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Capitulo 9: "Soñador"


Querido diario, hoy me la pasé súper genial, conocí a más amigos y me encontré con una gran mandarina metálica. También pude crear un nivel y publicarlo en una cosa llamada internet. Pero me hecharon de una gran biblioteca y luego perderme y encontrar cubo con grandes oídos y luego encontrar a Annita otra vez y…

Fin de la bitácora…
¡BEEEH! ¿Qué pasa conmigo?
¿Algún problema?
No… no lo sé… ¡BEEEH! sentirme confundido…
Entonces si pasa algo…
Si…
¿Y por qué sucede eso?
¿Suceder que?
¿Que ocasiona que te sientas confundido?
Muchas cosas sucederme, conocer amigos, conocer pizzería, conocer niveles, conocer más amigos… pero creo olvidarme algo…
Hmmm…
Yo conocer mucho cosas de amigos y niveles y lugares… pero… yo no… conocerme…
¿Hablas de… tu pasado?
Creo que sí…
Deberías de dejarte de preocupar por lo que fuiste, no te sirve de nada.
¿E-en serio?
¡Si! ¡Los demás creen que eras uno de esos científicos, uno de esos tipos que se la pasan encerrados en edificios pequeños por días sin descansar haciendo aburridos y agotadores experimentos, escribiendo libros aburridos y con cosas sin sentido!
Oh…
Recuerdas al viejo ese Willi y algo… Wrande, no, si, ese barbón…
¿Oso polar científico?
Como tú le quieras llamar… ¿viste lo grande y viejo que estaba?
Si
¡Pues así te pondrás, te crecerá una gran barba que te provocará una gran comezón. Los experimentos y esas cosas científicas te harán más viejo y no te podrás ni mover! Por suerte perdiste tu memoria justo a tiempo.
¡Oh, ser suerte!
¿Ves? Ya déjate de preocupaciones y sigue con tu actual vida… sigue haciendo tus niveles y vuélvete el mejor creador. Por ahora descansa.
Hasta mañana en la noche amigo...
A la mañana siguiente Ana, Carloh y Dabey quienes iban caminando por los valles de Glowville en dirección a la casa de Fleece se encontraban en un dilema, ¿que tratarán de hacer ahora con Fleece?

Dabey: ¿Si vieron los avisos que dieron hoy en la mañana en la televisión?

Carloh: ¿Cuales?

Ana: Ah sí, sobre la rara infección…

Carloh: Nop, no los he visto.

Ana: Dice que cualquier persona con actitud extraña o siniestra y que sea de colores grises u oscuros debe de ser notificado a las autoridades. Es como si tuvieran una extraña enfermedad.

Carloh: ¿Algo así como Fleece? Pero descartando lo siniestro.

Ana: Algo así. Solo que él no está enfermo, tiene falta de memoria.

Dabey: ¿Eso significa que debemos de tener más cuidado?

Ana: Si, es por eso que traje algo del viejo equipo de pesca que tenía en mi ático.

Carloh: Pensé que lo habías quemado.

Dabey: ¿Pescabas?

Ana: Hace mucho, solo conservé las redes, pero si quemé la caña.

Dabey: Oh… por eso la mochila.

Anna: Bueno… ¿Pensaron a donde ir esta vez?

Dabey: Se me ocurría visitar los abismos de Edgom, dicen que sus ruinas evocan recuerdos profundos. Además de que no hay tanta gente ni guardias en la zona.

Anna: Nah… tengo miedo de que alguno de esos cubos raros le diga que salte al vacío.

Carloh: ¿Por qué no prueban con lo más obvio? Es decir, es un científico y eso quiero decir experimentos, batas blancas, libros, etcétera.

Anna: Oh…

Dabey: ¿No se les había ya ocurrido esa idea?

Anna: No… oh, solo una vez, sin embargo, no todo salió bien, y te conocimos a ti.

Carloh: Entonces deberíamos de intentarlo de nuevo.

Anna: Si… oh, se me ocurre a donde lo podríamos llevar...

Dabey: ¿Y donde sería?

Carloh: Hmm, creo que ya se a que lugar te refieres…

Dabey: Chicos, díganme. . . . Fleece seguía dormido cuando Anna, Carloh y Dabey estaban justo en frente de la puerta de la casa de Fleece, tocaron el timbre para que les abriera.

Anna: ¡Hey Fleece!

