales, todos estos caminos, estos senderos, eran rutas comerciales entre planos para ahorrar el tiempo de caminar hasta el muro de obsidium que separa los planos – respondía Terrance mientras el grupo caminaba por la larga cueva. – Eso es muy interesante, ahora que lo pienso – decía Phil en la parte de atrás. – Sí, y más porque el tonto de Roberto decidió caminar por el camino tradicional en donde se demora mucho más tiempo que el que se debería – decía Terrance. El grupo continúo con el camino de la caverna hasta que finalmente llegó al otro extremo en donde otra pendiente hacía abajo los esperaría. Justo cuando se decidían a bajar por allí otro gran temblor acompañado de un estruendo nunca antes oído interrumpió su paso, fue en el instante en el que Terrance pensaría lo peor – Quizá pudieron penetrar la muralla – decía. – Pero no recuerdas que era muy resistente, no creo que con eso que estaban lanzando hayan podido destruirla – decía Phil tratando de ser positivo. – Bueno, supongo que sí, sigamos – decía Terrance continuando por el sendero. Cuando finalmente el grupo caminó al final del sendero no encontraron nada en lo absoluto, solo que ahora estaban mucho más cerca de los elementales. - ¿Qué vamos a hacer? – preguntaba Mike. - ¿Ya no hay más camino? – preguntaba Phil sorprendido atrás. – Ya no hay más camino, todo se acabó – decía Terrance – debemos hallar la forma de entrar a la fortaleza sin destruirla – decía. - ¿Y cómo lo hacemos? – preguntó Mike. – Creo que sólo hay una forma – respondía Terrance mirándolos. – Pero, ¿cómo sabemos dónde está? – preguntaba Phil que ya sabía a qué se refería Terrance. - ¿Qué cosa? – preguntaba Mike que aún no entendía. – Recuerden que en el campamento descubrieron un objeto mágico – decía Terrance. - ¿El shumi no sé qué cosa? – preguntaba Phil. – Sí, y yo sé dónde está esta cosa – decía Terrance. - ¿Estás seguro de volver? Después de todo hemos llegado acá – decía Phil refiriéndose a que ya estaban en el titán. – Sí, además que solo somos 3 y no podremos hacer nada en lo absoluto – respondió Terrance justificándose para volver. – Esperen, esperen, no entiendo aún de qué hablan, ¿volver a dónde? – decía Mike que no entendía de qué hablaban Phil y Terrance. – Ya vas a ver, síganme para teletransportarnos – decía Terrance. - ¿Tú puedes teletransportarnos? – le preguntaba Phil. – Sí, pero sólo a ciertos lugares específicos, o si no hace tiempos me hubiera teletransportado aquí, vengan vamos – decía Terrance que se dirigía detrás de una gran roca desprendida de la montaña. – Sujétenme de la mano – ordenaba Terrance para realizar la teletransportación. Entonces los 3 se sujetaron de la mano y el grupo desapareció en un abrir y cerrar de ojos.

Escenario 6: El Schummondu II

El grupo apareció en un valle desolado, estaba completamente arrasado, no había señales de vida allí. - ¿Dónde estamos? – preguntó Phil al ver el inquietante lugar. – Aquí se supone que estaba el campamento – decía Terrance que miraba a su alrededor. – ¿En serio? No pareciera – respondía Phil sin aliento. – En esto quedó el ataque de los elementales… - decía Mike justificando el estado del lugar. – Así es, todo lo que va dejando los elementales corruptos a su paso es destrucción y muerte – respondía Terrance. – Bueno, creo que no hay mucho más que reflexionar… - decía Phil – hay que ir a por el Schuminosé que cosa – añadía. – Tienes razón, síganme, espero que aún se encuentre esa cosa – decía Terrance, quién caminaba hacía las colinas cercanas. – ¿Acaso allá no es donde estaba el portal al plano elemental del cristal? – preguntaba Mike. – Sí, y es allí también donde han guardado el Schummondu – respondía Terrance que continuaba con su camino. – Pero… ¿No se supone que ya habían cifrado lo que decía? – preguntaba Phil recordando que Michigun y Roberto lo habían traducido semanas atrás. – Sí, pero fueron ellos, y realmente no sabemos si eso era todo el mensaje, después de todo ya comprendemos un poco más a qué se referían en el escrito – decía Terrance ya casi llegando a la cueva en donde lo habían encontrado por primera vez. – ¿Ah sí? Yo no recuerdo nada – decía Mike confundido, no sabía si quiera por qué estaban allí. – En realidad, no sé qué haces aquí – decía Terrance refiriéndose a Mike. – Se supone que yo soy la llave, la mano derecha de Roberto – decía Mike. – Eso le dice Roberto a todos a los que necesita que le hagan favores, tú no eres la excepción – decía Terrance a unos metros de la entrada. – Pero no es coincidencia que ya haya sido su última “mano derecha” y hoy estemos acá – decía Mike mientras entraban a la cueva. - ¿Alguien tiene algo para ver? – decía Terrance en la oscuridad. – Tu espada amigo verde – decía Mike recordándole los poderes especiales de su espada. – Oh, es cierto, jajajaja – respondía Terrance riéndose, en seguida desenfunda su espada y la levanta para que un orbe de luz celeste alumbre su camino. – Es genial ¿No creen? – decía Mike asombrado de la magia. – Más genial lo que encontraremos más adelante – decía Terrance en el momento en el que entraban en la zona del derrumbamiento – Bueno a partir de acá la magia se disipa -. - ¿Por qué? – preguntaba Phil que quedaba a oscuras apenas atravesaban el residuo de roca que había taponado la salida la última vez que habían entrado. – No tengo idea, pero en este tipo de cuevas este tipo de magia es completamente nula, como si hubiera algo que interrumpiese su funcionamiento – decía Terrance en el instante en el que pudo observar el Schummondu por la adaptación de sus ojos a la oscuridad. – Bueno este es, ¿ahora qué? – preguntaba Mike que no tenía idea de qué estaban haciendo. – Vamos a descifrar esta cosa – decía Terrance. – Pero no podemos ver un demonio, ¿qué hacemos? – decía Phil preocupado. – Es más fácil de lo que parece, como ya lo habían traducido antes… - decía Terrance y posteriormente procedería a leer lo que ya habían traducido, que apenas se podía ver en la oscuridad – sí, aquí dice: “la maldad impregnada a las criaturas guardianes del mundo querrá apoderarse y destruir el objeto más sagrado del universo, quizá la mejor opción es adelantarse a ellos y encontrar primero este objeto; y en el caso de no poder destruirlo, planean utilizarlo para ayudarles con su objetivo, destruir el mundo” – leía Terrance lentamente. – Wow, es lo mismo que ya sabíamos, el objeto es el artefacto del ser, que ya lo encontramos y lo volvimos a perder – decía Mike en tono sarcástico. – Sí, creo que este Schummondu cita la existencia del artefacto en los planes de los elementales corruptos – decía Terrance. – Sí amigo, eso ya lo sabíamos – replicaba Mike. – Por un demonio tu no sabías nada, estás más perdido y no entiendo por qué Roberto te encomendó esta tarea – decía Terrance enfadado. – No lo sé, quizá porque soy el mejor del grupo – respondía Mike idolatrándose. – Sí, el mejor en ser un estúpido – añadía Terrance burlándose. – Bueno, dejemos de pelear, ¿acaso no recuerdan que los elementales ya están en la fortaleza del titán? – decía Phil parando los gritos de los otros dos. – Sí, así es, debemos analizar un poco mejor esto, ¿no creen? – decía Terrance calmándose y tomando la situación de forma más seria. – Bueno ahora que lo pienso, cuando tomamos este portal aparecimos en el bosque de cristal, preciso en el lugar en el que se encontraba el artefacto – decía Mike, que igual a Terrance, estaba más serio. - ¿Qué quieres insinuar? – preguntaba Terrance. - ¿Qué tal que el portal te teletransporte al sitio en donde se encuentra el artefacto? – decía Mike. – Wow, por fin pensaste, eso parece tener sentido, no creo que haya sido pura coincidencia que nos halla mandado allá, y creo que Roberto lo sabía desde un principio – decía Terrance volteando a mirar hacia abajo, en donde se encontraba el camino al portal. - ¿Probamos a ver si lo que dice Mike es verdad? – preguntaba Phil ansioso por lo propuesto por su amigo. – No creo que haya mucho que perder – respondía Terrance que seguía mirando. – Entonces vamos – decía Mike que se lanzaba por los varios metros de profundidad que tenía el barranco - ¡ah! – exclamaba sintiendo el duro golpe de la caída. – Cuando te emocionas a veces haces cosas estúpidas – decía Terrance lanzándose igual. – Entonces Mike siempre está emocionado, porque siempre hace cosas, pero supremamente tontas – decía Phil lanzándose. Cuando los 3 ya estaban abajo se dirigieron hacia el camino, encontrando el portal a pocos metros. - ¿Están seguros? – preguntaba Phil nervioso. – No puedo esperar atravesar el portal y ver el bosque de cristal – decía Mike casi riéndose. – No es un buen chiste, en especial cuando hay un niño que está que se hace encima – decía Terrance burlándose del nerviosismo de Phil. – Oh vamos, están a punto de destruir el mundo entero y ustedes siguen sacando chistes estúpidos – decía Phil enfrentando las burlas. – Bueno, no está mal reírse un poco antes de morir – insinuaba Terrance entrando al portal. – Te veo en el otro lado – le decía Mike a Phil y a continuación entraba por el portal. –Uh, bueno está bien, vamos a ver – decía Phil saltando hacía el portal.