Pasa un rato y no sucede nada.

Anna: ¿Creen que siga dormido?

Dabey: ¿A las 12 AM? No lo creo.

Anna: Hace unos días se despertó a las 6 pm.

Carloh: Deja que yo lo intente… -Carloh comienza a tocar varias veces el timbre rápidamente mientras grita- ¡Fleece!, ¡Fleece! ¡Vamos despierta!

La puerta se desliza hacia arriba.

Fleece: ¡BEEEH! ¡Chicos!

Anna: ¡Hey Fleece! ¿Que crees? Vamos a ir de visita a un lugar muy especial y necesitamos que nos acompañes ¿Aceptas?

Fleece: ¡BEEEH! ¡Si!

Dabey: Ya díganme ¿A dónde vamos? . . . Cloudfields, una de las regiones más mágicas de Geometryca, es un reino de ubicado en el cielo de quién Skywind es su rey. En este espectacular lugar abunda la luz y edificaciones antiguas que aún siguen en pie, actualmente son hogares para los geometrycians y los pocos dragones amigables que quedan en Geometryca. Este entorno se relaciona fielmente con la naturaleza y la tecnología. Un dato más de este reino es que es ambulante, no se queda en un solo lugar sino que se mueve de un lugar a otro por toda Geometryca, no puede salir de los límites de esta ni de sus islas.

Dabey: ¡¿Por qué me llevaron aquí?! -decía con una voz nerviosa-

Anna: Este es el lugar sorpresa a donde íbamos, bueno, aún no llegamos al lugar sorpresa, así que no abras tu ojo Fleece.

Fleece: ¡Oky!

Anna: ¿Espera, le tienes miedo a las alturas?

Dabey: Ehm… no.

Anna: No sabes mentir.

Carloh: ¿Te sabes la dirección del lugar?

Dabey: Ehhh… -observaba la tan pequeña área de la plataforma en la que se situaba-

Anna: Hmmm, creo que era 223 Pascal.

Dabey: Ehhh… -observaba los dragones que le vigilaban a lejana distancia, no parecen amigables-

Carloh: No, esa es la casa de Nika

Dabey: E-ehhh… -se acerca al borde de la plataforma y mira lo lejos que están del suelo, ahora se preocupa más-

Anna: Ah, sí, entonces ha de ser 223 Edison, o no se...

Dabey: … -Siente como se empieza a resbalar, quiere retroceder, pero ya es tarde, se encuentra a sí mismo en una caída libre, traspasa alguna que otra nube mientras cae, siente como el viento lo golpea en la cara y empieza a girar sin control-

Carloh: Oh, aquí detrás está un mapa.

Dabey: AAAAAAAAAAAAAAHHH -grita asustado, ¿pero a donde cae?, Se supone que ahora debería de haber impactado con el suelo. Pero no, ahora se encuentra cayendo en los enormes abismos de Edgom-

Annita: Hmmm, ¿por qué el mapa está estático?

Dabey: AAAAAAAAAAAAAAHHH -sigue cayendo, se encuentra ahora en el subsuelo, ha caído tan bajo que ahora la entrada al abismo por donde pasó solo parece un pequeño punto luminoso-

Carloh: Ha de estar bugueado.

Dabey: -Comienza a ver otro punto luminosos en el fondo del abismo- AAAAAHHH AAAAAAAAAAAHHH -es lava, apenas parpadea un momento, ¡ya se encuentra frente a frente de la lava!, ¡a unos centímetros y de repente!...

Anna: Deberíamos ir a pedir indicaciones. Vamos Fleece, Dabey deja de hacerte el estúpido y vámonos.

Dabey: … -eso es todo lo que se imaginó pasaría si cayera, uff-

Anna: ¡Dabey ya vámonos!

El grupo de cubos consiguió que les dieran indicaciones y en cuestión de minutos llegaron el Castillo de Skywind, la institución conocimientos más grande de toda Geometryca.

Ana: Fleece, solo una cosa, actúa lo más normal posible, no enloquezcas ni trates de romper alguna ventana ¿Ok?

Decenas de bibliotecas y estantes llenos de libros, grandes habitaciones con mesas llenas de tubos de ensayo, cajas de cristal con distintos tipos de rocas raras, brebajes luminosos y computadoras gigantescas. Observatorios con enormes telescopios y tecnologías complejas. Fleece abrió su ojo, veía todo, cada detalle, ¿pero que veía con exactitud? ¿que le parecía?