En seguida, y tras unas pequeñas vueltas por el vórtice dimensional, Phil apareció en una habitación de ladrillos, justo al lado de Mike y Terrance. - ¿Dónde estamos? – se preguntaba Terrance caminando por esta habitación sin salida, era cuadrada y no tenía nada más que ladrillos a su alrededor. – Bueno, al menos no es el bosque de cristal – decía Mike para animar al grupo. - ¿Cómo vamos a salir de acá? – preguntaba Phil – seguramente era una trampa y hemos sido capturados por algún ente maligno – añadía también de forma satírica. – Bueno, sea como sea, creo que yo tuve razón, sin mí no hubiéramos entrado – decía Mike. – Sí estúpido, ahora por tu culpa estamos atrapados – decía Terrance riéndose de la situación. – Bueno, pero es en serio, ¿qué vamos a hacer? – preguntaba Phil que ya se comenzaba a preocupar. – No olviden que tengo mi espada – decía Terrance moviendo su espada, que parecía no tener magia. – Creo que aquí tampoco sirve eso – decía Mike. – Demonios, ¿dónde rayos estamos? – exclamaba Terrance que se acercaba a una de las paredes. – Creo que hay un poco de maná impregnado en la pared, ¿cómo es que no sirve la magia acá? – decía Terrance. Mientras que Phil se acercaba a otra para ver si esto era cierto y tocando levemente un ladrillo observó como este se rompía muy fácil. – Oigan, estos ladrillos se ven muy débiles – decía. – Déjame ver – decía Terrance dirigiéndose hacia donde se encontraba Phil, en seguida tocaba otro ladrillo y veía como se partía no más con el contacto de su mano. – Háganse atrás – dijo Terrance mientras desenfundaba su espada y preparaba un gran golpe hacía la pared, lo siguiente que vieron Mike y Phil fue ver cómo la mitad de la pared se desmoronaba con un espadazo, encontrando su ruta de escape. – Muy bien, ¿qué haríamos sin ti bob esponja? – decía Terrance. - ¿Quién es bob esponja? – preguntaba Phil mirando raro a Terrance. – No lo sé, simplemente se me ocurrió decir así – dijo Terrance mientras guardaba nuevamente su espada y atravesaba las ruinas.

Una vez afuera el grupo observó que realmente estaban en una especie de fortaleza inmensa, que para Mike y Phil se les hacía familiar. - ¿Dónde estamos ahora? – se preguntaba Phil mirando su alrededor. – Creo que sé dónde estamos – decía Terrance caminando unos metros. – Se me hace muy familiar – decía Mike mirando las paredes. – Sep, estamos en la fortaleza obsidium, la que separa el mundo terrenal del mundo elemental – decía Terrance - ¿ya habían estado aquí? – preguntaba finalmente. – Sí, tú mismo lo acabas de decir, esta es la entrada al mundo elemental, por acá entramos y nos encontramos con Suomi y Michigun – respondió Mike recordando lo que había pasado el día que entraron allí. – Sí, y apareció un elemental enorme, era como de roca, y nos siguió tuvimos que correr – añadió Phil. – Sí, seguramente ya no debe haber ningún elemental aquí, si estaba corrupto se debió de haber ido con el resto – decía Terrance. – Pero que tal que ellos sepan que ahora el artefacto del ser está acá, y hallan algunos de ellos buscándolo – decía Mike. – Bueno sí, es probable, si por alguna razón se enteraron que aquí se encontraba el artefacto, seguramente debe de haber elementales corruptos acá buscándolo – decía Terrance – Siendo así, debemos movernos muy rápido – añadía. – Y, ¿a dónde vamos? – preguntaba Phil. – El artefacto es un objeto enigmático, debe estar escondido de forma similar a como estaba la última vez, entre los muros de esta fortaleza – decía Terrance. - ¿Y cómo piensas buscarlo? - preguntaba Mike. – La verdad, no tengo idea – respondía Terrance – se supone que tú eres la llave, la última esperanza, el sujeto, todo eso, tú deberías saberlo – le decía a Mike. – Oh diablos, resulta que ahora sí soy todo eso, pero hace 10 minutos no lo era – respondió Mike para liberarse de obligaciones. – Bueno, pero tú mismo te halagabas, solo digo – decía Terrance. – Ya basta, mejor tratemos de buscar esa cosa como sea y luego ahí sí se ponen con sus insultos tontos – decía Phil. – Como digas bananita – respondió Terrance – a ver ¿qué propones tú? – añadía finalmente. – Creo que estaría bien caminar buscando lugares que ya habíamos visitado antes, no lo sé – respondía Phil. – Bueno, yo lo apoyo, después de todo él tiene buena memoria y sabrá por donde ya habíamos pasado, y, además de eso, no tenemos más ideas de qué hacer- decía Mike apoyando a su amigo amarillo. – Está bien, pero espero que no nos perdamos por tu culpa – respondía Terrance siguiendo el paso de los otros dos que ya habían comenzado a caminar hacía la fortaleza. - ¿Tienes alguna idea si ya habíamos estado por acá? – le preguntaba Mike a Phil mientras caminaban al no recordar nada. – No creo, pero sigamos caminando a ver si encontramos algo – respondía Phil que seguía caminando.