Fleece: ¡BAAASURA!

Ana: ¿Que?

Fleece: BASURA.

Ana: Vamos Fleece… no queremos que suceda lo que del hospital nuevamente…

Muy tarde, se encontraba corriendo hacia la ventana más cercana posible hasta que Dabey se abalanzó contra él deteniendolo.

Carloh: ¡¿Que demonios tienes con las ventanas?!

Fleece: ¡No obligarme responder!

Las personas presentes en el gran corredor observan el pleito, algunos lo ignoran, pero los demás los observan, veían como Fleece trataba de arrojarse por la ventana pero Dabey lo empujaba a un lado para evitarlo.

Carloh: ¡La red Ana¡ ¡Trae la red!

Ana saca una red de su mochila y la avienta hacia Fleece.

Dabey: ¡Ya detente! -gritando enojado-

Las personas que observaban ya habían formado un círculo alrededor de ellos. Pero al poco tiempo dos guardias se dieron cuenta y alejaron a los cubos que rodeaban al pequeño grupo. Los guardias llevaban cascos con visores de alta tecnología, y lanzas con bobinas eléctricas en la punta.

G1: ¿Se puede saber qué está pasando? -Preguntaba el primer guardia al grupo-

El grupo ignoraba que estaban frente a dos guardias pues solo se concentraban en parar a Fleece.

Ana: ¡Huh, que les importa sigan… uh, con lo…! ¡Ah¡ ¡Carlos sostén bien la cuerda! -Forcejeaba jalando uno de los extremos de la red-

Carloh: Oh… ehm, chicos… -volteando a ver a los guardias-

Ana: ¡Carlos no te distraigas solo…! Oh…

El grupo se dió cuenta de quienes los observaban, Ana se sentía muy avergonzada, Carloh y Dabey igual, pero Fleece solo espera a que suelten las cuerdas para saltar hacia la ventana.

Ana: Ehm…

Ambos guardias se miraban seriamente el uno al otro, y uno les responde a los chicos.

G2: ¿Saben que no pueden armar peleas en este instituto, cierto?

G1: Es una falta de respeto a la institución, a las personas que colaboran aquí y al propio rey Skywind.

Dabey: Señores, si me permiten, solo vinimos a enseñarle a nuestro amigo el espectacular lugar que tienen aquí arriba, heh, solo somos turistas que apenas entraron hace unos momentos, pero nuestro amigo es un… eh, algo extraño…

Carloh: A veces reacciona de manera loca...

G1: ¿Loca?

Dabey: ¡Si! pero muy pocas veces… n-no es tan frecuentemente, sólo que… es su estilo, ya sabe cómo se comportan las personas de hoy en día, ¿no?

Ana: Como dice mi amigo, ¡si¡, ya saben, la onda, seh…

Carloh: Oh, si si si… Si, nuestro amigo es algo juguetón y muy agradable, pero a veces se enoja, jeje, no le gusta que lo despierten en su hora de siesta.

G2: Hmmm… -fija la vista en Fleece- ¿Entonces esa es su “onda” como ustedes le llaman?

Ana: Sip.

G2: ¿Están seguros? ¿No tiene otra manera de actuar más que esa?

Carloh: Oh, bueno, pues verá, ahora que lo menciona, se supone que nuestro amigo hace mucho tiempo era un “científico”, pero no sé qué le habrá pasado, pero ha olvidado su memoria y pues decidimos ayudarlo a recuperarla y… ahora visitamos este lugar para ver si vuelve a reaccionar.

Ana: -En voz baja y con un tono enojado hacia Carloh- ¡Tonto! ¡Tonto! ¡Harás que lo malinterpreten!

G2: Ehm, ¿nos disculpan unos segundos?

Ambos guardias se alejan a unos metros de los chicos y comienzan a hablar en voz baja.

G2: Deberíamos de seguir el protocolo 6-93.

G1: ¿Estás seguro de que debemos llevarnoslo?

G2: Si, tan solo mira sus colores, nos revelaron su repentino cambio de actitud, de uno intelectual a uno loco. ¡Hasta lo tenían en una red!

G1: Bueno, pero eso no significa que sea uno de aquellos…

G2: ¿Pero y qué tal si sí lo es? Dejarlo que ande por ahí y que en un parpadeo ¡ya halla cientos como él! Detecté niveles de energía raros. Hay que llevarnoslo, que le hagan pruebas y luego ya sabremos que le pasa en verdad.