Pasaron los minutos y el grupo ya había caminado una distancia considerable, pero no encontraban nada en absoluto, parecía un ancho y grande pasillo sin fin. – Demonios no recuerdo que esta cosa fuera tan grande – exclamaba Mike cansado de no encontrar algo más que un pequeño cambio en el tallado de los muros. - ¿Qué dicen si trato de destruir un muro de estos como hice allá atrás? – proponía Terrance en busca de ser el salvador del día. – Bueno, ¿por qué no? – respondía Phil afirmativamente. – Bueno, muévanse un poco para atrás, voy a golpear duro esta pared – decía Terrance empuñando la espada, en seguida lanzó un duro golpe hacía la pared sin resultado alguno. – Genial, esta pared no es de cartón como la de allá atrás – decía Mike burlándose. – Rayos, seguramente estos muros son de obsidium, solo nos queda seguir caminando – decía Terrance enfundando su espada. – Sigamos entonces – decía Phil siguiendo el camino, pero esta vez encontraron una sala a los pocos metros que caminaron. Era inmensa, muchísimo más grande que todo lo visto anteriormente en la fortaleza, y además de eso, se destacaba una gran fuente con pileta de lava justo en el centro de este lugar. El grupo anduvo alrededor de esta hipnotizados con su belleza feroz. - ¿Quién construyó esta fortaleza? – preguntaba Phil mirando la densa lava. – Esta fortaleza fue construida hace millones de años, no se sabe quién o qué la construyó, pero los cuentos tradicionales citan a un gran ser que decidió crearla para separar el mundo divino del mundo maligno – respondía Terrance mirando los otros caminos que convergían en esta sala - ¿Saben de dónde venimos? – preguntó en seguida. – No lo sé – respondió Phil mirando estas salidas. – Ya está, otra vez perdidos – decía Mike. – Oye, ahora que pienso, ¿acá no puedes hacer teletransportaciones? – preguntaba Phil. – No creo, si no es posible la magia supongo que tampoco el arte de la teletransportación – respondía Terrance. - ¿Y por qué no pruebas? – le preguntaba Phil. – Bueno podría intentar, pero si es así, ¿después cómo volvemos? – respondía Terrance. - ¿Por qué lo dices? – preguntaba Mike confundido. – La teletransportación solo funciona para hacerlo a lugares específicos, no se puede hacer en cualquier lugar que se te plazca, podría teletransportarme al punto de teletransportación de esta fortaleza, pero en caso de que lo pueda hacer y lo haga, entonces no podremos volver a este lugar, o bueno, sí podríamos, pero caminando – explicaba Terrance rápidamente. – Sigo sin entender amigo – decía Mike el doble de confundido. – Bueno, yo sí entiendo, y en realidad sí me parece que es un riesgo que no debemos tomar, mejor sigamos por alguno de esos pasillos a ver a dónde nos lleva – decía Phil. – Claro, capitán – decía Terrance poniendo su mano en la frente. – Oye sí, ¿desde cuando eres el líder acá? – preguntaba Mike que no sabía lo que sucedía a su alrededor. – Desde que ustedes nos metieron en este lío – respondía Phil comenzando a caminar hacía el pasillo occidental. – Pff, jajajajaja, ¿nosotros?, ¿no recuerdas quién nos sacó de esta habitación sin salida? – decía Terrance exponiendo sus razones en contra. – Sí, pero recuerda que yo fui el que descubrió que ese muro era muy blando – respondía Phil que continuaba caminando – además, si yo no fuera el líder aquí, ¿entonces qué hacen siguiéndome? – añadía. En los próximos minutos Terrance no volvería a soltar ni una sola palabra si no era, y claro está, por alguna queja de lo que sucedía con los elementales corruptos.

Varios minutos de caminata llevó al grupo a otra gran sala, pero esta era de forma más alargada, pero más que eso, lo que llamó la atención del grupo fue la cantidad de ladrillos en el suelo, era como si antes hubiera algo allí y se hubiera destruido. – ¡Aleluya! – exclamaba Mike. - ¿Qué sucedió acá? – preguntó Phil acercándose a las ruinas. – Diablos, ¿crees que alguno de nosotros dos sabemos? – respondió Terrance de forma sarcástica. El grupo camino entre el polvoriento ambiente de los ladrillos destruidos, esto significaba que no había pasado mucho tiempo desde que este lugar se había destruido, y el grupo se percató de esto en pocos minutos. – Esto es extraño, como si algo estuviera construido sobre esta sala enorme – decía Mike caminando. – Sí, es raro – afirmaba Phil que se encontraba a su lado. – Pero, ustedes que ya habían estado acá. ¿No habían entrado a esta sala antes? – preguntó Terrance. – No, y si lo hicimos, púes lo que habíamos visto acá ya no existe – respondió Phil. - ¿Qué tal que hayan sido los elementales en busca del artefacto? – proponía Mike como opción completamente desalentadora. – Uff, es posible – decía Terrance – quizá destruyeron todo esto y eso explicaría por qué se nota que es reciente la destrucción – añadía. – Bueno, creo que allí hay un pasillo, ¿qué dicen si vamos ahí a ver si encontramos algo? – dijo Phil mirando a su derecha y veía un pasillo. – Vamos, no creo que encontremos algo interesante caminando sobre las ruinas – decía Terrance yendo para el lugar indicado. El grupo estaba descendiendo de entre los escombros cuando Mike tropezó con un ladrillo, por suerte para él, alcanzó a mantenerse en pie, pero mientras se tropezaba observó en el techo de la habitación un gran círculo negro que se degradaba hacía todos sus lados tomando el color ocre original de los ladrillos del techo, a pesar de ser algo distinto, realmente no le tomó importancia y continuó caminando hacia el pasillo. – Bueno esperemos encontrar algo mejor acá – decía Terrance caminando al lado de los otros dos. – Creo que estuvimos en este lugar antes – decía Phil observando su alrededor. - ¿Sí? yo no recuerdo, es más, para mí este lugar es igual al resto – decía Mike observando el lugar. – Bueno revisemos estas habitaciones que salen a este pasillo – decía Phil caminando hacía unas habitaciones que se unían al pasillo. – Creo que todas son iguales – decía Terrance observándolas de lejos. – Quizá – decía Phil acercándose a cada una para ver su interior, mientras este hacía eso, los otros dos se quedaron ahí parados contando chistes, pero chistes malos, de esos que ambos sabían. - ¡Sí estuvimos aquí! – exclamó Phil casi que gritando. - ¿Sí? – preguntó Terrance corriendo hacía donde estaba Phil, en una habitación a unos 50 metros de donde inicialmente estaban. - ¿Estuvieron aquí? – preguntó Terrance al ver una habitación medio destruida con una caja de los guardianes en medio. – Sí, aquí nos reunimos con Michigun y Suomi, ellos estaban acá y nosotros también cuando llegó un elemental y tuvimos que correr, de hecho dimos muchas vueltas hasta terminar en un laberinto – dijo Phil recordando lo sucedido tiempo atrás.– Entonces seguro estas habitaciones hacen parte de los puestos de vigilancia que antes hacíamos aquí, bueno, hacían, porque yo nunca vine – decía Terrance mirando el interior de la habitación. – Bueno, aún está la caja – insinuaba Mike para revisarla. - ¿Sabes qué contienen? – preguntaba Phil. – No sé, miremos – respondió Terrance acercándose y abriéndola por un extremo, emanando así polvo mágico de este. – Wow – Exclamaba Terrance. - ¿Qué hay ahí? – preguntaba Mike. – Escencia mágica, esto nos ha salvado – respondía Terrance agarrando un poco del polvo esmeralda y lanzándolo a su espada, de forma inmediata la espada comenzaba a emanar, señal de que tenía funcionalidad mágica. – Vaya, esto es genial – decía Mike. – Sí sí, esta escencia mágica nos puede durar horas, es muy potente, y no solo la tiene la espada, también yo porque he palpado el polvo, ustedes también deberían tocarla, porque nunca se sabe qué pueda ocurrir más adelante – decía Terrance dirigiéndose afuera de la habitación. – ¿Tienes idea de a dónde ir ahora? – preguntaba Phil. – Esas ruinas son algo sospechosas, ¿no creen? – decía Terrance observando el lugar por donde habían llegado. – Pues vamos ahí – decía Phil caminando hacía este lugar. Los tres caminaron ahí y se quedaron observando como todo estaba destruido. - ¿Están seguros que no recuerdan este lugar? – preguntaba Terrance. – Es extraño, porque cuando estuvimos no recuerdo que hubiera algo acá, ¿o sí? – decía Mike tratando de recordar, entonces mirando a su alrededor logra ver la mancha negra en el techo que había justo encima de ellos – curiosa mancha – decía. – Así es, no parece que sea natural, pareciera que fuera de algún estallido, por cierto, no muy fuerte, pero algo explotó a centímetros del techo – decía Terrance. Los tres se quedaron mirando hacía el techo preguntándose cómo había llegado esa mancha ahí, hasta que Mike saltó gritando – Es la bengala que lanzamos en el laberinto –. - ¿Laberinto? – preguntaba Terrance. – Así es, eso explica por qué todo está destruido, el elemental que nos seguía debió destruir todo el laberinto – decía Phil acordándose de todo lo sucedido. – Oh, muy bien, otro enigma descubierto – decía Terrance sarcástico. – Bueno sí, al menos sabemos que este era el laberinto en donde nos separamos – decía Phil – ahora que recuerdo – añadía – recuerdo que Michigun me habló de un artefacto, y que por ese artefacto habíamos llegado acá, que eso explicaba por qué los orbes nos habían enviado acá –. - ¿Ah sí? Nunca me lo dijeron - decía Mike. – No lo sé, creo que fue un comentario en un momento tenso, lo había olvidado ya – respondía Phil. - ¿Y qué artefacto era? – preguntaba Terrance. – Uno que encontramos en el mundo Terrenal – respondió Phil – Michigun me dijo que ese artefacto nos guiaría al artefacto del ser – dijo finalmente. - ¿Hasta ahora recuerdas todo eso? – le preguntaba Terrance algo enfadado. – Bueno sí, solo porque recordé que estuvimos acá, todo pasó tan rápido – respondió Phil. – ¿Y qué hicieron con esa cosa? – preguntó Terrance una vez más. – Bueno, cuando se activó creo que desapareció, no recuerdo – decía Phil recordando lo sucedido en la feria de los orbes. - ¿Hablas del material ese que encontramos allá? – preguntaba Mike. – Sí, Michigun me dijo que era un artefacto que guiaba al guerrero a encontrar el artefacto del ser – decía Phil. - ¿Y qué lo hiciste? – preguntaba Mike cambiando su actitud. – No lo sé, ¿no recuerdas que se convirtió en un vórtice? – decía Phil recordando una vez más lo sucedido en el mundo terrenal. – Bueno, bueno, tenemos que encontrar esa cosa como sea – decía Terrance enfocado en encontrar este objeto. – Es imposible, creo que solo se encuentra en el mundo terrenal – decía Phil. – Ah, ¿en serio? – preguntaba Terrance perdiendo el interés por este objeto. – Sí – afirmaba Phil finalmente para dejar la discusión. - ¿Entonces qué hacemos? – volvía la pregunta al grupo por medio de Mike. – No lo sé, seguir buscando esa cosa – decía Terrance pasando justo al lado de Phil, justo en este instante salen chispas de la espada de Terrance. – Wow – exclamaba Terrance que se asustaba. - ¿Qué sucedió? – preguntó Phil que también se había asustado. – ¿No tendrás algo en tus bolsillos que provoquen atracción mágica? – decía Mike riéndose. Entonces Phil revisaría sus bolsillos y encontraría el artefacto allí, el cubo quedó pálido al sentir este objeto de forma diamante y más aún cuando observó hacia su bolsillo izquierdo y observó cómo brillaba éste. - ¿Qué tienes ahí? – preguntó Terrance al percatarse que le brillaba el bolsillo. El cubo, a continuación, casi petrificado, sacaría lentamente su mano del bolsillo con el artefacto en ella. - ¿Qué…. es eso? – preguntaba Terrance casi temblando. – El artefacto que encontramos en la feria – respondió Mike que volteaba a mirar. – Todo este tiempo lo tuve en mi bolsillo – decía Phil tieso. Lentamente Terrance se acercó y exclamó - ¡Has que funcione! -. – He, he nnno… no sé – trataba de decir Phil tartamudeando. - ¡¿Qué?! – preguntaba Terrance exaltado. – No sé cómo – respondía Phil como podía. – Vamos, recuerda cómo diablos hicieron para que funcionara esa vez en el mundo terrenal – decía Terrance. – Emm, espera recuerdo – decía Phil tratando de enfocarse en ese instante semanas antes. – Eso fue cuando jugamos a los carritos chocones, ¿recuerdas? – decía Mike recordando ese instante. – Sí sí – respondía Phil afirmativamente. - ¿Y qué es eso? – preguntaba Terrance al no saber qué era un carro chocón. – Un juego con el que nos divertimos en el mundo terrenal – respondía Mike mientras se le dibujaba una sonrisa en su rostro al recordar los buenos momentos en este juego. – Bueno, juéguenlo ahora para que se active esa cosa – decía Terrance emocionado. – Bueno, para jugar a los carritos chocones primer necesitamos carros chocones – respondía Mike para la sorpresa de Terrance. – Oh, ¿y eso qué es? – preguntaba Terrance desilusionado. – Unos carritos que se controlan por electricidad y todo eso – respondía Mike. – Pero, realmente creo que lo que provocó todo fue el golpe que tuvimos, no hay necesidad de utilizar carros chocones, solo reproducir el mismo impacto – interrumpía Phil tras pensarlo. – Okey, ¿y cómo reproducimos el impacto que tuvimos esa vez? – preguntaba Mike. – Simple, golpearlo con algo con suficiente fuerza – respondía Phil. – Creo que yo puedo hacerlo con mi espada – decía Terrance desenfundando la espada repleta de energía. – Sí ese impacto seguro es suficiente – decía Phil al ver la luz que emanaba de la espada. – No no esperen – interrumpía Mike – si le das con la espada destruyes el artefacto- decía. – Lo golpearé con la hoja, no en la parte filuda – respondía Terrance – si es que es mágico, debería resistir- decía. Acto seguido tomo fuerzas y golpeó el artefacto que Phil había dejado sobre una roca, con la sorpresa de que no sucedió absolutamente nada. - ¿Qué ocurrió? – preguntó Mike. – Nada, ¿no ves? – respondía Terrance. – Seguro la electricidad tuvo que ver ahí – decía Mike haciendo referencia a la electricidad de los carros chocones. - ¿Y aquí como obtenemos electricidad? – preguntaba Terrance – si eso es verdad entonces está imposible activar esta cosa – añadía. – No, esperen que acabo de revisar mi bolsillo, y acabo de ver que tenía plomo y algo de carbonita – interrumpía Phil dejando el polvillo sobre el artefacto – creo que ahora sí – decía. Terrance afirmaría con su cabeza y en seguida golpearía nuevamente el artefacto, saliendo, ahora sí, un vórtice que se elevaría a lo más alto de la enorme sala. – Wowowwow- exclamaba estupefacto Mike. - ¿Aún crees que está buscando un motor de algún coche? – le preguntaba Phil a Mike burlándose por su comentario de hace unas semanas atrás. – Jaja, que gracioso – respondía Mike completamente serio. Entonces el vórtice comenzaría a moverse hacía el pasillo opuesto del que se encontraba la sala en donde estaba el campamento de guardia de Michigun y Suomi. – Vamos, no podemos perderlo – decía Terrance corriendo detrás del vórtice.