G1: De acuerdo…

Ambos guardias regresan con el grupo.

G2: Discúlpenos esto, pero, necesitamos llevarnos a su amigo.

Ana: ¡¿Que?! ¡¿Pero porqué?! ¡Ya les dijimos que Fleece está bien!

G1: Estamos siguiendo un protocolo de seguridad, es importante llevarnoslo para asegurarnos de que esté en correcto estado. No queremos dejar nada de lado.

En ese instante una voz se escucha dentro de los cascos de los guardias, alguien se estaba comunicando mediante la radio.

Emisor: ¡Unidades del 1 al 50, reportense en los calabozos zona oeste, hubo un problema con Pepi, reportense de inmediato unidades del 1 al 50 problema con Pepi…!

El mensaje se repetía una y otra vez. Se empezaron a ver varios guardias en el pasillo dejando sus puestos y deslizándose velozmente hacia uno de los pasillos de la derecha al fondo.

G2: -Dirigiéndose al primer guardia- Llévalos al cuarto de descanso. No dejes que se vayan y asegúrate de que no enloquezca su amigo.

El segundo guardia se fue. El primero seguiría las órdenes que le dió su compañero.

G1: Chicos, necesito que me sigan a la sala de descanso, se quedarán ahí mientras encuentro a un doctor que nos ayude, ¿ok?

El grupo asintió, lo siguieron por varios pasillos hasta llegar a un cuarto de gran puerta con varias sillas alrededor, mesas y varias máquinas expendedoras y máquinas de café. El cuarto estaba completamente vacío.

Se quedaron por algunas horas, nadie se había movido de su lugar, ni siquiera Fleece que era el más inquieto, había un total silencio.

Fleece: Ana, ¿porque ellos tratar llevarme?

Ana: Bueno Fleece… ya te lo he contado, es sobre un problema, algo así como una enfermedad que se esparce en Geometryca. Buscan principalmente a gente de colores tristes, como en blanco y negro, y que parezcan estar locos.

Fleece: Pero yo no estar loco, ¡estar bien!

Ana: Bueno, pero pareces.

Pero de un de repente se empezaron a escuchar rugidos de dragón, rayos eléctricos, golpes en las paredes, el sonido del deslizar de algunos cubos y unos cuantos gritos. Los chicos se quedarían impactados.

Ana: ¿Qué demonios sucede?

Dabey: Eso se oye grave.

Fleece: ¡PELIGRO PELIGRO BEEEH!

Ana: El guardia nos dejó, deberíamos irnos en cuanto podamos.

Dabey: ¿Pero y si vuelve?

El guardia que apenas había salido entró disparado de manera que cayó deslizándose en el piso de la sala hasta toparse con la pared, parecía muy mal herido.

Ana: ¡Aquí tienes a tu guardia!

Carloh: ¡Ya vámonos!

Ana, Dabey y Carloh sacaron a Fleece de la red. Y salieron al pasillo, estaban muy lejos de la salida principal, pero vieron que un cúmulo de cubos salían por una de las salidas de evacuación. Se dirigieron lo más pronto posible pero su trayecto fue interrumpido por el dragón Pepi, aquella abominación que estaba causando estragos en el castillo, aquel dragón blanco tenía una gran mancha negra en la mitad de su cara y en gran parte de su torso, una mancha completamente negra de la que surgían espinas delgadas, ¿que le habrá pasado a ese pobre dragón amable?

La pandilla estaba aterrada, los veía con ojos de furia. Ana quién en ese momento pensaba que hacer, recordó algo, abrió su mochila y sacó un cañón de red, disparó hacia la cabeza del dragón para distraerlo.

Carloh: ¡¿Te trajiste esa cosa?!

Ana: Por si Fleece escapaba.

Dieron la vuelta y entraron a una sala sin puerta que estaba a su izquierda, para pronto el dragón los vio y los persiguió. La sala a la que habían entrado estaba completamente oscura, pero se iluminaba por poco gracias a los aparatos, bobinas eléctricas, entre otras máquinas dispersas en la sala entera, aún así era difícil ver hacia donde ir. El dragón al seguirlos, trata de agrandar la entrada y termina rompiendo parte de la pared, con furia arroja un rugido anunciando su persecución por el grupo.