El grupo corrió detrás del vórtice por varios minutos, recorriendo muchas habitaciones y pasillos hasta que finalmente llegaron a un jardín. El vórtice se quedaría justo en cima de la fuente de agua cristalina que decoraba justo en la mitad del jardín. – Nos ha llevado hasta acá – concluía Terrance exhausto de ir casi corriendo. – Seguro está aquí el artefacto – decía Mike mirando el patio y cómo este no tenía techo, se podía ver la luz del día. - ¿Creen que esté en la fuente? – preguntaba Phil al ver la posición del artefacto. – No lo sé, pero si se hizo ahí debe ser por algo – decía Terrance reforzando la teoría de Phil. Entonces el vórtice explotó partiéndose en millones de partículas de maná que caían lentamente al suelo. - ¿Qué sucedió? – preguntaba Terrance al ver esto. – Quizá esté debajo de la fuente – respondía Mike al ver cómo decendía lentamente lo que quedaba del vórtice. - ¿Tienes ahí el artefacto? – le preguntaba Terrance a Phil. – Oh, no, ha desaparecido – respondió Phil al revisarse los bolsillos – es extraño porque todo este tiempo lo sentí en los bolsillos y cuando preciso me recuerdan de su existencia aparece allí, y ahora ha desaparecido – añadía. – Demonios, bueno supongo que no hay más opciones que revisar la fuente y debajo de ella – decía Terrance que a continuación se encargaría de esto con los otros dos cubos. Primero revisaron dentro del agua estancada en la fuente, sin encontrar nada en lo absoluto. – Recuerden que cuando encontramos el artefacto por primera vez fue dentro de una columna, quizá esté dentro del suelo – decía Phil recordando la primera vez que encontraron el artefacto. – Sí, eso es verdad, creo que debemos comenzar a cavar – sugería Mike al recordar esto. – Bueno, vamos a ver, solo tenemos mi espada para hacer eso – decía Terrance desenfundando la ya mencionada espada. – Okey, es hora de abrir un hueco – decía Phil corriéndose para atrás, dándole así espacio para que Terrance pudiese destruir los ladrillos del suelo. – Ahí vamos – exclamaba Terrance mientras lanzaba la espada al suelo, enterrándose. – Diablos, está atorada – decía Mike. – Oh, por un demonio – exclamaba Terrance tratando de sacarla. – Creo que le diste muy duro – decía Phil. – Ya casi la saco – decía Terrance mientras la meneaba de un lado a otro, finalmente pudo sacar la espada, pero lo único que quedó fue el pequeño hueco en donde la punta de la espada había penetrado, nada más. – Creo que así no vamos a poder hacer nada – decía Terrance evaluando los resultados. – ¿Qué podemos hacer? – preguntaba Mike. – Esperen, tengo esencia mágica, puedo lanzar hechizos desde mi espada – decía Terrance notando el resplandor púrpura que rodeaba la espada. – A ver, muévanse más para atrás – ordenaba Terrance apuntando hacía el hueco que ya había dejado, a continuación, murmurando frases extrañas, agitó la espada y saliendo un rayo de luz morado de la punta de la misma hizo un hueco enorme en el suelo, la explosión fue tal que en el momento del impacto los 3 cubos sorprendidos saltaron hacia cualquier lado. Fue un estruendo impresionante. - ¿Listo? – preguntaba Mike. – Eso creo – respondía Terrance levantándose y mirando el enorme hueco de 3 metros que había provocado. – Miremos a ver si está allí el artefacto – decía Phil. Entonces los 3 cubos se acercaron al lugar del impacto y miraron hacia abajo, para sorpresa de nadie, no había nada allí más que el pasillo que estaba justo debajo del patio. – Jumm, creo que no era aquí – decía Mike. – Rayos, esa cosa a qué diablos nos trajo acá – se preguntaba enfadado Terrance mirando la fuente. – No lo sé, quizá no estaba allí – decía Phil. – Por un demonio creo que nunca encontraremos el artefacto – añadía Mike que caminaba alrededor del cráter. – Creo que nos hace falta un elemental anciano profeta y místico que nos diga en dónde está esta cosa – decía Terrance enfadado. - ¿Qué? – preguntaba Phil confundido. – Nada, olvídalo – respondía Terrance mirando el suelo - ¿ya de que nos sirve todo esto si no vamos a encontrar esa cosa? – decía medio resignado. – ¿Y qué tal que sea otra cosa lo que debemos hacer? – preguntaba Mike mirando la fuente. - ¿Y tú qué crees que debamos hacer? – le preguntaba Terrance levantando la mirada. – No lo sé, pero el vórtice se detuvo justo encima de la fuente, quizá hay que hacer algo con ella – sugería Mike mirando como caían los chorros de agua cristalina por los ductos perfectos de esmeralda. - ¿Sabes qué debemos hacer con ella? – preguntaba Terrance enfadado dirigiéndose allí, en el camino levantaba su espada y lanzaría el mismo hechizo que había utilizado antes, con la intención de destruir la fuente, pero, para sorpresa de todos, la fuente absorbería el rayo. El grupo quedó perplejo sin saber qué había ocurrido, sin saber qué poderes mágicos tenía la fuente. – Creo que es inmune – decía Mike tocando el agua - ¡Agh! – exclamaría dolido – esta cosa quema – decía. - ¿El agua quema? – preguntaba Terrance acercándose. – Bueno, se supone que el agua es un ácido – decía Phil. – Esta agua es completamente pura, es un ácido puro – decía Terrance. – Bueno, genial, ya sabemos que no debemos tocarla o nos derrite – decía Mike con su mano en la boca. – Quiero ver una cosa – decía Terrance parándose justo al lado de la fuente e introduciendo la espada al agua, en seguida comenzaron a salirle chispas a la espada, en cuestión de segundos estada con una carga eléctrica tremenda, nadie sabía por qué. - ¿Qué sucede? – preguntaba Phil acercándose al mirar el comportamiento de la espada. – No lo sé, pero parece que quiere expulsar algo – decía Terrance sacando la espada y apuntando hacia el lado opuesto de la fuente, casi que de forma inmediata saldría disparado un rayo que en unos metros se convertiría en un portal. – Wow, es verdad lo que dicen – decía Mike. - ¿Qué? – preguntaba Terrance. – Todos los días aprendes cosas nuevas – respondía Mike. - ¿De qué demonios hablas? – le preguntaba Terrance que en ningún momento dejaba de mirar el portal azul. - ¿Entramos? – preguntaba Phil acercándose. – Bueno, si el vórtice nos dejó acá yo creo que sí – decía Mike caminando hacia él. – Entremos todos al mismo tiempo – decía Terrance mirando a sus compañeros y posteriormente caminando hacia el portal, sin pensarlo dos veces atravesarían el portal, viajando por el espacio.