*¡ROAR!*

La sala estaba conectada con otra más, igualmente no había puerta, se conectaba con una biblioteca en forma cilíndrica con varios pisos, estaba mucho más iluminada que la anterior gracias a la luz natural que entraba por el tragaluz del techo y unas ventanas.

Ana: Necesitamos llegar a la cima, parece que hay una puerta, si la abrimos podremos salir de aqu…-Antes de que Ana terminara su frase es interrumpida por otro fuerte rugido del dragón infectado, quien nuevamente rompe la pared-... ¡Síganme!

Se dirigieron a las rampas de acceso a la segunda plataforma de la biblioteca, mientras Pepi se les abalanzaba para atraparlos. Los chicos tenían que rodear por la plataforma hasta llegar a la segunda rampa a mitad de la sala, poco a poco se acercaban a la cuarta y última planta de la librería, la bestia harta, sin posibilidad de atraparlos estando muy abajo de ellos, decide usar sus alas y muy apenas va ascendido, se acerca muy despacio al grupo. La mancha negra que tenía se esparce hasta una de sus alas haciendo que pierda el equilibrio y choque en la pared frente al grupo bloqueando la puerta. Pepi queda adherido al muro, la mancha se extendió hasta la pared y no puede ir a ningún lado, con una de sus patas delanteras trata de atacarlos, pero el grupo reacciona rápido y retrocede.

Fleece: ¡¿A donde ir ahora?!

Ana: Ya no creo que nos urja escapar, al parecer así ya no nos ocasiona peligro alguno…

Dabey: En todo caso, aún así deberíamos irnos de aquí.

Varios guardias entran deslizándose a toda prisa a la biblioteca y se quedan estupefactos al ver a la criatura pegada a la superficie de la pared. El dragón se seguía moviendo pero la mancha seguía esparciendo se sobre de Pepi y el muro.

G38: ¡Alejense de de ahí! ¡Es muy peligroso estar cerca de ese musgo!

Carloh: ¿Musgo?

G29: ¡Infecta toda clase de materia, apartense!

Pepi se da por vencido, los chicos con ayuda de los guardias bajan de la plataforma rota. Nuevamente aparecen los mismos dos guardias de antes.

G1: Les recomendaría que se fueran, al parecer ya no es seguro estar aquí.

G2: Sin embargo su amigo se queda con nosotros. Ya vimos de lo que son capaces esas criaturas y no tardará en reaccionar de la misma manera en la que lo hizo Pepi.

Comienzan a separar a los tres amigos del lado de Fleece y le apuntan con sus lanzas.

Ana: ¡NO! ¡Esperen, él no está contaminado, él es así!

Dabey: ¡Haganos caso!

G2: ¡Así aparentan ser estos malditos! ¡Solo quieren expandirse a cada uno de nosotros! ¡Sáquenlos de aquí!

Un par de guardias se llevan a los tres chicos, mientras que Fleece es acorralado por las lanzas de los guardias restantes en la sala… ¿Acaso el cielo se está poniendo gris?

Fleece: ¡BEEEH! ¡ESPEREN!

G2: No saldrás de este castillo, sino hasta que encontremos una cita para esta locura.

Fleece: ¡N-no estar lo-loco yo! ¡Usted estar tonto!

G2: Esa no es forma de hablarle a un guardia… -el cubo toma su lanza, gira la perilla de poder y la coloca en modo aturdir- dulces sueños… -impulsa su lanza para dormir hasta que…-

*CHOMP*

Pepi quien al parecer logró despegarse de la pared ha devorado al guardia de un solo bocado. El dragón se queda en el suelo, inmóvil por varios segundos. Parece ser que también se está quedando pegado al suelo, se derrite literalmente, convirtiéndose en una pila repugnante de musgo negro… pero sigue vivo…

*¡ROAR!*

G1: Pero que demonios…

G15: ¡ESA COSA SIGUE VIVA!

Fleece: Eso estar cerca… De nuevo.

G1: -Hablando por su radio- Guardia número uno reportandose desde la Biblioteca de la sala Tesla… tenemos a Pepi, también hay un oficial caído y al parecer un Cubo corrompido…

Los guardias se quedarían un rato investigando los restos del musgo de Pepi. El cielo se empezaría a cubrir de nubes negras, para entonces el sol ya se habría ocultado… esta será una noche larga…

Los guardias escoltaban a Fleece hacia los calabozos del castillo, sitio de experimentaciones con seres vivos y en ocasiones con muertos… Ningún sitio para gente malhechora, no señor, el castillo de Skywind desde hace siglos ya no se utiliza como un castillo clásico cualquiera.

Pasaron por varios pasillos hasta llegar al más oscuro de todos, al fondo estaba un gran ascensor que descendía al calabozo del castillo. Se acercaba la hora de Fleece, pronto estaría conectado con varios aparatos y sería parte de riesgosos experimentos. Pero un estruendo que sacude al castillo entero detiene a los escoltas.

G45: ¿Que fue eso?

G19: Ni idea…

*BOOM*

Se escucha un estruendo más potente.

Fleece: Ellos venir…

G45: Mi radio parece estar descompuesta, prueba la tuya.

G19: …

G45: ¿Y bien?...

G19: Nadie responde… Seguro se ha de haber descompuesto la máquina.

Fleece: ¡ELLOS VENIR ELLOS VENIR!

G19: ¡Hey, calla!

G45: No, espera, quizás él sepa que sucede.

G19: ¡Eso es ridículo!

G45: Como nos dijeron, los infectados son controlados por criaturas malévolas, quizás estén planeando un ataque al castillo.

G19: Como sea...

G45: -Se dirige a Fleece- Dime, ¿tú conoces algo de lo que está sucediendo ahora mismo? ¿Te lo ha dicho algún ser siniestro tuyo? ¿Es una emboscada acaso?

Fleece: ¿Pasar qué?

G45: No te hagas el tonto, ¡ya sabemos sus trucos!

Fleece: Yo poder pararme de cabeza.

G19: Te lo dije. A lo mejor ni es un infectado y solo es un tonto cualquiera.

Fleece: Ana dice que tonto es el que hace tonterías. Creo que ustedes estar haciendo tontería, entonces... ¿ustedes ser tontos?

G19: ¡Bah¡ Hazte cargo tú, mi turno pasó hace horas y ya quiero irme a casa…

*BOOM* *ROAR*

Otro estruendo y un rugido. Eso no puede ser bueno…

G45: ¿Otro dragón?

G19: ¡Okey, suficiente, me largo! -se va rápidamente del pasillo-

G45: ¡Espera! ¡No puedes irte!... ¡Uh! Iré a ver qué sucede, entra tú solo al ascensor y cuando bajes diles que eres un cubo infectado, ellos te llevarán a una celda. Me tengo que ir. -Igualmente sale del pasillo-

Fleece: Emmm… okey… ¿Que tenía que hacer? ¡Ah sí, buscar a amigos!

Fleece también sale a toda prisa del pasillo. Pero… está perdido y lo peor de todo es que los temblores están afectando la estructura del castillo, no falta poco para que se empiece a derrumbar, debe de encontrar alguna salida, o preferiblemente una ventana… Habían casos en los que lo perseguían los guardias pensando que era un cubo infectado. Llegaba a ver algunos tipos de criaturas totalmente negras vagar por los pasillos, algo no anda bien, en definitivo.

Finalmente llegó a una rampa que iba en espiral, ascendió hasta llegar a una puerta que daba a un balcón… no lo podía creer… Había dragones atacando los hogares de los geometrycians. Criaturas oscuras expandiendo aquel musgo putrefacto sobre el castillo. Pedazos de estructuras y ladrillos caían a la superficie de Geometryca. Un completo caos, pero nada comparado con lo que había en lo más alto del castillo… Ráfagas potentes de relámpagos, llamaradas de fuego verde, explosiones y truenos de alta potencia que hacían parecer como si el cielo mismo se estuviera agrietando. Dos criaturas se alcanzaban a apreciar en lo denso de las nubes oscuras, un ser nuboso blanco de gran tamaño que portaba un tridente dorado y un dragón oscuro de grandes alas que lo atacaba.

Fleece quedó impactado por lo que acababa de ver. Estaba realmente asustado, tanto, que sin pensarlo salta del balcón. Por fortuna cae en las suaves y sólidas nubes que sostienen la isla entera de Cloudfields. Estando en el suelo ahora tendría que encontrar a sus amigos y salir de la ciudad.