El grupo reaparecería en una larga habitación abandonada, muy bien decorada eso sí, con varias gárgolas de piedra a sus lados y muros de ladrillos de cuarzo que apenas se podía reconocer por el frondoso musgo que le recubría por la antigüedad, en el medio un gran tapizado dorado y a sus lados sillas de oro, todo completamente abandonado. - ¿Dónde estamos? – pregunta Mike mirando a su alrededor. – No lo sé, nunca antes había visto algo así – respondió Terrance al ver la cúpula que había en el lugar. – Todo tiene aspecto gótico, es extraño – decía Phil caminando por el abandonado lugar. – ¿Aquí estará el artefacto? – preguntaba Mike cansado de buscar el mítico objeto. – No lo sé – respondía Terrance caminando hacía el fondo de la habitación, un altar con varias estatuas casi que totalmente destruidas se encontraban en este lugar. – Creo que ya sé dónde estamos – decía Terrance atónito caminando hacía el altar – solo que pensé que solo era un cuento de hadas – añadía. - ¿Qué? – preguntaba Mike al oír esto último. - ¿Dónde estamos? – preguntaba Phil siguiéndolo detrás. – El Altar de los héroes. En este lugar se rendía homenaje a los más grandes seres elementales que habitaron algún día todo el mundo. Nunca antes ningún cubo había entrado aquí, solo era un misterio y un mito que se contaba desde hace siglos – decía Terrance acercándose al primer escalón. - ¿Y dónde se encuentra esto? – preguntaba Mike con tono entrecortado. De forma inmediata el cubo verde, cabizbajo, daría un suspiro y voltearía a mirar a Mike – En la fortaleza del titán – respondió finalmente. El grupo quedó mudo, Phil y Mike se miraban mutuamente con cara de horror, Terrance solo prosiguió subiendo los cuatro escalones restantes para contemplar las estatuas de mármol, o bueno, lo que quedaba de ellas. – Elliz Kadristo – leía de la descripción de una de ellas – mítico constructor de los mares -. Justo detrás de él, Mike observaría cómo una particula dorada aparecería del lado opuesto de la habitación, y en segundos saldría disparada hacía ellos. – ¡A un lado! – exclamaba Mike tirándose al suelo como el resto. La partícula atravesaría el trono y se quedaría justo volando ahí, para que un instante después se desfragmente y sus trozos hirviendo de luz desharían el muro que cubría la parte alta del trono, mostrando así el exterior de la fortaleza, asimismo, destruyendo la estatua principal que estaba justo en el centro del circular trono. - ¿Qué fue eso? – decía Phil parándose en un tono exhausto. Terrance se acercaría a la estatua y desde allí podía observar el ambiente que rodeaba la fortaleza, la destrucción que sucedía justo en la periferia de la misma. – Creo que los elementales aún no han podido destruir el muro – decía. De forma inmediata volteaba a mirar justo a su derecha y podía observar cómo el muro tenía un gran hoyo en medio. – O… no – finalizaba sin palabras. Rápidamente Mike y Phil se asomarían a lo que hace unos momentos atrás fue pared y ya no lo es para rectificar lo que Terrance había dicho. - ¿Qué haremos ahora? – decía Phil aterrado. – Encontrar el Artefacto – decía Terrance observando la descripción de la estatua que se había destruido. – Seromon Artecus. El señor creador del objeto más poderoso del mundo – leía. Una vez leído esto, rápidamente desenfundaría su espada y sin pensarlo dos veces destruyó la base de la estatua en donde estaba la descripción, revelando así el mítico artefacto allí dentro. Los tres quedaron mudos nuevamente, esta vez más emocionados, después de todo, por fin habían encontrado el artefacto y en nada más ni nada menos que en un lugar legendario y en lo que un día fue la estatua del mismo creador. Terrance la tomaría y la guardaría en su mochila – ¿Tienen idea de qué sucede si hay elementales aquí metidos y nos llegan a ver con esto? – preguntaba obviamente. – Con o sin el Artefacto nos asesinarán – decía Mike. – Sí, pero si ellos llegan a obtener esta cosa, estamos fritos – decía Terrance. – Sujétense, vamos a salir de aquí – decía Terrance estirando sus manos. De forma casi inmediata, el portón del lado opuesto de la habitación se abriría, y era nada más ni nada menos que una horda impresionante de elementales que, al verlos, saldrían corriendo como locos hacía ellos. - ¡Hazlo ahora! – exclamaba Mike al ver cómo llegaban todos, un parpadeo después estaban en el plano elemental de lava.

Escenario 7: Cataclismo

- Okey, nuevamente estamos aquí – decía Terrance haciendo referencia al sitio ya mencionado anteriormente. - ¿No es un retroceso? – preguntaba Mike al ver lo lejos que estaban. – Bueno sí, pero en ese momento de tensión fue lo más cerca que pude haber pensado – decía Terrance. – Bueno, ahora qué hacemos – preguntaba Phil. – Bueno – decía Terrance tomándose un pequeño descanso – es obvio que, si los elementales ya lograron penetrar la fortaleza, entonces lo más probable es que en cuestión de minutos se tomen el titán – decía. – ¿Entonces estamos fritos? – preguntaba Phil aterrado. – Bueno, creo que con esta cosa que tenemos aquí no, realmente es muy grande el terror que se ha creado alrededor del titán, pero la verdad es que se hizo para tener cuidado, porque es realmente poderoso, pero no imposible de destruir – decía Terrance aliviando la tensión del grupo. – Pero tenemos que hacer eso rápido, porque si nos quedamos aquí en cuestión de horas pueden hacer trizas muchos planos elementales, y en cuestión de días, todo el mundo – finalizaba caminando hacía la fortaleza. - ¿Y el resto del grupo? – preguntaba Mike caminando detrás. – Yo creo que es imposible que aún no haya llegado, quizá esté luchando ante los elementales que aún no habían terminado de entrar a la fortaleza – decía Terrance haciendo más rápido su caminar. – Bueno, siempre he tenido esta pregunta – decía Mike - ¿qué es el titán? – preguntaba finalmente. – Nadie lo sabe con exactitud – respondía Terrance sin quitar la mirada en el camino. - ¿Nadie lo sabe? ¿entonces como se sabe de su existencia? O siquiera ¿cómo sabemos cómo destruirlo? – preguntaba Mike detrás confundido. – Bueno, igual que el Altar de los Héroes, o como algunos les decía, el Mítico Trono de los Inmortales, todo eso hace parte de una misma historia, de un mismo mito, ese lugar es un misterio para nosotros los cubos, sólo los elementales tenían acceso a este lugar, cuando todo paso se activaron los muros y todo eso – decía rápidamente Terrance. - ¿Y si todo era un cuento para que ustedes realmente nunca entrar allí? – preguntaba Mike. – Bueno, son los mismos elementales los que están tratando de utilizar el titán, no creo que sea un cuento inventado – decía Terrance con toda la razón. – Entonces… ¿quieres decir que somos los primeros cubos en entrar a esa fortaleza? – preguntaba Phil. – Si antes de nosotros no había llegado Roberto, entonces sí, somos los primeros cubos en pisar “suelo santo” – decía Terrance. El grupo continuó caminando durante minutos, a pesar de toda la distancia recorrida anteriormente y todo el desgaste físico que significó tantos viajes interdimensionales, el grupo no se sentía cansado, todo por contribuir y salvar el mundo.

Cuando finalmente encontraron el muro de obsidium que separaba el plano elemental con el rocoso núcleo elemental el grupo observó, o bueno, Terrance observó, cómo el pequeño portal que quedaba para acceder a este sitio se encontraba distinto a cómo debería ser – Esperen, esto está raro – decía Terrance al verlo. - ¿Qué sucede? – preguntaba Mike. – No lo sé, se ve… extraño – decía acercándose lentamente. – Vamos no hay tiempo que perder – decía Phil. – Bueno, atravesemos esta cosa, pero no estoy seguro de que nos lleve al sitio correcto, lo veo muy raro – insistía el cubo verde que al final decidiría entrar allí. El grupo atravesaría el portal, apareciendo en el núcleo elemental, todo estaba perfecto. - ¿Hay algo malo? – preguntaba Mike. – No, parece que no, vamos en marcha, no podemos detenernos – decía Terrance corriendo, los otros dos no tenían nada más que hacer que correr detrás de él sin saber por dónde los llevaba Terrance. Finalmente, después de varios segundos de recorrido, el grupo logró divisar los enormes cristales que se localizaban en la parte alta de la fortaleza del titán, ya estaban muy cerca, y varios metros más adelante se encontraron con los otros cubos de la mano de Roberto. – Gracias a dios, ya me iba a volver demente con ustedes dos – decía Terrance. - ¿Qué? – preguntaba Mike. – Nada vamos con Roberto a ver cuáles son sus órdenes – decía Terrance caminando entre los soldados y entre los restos de elementales muertos.

Al momento de encontrarse con Roberto no hizo más que sacar de su mochila el artefacto sin decir nada. – Vaya, sí que lo encontraron – decía Roberto sin una pisca de sorpresa. - ¿Qué? ¿cómo dice? – preguntaba completamente extrañado Terrance. – Son muy hábiles, sabía que ustedes lo encontrarían – decía Roberto – ahora, te explico que ha sucedido. Nos hemos replegado un poco mientras los constructores diseñan un escenario favorable para defendernos de los ataques infernales de una criatura horrorosa que se encuentra del otro lado del muro, no tenemos mucho tiempo antes de que los elementales activen el titán, lo más probable es que lo activen mientras estemos luchando con esta criatura, entonces hay que destruirla lo más pronto posible para no permitir que hagan cosas atroces con el titán. ¿entendido? – explicaba muy Roberto muy rápido a un Terrance que no entendió mucho. – Bueno, y…. ¿qué haré? – preguntaba Terrance. – Quiero que te reúnas con Khaz, ve con Mike y Phil también, él sabrá que hacer – ordenaba Roberto terminando así la conversación. – Otra cosa – decía Terrance. – Si necesitan armas los chicos que le digan a un grupo de herreros que están por ahí – decía Roberto finalmente antes de perderse entre la multitud nuevamente. En seguida, Terrance se devolvió a donde estaba con los chicos para notificarles sobre lo anunciado por Roberto. – Bueno, tenemos que ir con Khaz, él manejó esta cosa la vez pasada, supongo que por eso tenemos que ir con él, y también debemos encontrarles armas, por ahí hay unos herreros, búsquenlos, ármense y nos vemos con khaz en el escuadrón de chamanes o lo que sea que sean esos hippies – decía rápidamente Terrance. – Está bien – respondía Phil caminando en busca de los herreros con Mike junto a él. – Demonios esto ya se está poniendo denso – decía Mike entre la multitud. – Así es, encontremos rápido a los herreros para vernos con Khaz y Terrance – decía Phil enfocado en encontrar los herreros. Cuando finalmente encontraron a los herreros, los dos se armaron con las mejores espadas y el mejor armamento para la guerra, en seguida se dirigieron en busca del dúo de cubos verdes. - ¿Tienes idea de dónde se encuentra el grupo de los de magia salvaje? – preguntaba Phil al aire, esperando que alguno de los cientos de cubos del lugar escuchara. – Estás allí – respondió uno de los cubos presentes, confirmando esto con sus ojos, al hacer fluir lava por ellos. – Gracias – decía Mike sarcástico. Los dos voltearon a mirar al mismo tiempo hacía su derecha, viendo al fondo a Terrance y a Khaz, rápidamente se fueron hacía ellos.– Oh – exclamaba Mike señalando así su cansancio – Hola Khaz – saludaba finalmente. – Bueno amigos, en poco tiempo estará listo una estructura de defensa, así que, mientras la mayoría de los cubos luchan contra esta cosa desde abajo, nosotros lo haremos en una plataforma, debemos utilizar el artefacto para destruir este bicho lo más rápido posible – decía Khaz informando el plan. - ¿Nosotros lo manejaremos? – preguntaba Mike. – Así es, porque yo estaré con mi escuadrón. Ya le enseñé a Terrance a manejar esta cosa, pero supongo que él estará con su escuadrón, entonces supongo que ustedes tendrán que aprender a usarlo – respondía Khaz observando la señal de ataque – Muy bien, es hora, vamos, allí les mostraré su puesto de ataque – decía finalmente caminando hacia el destruido muro que protegía la fortaleza. – Bueno ¿y qué clase de bicho es? – preguntaba Phil en el camino. – Michigun nos dirá que clase es y cómo derrotarlo fácilmente, prácticamente los puntos débiles de esa cosa – decía Khaz. Cuando el grupo llegó a la estructura creada, Khaz les indicaría el punto en donde ellos estarían utilizando el artefacto, era una torre y justo arriba se encontraba Michigun. Mientras que los Mike y Phil subían en busca de una orden de Michigun, el resto de la tropa sabía muy bien qué hacer, debilitar a este espeluznante ser atacándolo de todas las formas posibles para que al momento de usar el artefacto su destrucción sea inminente. – Vaya, sí que eres la llave – decía Michigun al ver a Mike y a Phil subir al último nivel de la torre. - ¿Todo esto fue planeado? – preguntaba Mike al escuchar el comentario de Michigun. – Ustedes saben que Roberto es muy inteligente – respondía Michigun ayudando a Phil a subir el último peldaño. – Bueno, ¿qué debemos hacer? – preguntaba Phil mirando desde una ventanilla puesta ahí para el uso del artefacto. – No lo sé, se supone que ustedes ya deben saber cómo se usa esa cosa, ¿no? – preguntaba Michigun confundido con la pregunta de Phil. – Nos dijeron que tú nos darías las órdenes – respondía Mike. – Bueno algo así, les diré la más detallada información de este ser – decía Michigun sacando una agenda digital – Nombre: LiNuxi, Especie: Andro-pingüino, Tamaño: 19 metros x 6 metros, Formas de ataque: Pisotón: genera una gran onda de daño de aproximadamente 20 metros de radio, Rampancia: genera olas de energía capaces de desintegrar a cualquier ser sin protección en un radio de 30 metros aproximadamente, Fin del Sistema: en su muerte produce energía negativa que desintegra todo a su paso; Debilidades: su pico es el principal condensador de energía, es vital atacarlo allí; Precauciones: cuando ya esté muy débil y sea hora de atacarlo allí para destruirlo, es muy importante apartarse lo más posible y cubrirse detrás de esta estructura, o si no su onda de energía negativa nos mataría. Esa es toda la información, tengan cuidado, yo bajaré y observaré todo desde abajo, suerte. – informaba Michigun de forma muy detallada. – ¿Andro-pingüiqué? – preguntaba Mike confundido. – Eso no importa, hay que buscarle el pico a esa cosa cuando ya esté muy débil para destruirlo – decía Phil mirando por el pequeño espacio en donde atacarían.