Fleece gritaba los nombres de sus amigos con la esperanza de que lo escucharan, pero solo atraía a las criaturas corrompidas. Llegó a un momento de desesperación, perdido entre las desoladas calles y en medio del caos, solo deseaba encontrar a sus amigos, los gritos lo aturdian, las explosiones, los relámpagos… Ya ha vivido esto... regresa el trauma… Se oculta entre lo escombros de un negocio bajo un escritorio. Tan solo cierra los ojos y solo vuelve a ver el mismo caos, pero por lo menos en la realidad verdadera la cosas se calman un poco.

“¡Fleece!... ¡Fleece, ¿dónde estás?!”

Alguien gritaba su nombre del exterior. Fleece volvió a abrir sus ojos, y a espiar desde uno de los muchos agujeros que tenía el edificio en el que se encontraba. Era Ana la que gritaba. Sin más demora Fleece salió de su escondite, para reencontrarse nuevamente con su querida amiga quién portaba una de las lanzas de los guardias reales.

Fleece: ¡ANA, ANA!

Ana: ¡Oh, Fleece! ¡Demonios, estuvimos buscándote!

Fleece: ¡YO ESTAR BUSCANDO USTEDES ANRES! ¡Escapar de castillo y dragones y y explosiones y guardias y...!

Ana: ¡Hey, tranquilo! Ya estoy aquí.

Fleece: Salir ¡Salir de aquí!

Ana: Sí, lo sé...

Fleece: ¡Es-espera! ¡¿Dónde estar Carloh y Dabey?!

Ana: Habíamos logrado tomar un último teletransporte a Geometroantes de que las máquinas fueran destruidas, ellos se quedaron, pero yo regrese para buscarte.

Fleece: ¿C-como bajar nosotros entonces?

Ana: Hay un aero-bot en las afueras de la ciudad, necesitamos llegar lo antes posible antes de que también sea destruido por los monstruos.

En el momento en el que se empezaron a movilizar, un gran tridente cayó justo al lado de ellos, no era nada más ni nada menos que el tridente del ente nuboso.

Ana: Oh no… ¡Vámonos!

Fleece: ¿Ese quién ser?

Ana: ¡No importa, ya vámonos! Ten… -le lanza a Fleece un módulo de robot-... Ahora corre.

Ambos toman las formas robóticas con el módulo y empiezan a ser perseguidos por montones de murciélagos sombra. Al lado de la lanza emerge una neblina en espiral y se transforma en el ente nuboso, coge la lanza y arroja un relámpago hacia las espesas nubes de tormenta, estás reaccionan en cadena y de ellas emergen más rayos eléctricos, pero el gran dragón deshace las nubes con una fuerte llamarada.

Ana y Fleece se acercaban a su destino, y por detrás suyo venían los cientos de murciélagos que los perseguían, nada detenía a esos desgraciados.

Fleece: ¡ANA, PROBLEMAS!

Ana: ¡Solo corre y no te detengas!

Ana, usando su lanza arrojó un potente relámpago hacia la horda, pero ágilmente lo esquivaban. Ana siguió lanzando ataques pero los murciélagos evadían cada uno de ellos. Lograron llegar a su destino aún con la horda detrás suyo, pero no podrían despegar sin antes deshacerse de los murciélagos. Ana regenera su forma cúbica y se coloca en el asiento del piloto, comienza a activar los mecanismos de la máquina voladora, Fleece se sube temeroso en uno de los asientos traseros. La maquinaria tardaba en responder, ya era hora de irse, los murciélagos con sed de geometrycians se acercaban cada vez más y más, hasta que… Un milagro ocurrió. Volando con sus módulos de nave y UFO, se les aparecieron justo en frente los ascendidos. Geometrycians elegidos por el propio RobTop para defender a su gente y detener a cualquiera que quisiera hacerles daño. Concentrando energía en su núcleo, dispararon un potente rayo contra esas alimañas voladoras, desintegrandolos al contacto. Ana no esperó más, en cuanto la nave respondió arrancó.

En poco tiempo aterrizaron en la central de aeroviajes de Geometro. Finalmente estarían a salvo…

Todos en Geometryca presenciaron el evento que marcó la era, vieron como poco a poco esa ciudad aérea se despedazó, reduciéndose a escombros, como aquellos bellos dragones pacíficos y amables se transformaron en seres oscuros y viles, y por desgracia, también la derrota de aquel valiente rey que protegió su reino hasta la muerte, Skywind, resultando victorioso el Señor Oscuro.

Nadie olvidará aquel fatídico día, donde las cosas empeoraron en adelante. Nadie olvidará la caída de cloudfields.
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