El Andro-pingüino llamado LiNuxi saldría por el muro, revelando toda su capacidad destructora, a continuación, muchos cubos correrían hacia él buscando hacerle daño, naves voladoras con torpedos, cubos manejando robots ultra resistentes atacando, cubos convertidos en erizos utilizando sus espinas para agujerear sus pies, caballeros elementales utilizando magia de todo tipo con sus espléndidas espadas dañando a LiNuxi, era un ambiente de batalla increíble, todos coordinados atacando al androide. - ¿Cuándo sabremos que tenemos que atacarlo? – preguntaba Mike mirando toda la batalla con el artefacto del ser en sus manos. – Supongo que cuando su pico esté muy debilitado – respondía Phil. – Gracias capitán obvio. ¿Cuándo sabemos que está debilitado? – preguntaba Mike burlándose en primera instancia de la respuesta de Phil. – No lo sé, solo mira cuando el bicho ese esté bien acabado – respondía Phil mirando todo el escenario de guerra. En seguida una horda de elementales aparecieron atacando los cubos, por lo que las prioridades cambiaron, y la gran mayoría de cubos se dirigió a estos elementales. - ¿Y tú cómo crees que es el titán? – preguntaba Mike observando la batalla. – No lo sé, pero con ese nombre seguro es super elemental o algo así – respondía Phil mirando cómo los cubos destruían elementales alrededor de LiNuxi. Justo en ese instante aparecería Michigun en busca de darles la orden de Roberto – Chicos, ataquen con un rayo sagrado el pico cuando el siguiente escuadrón de naves Advys lancen sus torpedos al pico, ¿entendido? -. - ¿Advys? – preguntaba Mike al no saber cuáles eran esas naves. - ¿Tú no sabías todo eso? – le preguntaba Michigun. – Bueno sé de las naves del mundo terrenal, las de aquí son completamente distintas. – respondía Mike. – Bueno, son las que tienen aspecto de pájaro – decía Michigun devolviéndose. – Bueno, ahora la cosa es que no sabemos cómo diablos lanzar un rayo sagrado – decía Mike. – Déjame ver – decía Phil tomando el artefacto y mirándolo. - ¿No había que decir una oración? – preguntaba Mike recordando cómo lo había utilizado Khaz. – Si había que decir una oración estamos fritos porque no sabemos cuál es – respondía Phil observando el artefacto. Casi que de forma inmediata en el que el cubo amarillo respondió aparecieron las seis naves Advys que conformaban el escuadrón, cuando se pusieron sobre LiNuxi dejaron caer sus torpedos destruyendo parcialmente el pico del androide. – Diablos es hora – decía Mike mirando esto. – Bah, ¡hagámoslo! – exclamaba Phil saltando hacía la ventana, apuntando hacía el pico y cerrando los ojos esperando que un milagro apareciera, y sí que apareció. Justo en ese instante el titán fue activado y una onda gigantesca que, con una fuerza inimaginable, haría caer a todos los presentes allí, inclusive al andro-pingüino que, con su pico vulnerable, al caer al suelo es destruiría, forzando a su sistema a apagarse, finalmente lo habían destruido. - ¿Qué sucedió? – preguntaba Mike sacudiéndose de la caída. Los cubos que estaban batallando abajo corrieron lo más rápido posible para refugiarse en la estructura creada, pero en la mitad de su corrida observaron cómo, de lo más alto de la fortaleza, los cristales comenzaban a incendiarse, señal clara de la activación del titán, en seguida, el grito de Roberto fue tan fuerte que todos los presentes la escucharían, era la orden de una huida inmediata. Mike y Phil quedaron paralizados mirándose al no saber qué hacer y observar cómo muchos de los cubos se teletransportaban – Vamos a morir – anunciaba Phil casi llorando. Pero rápidamente subía Terrance con Michigun y Suomi a donde se encontraba ellos y se agarraban de la mano teletransportándose todos juntos justo en el momento en el que LiNuxi lanzaba su onda de energía final.

El grupo aparecería en un desierto completamente desolado, estaban allí los cinco impactados por lo que acaba de suceder. - ¿A dónde nos teletransportaste? – le preguntaba Suomi a Terrance. – Al plano del desierto, no hay nada de qué preocuparse si pensaban que todo esto lo había destruido los elementales – respondía Terrance sacando de su mochila varias cosas. – Es vital construir un refugio muy rápido, esas ondas lanzadas por el titán generarán fuertes tormentas en la mayoría de planos elementales – decía Michigun sacando cosas de su mochila al igual que Suomi y Terrance. El grupo sacaría todo lo que pudiese de sus mochilas para tratar de construir un refugio mientras la activación del titán se aliviaba un poco. Mientras tanto lo único que ellos podían pensar era en que el mundo estaría en un grave peligro y era cuestión de horas para realmente detener las intenciones de estos elementales corruptos y salvar el mundo.

Tercera y última parte

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